La Misión Vicenciana: Contenidos básicos (2)

Hola, amigo: Otra vez a la carga, ¿vale?

Un profesor mío decía: Hoy los curas tenemos que tener en nuestro trabajo pastoral dos fuentes de inspiración, el Evangelio y el periódico. Con esto quería decir que no nos basta con la fidelidad a Dios y al evangelio, que tenemos que ser fieles también a la gente. Inculturar el “mensaje”, dicen los entendidos.

Te decía el otro día que no hay dos misiones iguales. Ya estás viendo por qué. No podemos nunca hacer como comentaban de algunos predicadores de antes, que fustigaban a quienes tenían todas las semanas en misa con palabras como estas: “Esos, esos… que no vienen a misa…” ¡Y se lo decían a quienes estaban en misa!

Todo trabajo misionero hemos de apoyarlo en la realidad. Es el Dios de la condescendencia y el Jesús de las parábolas quienes nos lo indican. Así, con nuestra ayuda y con la aportación de todos los grupos de la parroquia, realizamos en el tiempo de preparación un Estudio “suficiente” de la Realidad. He subrayado la palabra “suficiente” porque no se trata de un estudio completo y perfecto realizado por técnicos, cosa por otra parte como nos demuestran muchas Encuestas pre-electorales muy poco fiable. Un sociólogo nos decía que basta con un estudio suficiente.

De lo que se trata es de darnos cuenta que acciones hay que movilizar, que actitudes hay que provocar, qué mensaje hay que comunicar. Queremos un trabajo misionero que llegue. Queremos, como lo estarás viendo, que la misión sea “desde la realidad parroquial, con la comunidad parroquial y hacia una comunidad parroquial renovada”. Nosotros somos “acompañantes”.

No voy a entretenerme ahora en dejar constancia de los puntos que tocamos en este Estudio de la Realidad. Sólo te diré que las direcciones son dos: la parroquia hacia dentro y la parroquia hacia fuera. Y normalmente con la visión que nos aportan tanto el párroco, como el Consejo de Pastoral y los distintos grupos que existen en la parroquia. Y todo esto, evitando cuidadosamente “complicar la vida” a quienes están más comprometidos.

En este Estudio se nos hacen ver normalmente unas expectativas, unas necesidades, unas insatisfacciones, unos deseos.

Te puedes imaginar que frecuentemente se señalan más cosas de las que se pueden conseguir. Y a fuer de sincero, no salen en este primer sondeo algunos de los problemas fundamentales. Todavía no se ha creado un ambiente de confianza suficiente.

A partir de este primer paso, se impone una labor de discernimiento para dar con unos objetivos concretos, adecuados y posibles.

Hay otras labores de tipo pastoral en este tiempo de preparación, pero al ser menos significativas y no siempre aconsejables o necesarias, las dejamos de momento sin comentar. Sí que quisiera indicar que en este primer paso de la misión es totalmente aconsejable poner en marcha un grupo de “Enlaces” que, como la palabra indica, han de ser desde la preparación y en momentos posteriores esas personas que podrán hacer de “puente” entre los vecinos del lugar y la parroquia.

Finalmente te diré que el equipo de misioneros es plural: Hay seglares, casados y solteros, Hijas de la Caridad y curas Paúles (y algunas veces, pocas, diocesanos). Este equipo tratamos de trabajar desde la parroquia y en estrecha colaboración con los agentes parroquiales, que consideramos del equipo misionero amplio. El párroco es para nosotros el primer misionero (después de Jesús).

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