Novena a la Virgen Milagrosa 2013: Día tercero

Milagrosa_Pamplona_2013Aviva en nosotros
el deseo de SEGUIR LOS PASOS DE JESÚS,
saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa.
(Dificultades para seguir la vocación)

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos al pie de este altar. Si ayer la oración del Papa nos llevaba a escuchar la Palabra y la Llamada, hoy la misma oración nos invita al seguimiento de Jesús. Y para seguir a alguien hay que tener fe en él. Y ese él tiene que ser fiable y experto en medicina si se trata de la salud, experto en arquitectura si de construir una casa se trata y fiable y experto en las cosas de Dios, si de Dios se trata. Pedimos hoy a la Virgen, en su Presentación: que avive en nosotros el deseo de seguir los pasos de su Hijo experto en las cosas de Dios. Él es el mismo Dios. ¡Que sigamos a su Hijo, como ella lo siguió, con Fe!

Participemos con gozo en la celebración.

ORACIÓN COLECTA

Te suplicamos, Señor,
que la poderosa intercesión de la Virgen María
nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo,
monte de la salvación.
Que vive y reina contigo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Proverbios (8, 17-21.34-35)

Así dice la sabiduría de Dios:

«Yo amo a los que me aman, y los que madrugan por mí me encuentran;
yo traigo riqueza y gloria, fortuna copiosa y bien ganada; mi fruto es mejor que el oro puro, y mi renta vale más que la plata, camino por sendero justo,
por las sendas del derecho, para legar riquezas a mis amigos y colmar sus tesoros.
Dichoso el hombre que me escucha, velando en mi portal cada día, guardando las jambas de mi puerta.
Quien me alcanza, alcanza la vida y goza del favor del Señor.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 14, 2-3a. 3bc-4ab. 5

R/. El justo habitará en tu monte santo, Señor.

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R/.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.

Aleluya (cf. Lc 2, 19)

Dichosa es la Virgen María,
que conservaba la palabra de Dios,
meditándola en su corazón.

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas (1, 39-56)

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:

– « ¡ Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

María dijo:

– «Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor.

TEXTO PREVIO A LA HOMILÍA

“Junto a «es verdad» lo que Jesús nos dice (cf Jn 14,10; 20,31), san Juan usa también las locuciones «creer a» Jesús y “creer en” Jesús. «Creemos a» Jesús cuando aceptamos su Palabra, su testimonio, porque él es veraz (cf Jn 6,30), «creemos en» Jesús cuando lo acogemos personalmente en nuestra vida y nos confiamos a él mediante el amor y siguiéndolo a lo largo del camino (cf Jn 2,11; 6,47; 12,44).” (LF 18)

SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA

1) La forma de expresar la fe los cristianos nos revela en quién creemos o a quién seguimos. Podemos seguir una idea, una tradición, unas normas e, incluso, unas costumbres. Podemos ser cumplidores y estar contentos con serlo. Podemos vivir nuestra fe en tensión y lucha por lo que tenemos que dejar o por los riesgos que debemos asumir. Le pedimos hoy a nuestra Madre que avive en nosotros el deseo de seguir los pasos de Jesús, saliendo de nuestra tierra y confiando en sus promesas.

2) El Papa Francisco nos apremia a “creer a Jesús”, aceptando su palabra, y a “creer en Jesús”, acogiéndolo personalmente en nuestra vida, confiándonos a él mediante el amor y siguiéndolo a lo largo del camino (cf. LF 18).

3) Tras la palabra y la llamada viene el seguimiento. El seguimiento aparece muchas veces, y en distintas circunstancias en los evangelios. El seguimiento exige salir, renunciar, buscar, despojarse, arriesgarse, crear, encontrar dificultades, pero perseverar. Es llamada y respuesta permanente. La Palabra que hemos escuchado muestra el fruto del seguimiento (amor de Dios, caminar por sendas de justicia, felicidad al escuchar la Palabra y estar en la presencia de Dios, alcanzar la vida). En el evangelio vemos que los que le siguen son su nueva familia.

4) El seguimiento es universal, para todos el mismo, pero por distintos caminos. No es voluntarista, sino que él nos elige, para que identificados con él, seamos artífices de nuestra propia misión y su misión. Identificados con él en el ser y en el actuar. Santa Catalina Labouré tiene dificultades en este seguimiento. Dificultades familiares. Con su director, dificultades de comunidad pero acude al pie del altar, como le dijo la Virgen y persevera en el seguimiento porque cree en Jesús y la Virgen le aviva el deseo de seguir sus pasos.

5) María es una peregrina de la fe, siguiendo los pasos del Hijo. Hace un largo proceso para pasar de madre a discípula, para desapropiarse del hijo y acoger al Salvador. La fe para María, como para los discípulos de Jesús, o las personas que acuden a Él, es siempre compañera de la vida y del caminar.

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Venimos ante este altar a presentar las necesidades de nuestro mundo, de la Iglesia, de nuestras comunidades y de todos los que siguen los pasos de Jesús.

Lector/a: Para que la Iglesia sea el lugar donde todos puedan acercarse a Jesús, conocerle, amarle y experimentar su misericordia y perdón. Roguemos al Señor.

Asamblea: Te rogamos, óyenos.

Lector/a: Para que Jesucristo sostenga a los que son marginados o perseguidos por confesar con palabras y obras su fe, y para que Él los conforte y puedan permanecer fieles a su vocación y a su misión. Roguemos al Señor.

Asamblea: Te rogamos, óyenos.

Lector/a: Para que el Dios de la vida sea la riqueza de los que son empobrecidos por la ambición y el poder de unos pocos. Roguemos al Señor.

Asamblea: Te rogamos, óyenos.

Lector/a: Para que la sencillez, la humildad y la pobreza de María sea imitada por todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Roguemos al Señor.

Asamblea: Oh María, sin pecado concebida (cantado)

Sacerdote: Mira a la Madre de tu Hijo, inclina tu oído a nuestras oraciones y bendícenos con tu gracia para que vivamos como Ella en continua fidelidad a tu plan de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LOS DONES

Por estos dones, que te presentamos con alegría,
santifica, Señor, a tus siervos,
instruidos en el ejemplo de la santísima Virgen
y amparados por su protección,
para que, cumpliendo fielmente las promesas bautismales,
te sirvan a ti y a los hermanos con un corazón sincero.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

LA VIRGEN MARÍA, MADRE Y MAESTRA,
QUE ESTIMULA A SUS HIJOS CON AMOR
Y LOS INSTRUYE CON SU EJEMPLO

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno,
y alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en la memoria de santa María, siempre Virgen.
Que, asociada íntimamente al misterio de Cristo,
no cesa de engendrar nuevos hijos con la Iglesia,
a los que estimula con amor y atrae con su ejemplo,
para conducirlos a la caridad perfecta.
Ella es modelo de vida evangélica,
de ella nosotros aprendemos:
con su inspiración nos enseña a amarte
sobre todas las cosas,
con su actitud nos invita a contemplar tu Palabra,
y con su corazón nos mueve a servir a los hermanos.
Por eso,
con todos los ángeles y santos,
te alabamos, proclamando sin cesar:

Santo, Santo, Santo…

TEXTO DE SANTA CATALINA LABOURÉ (antes de la oración final)

Un drama:

“Llega finalmente el 2 de mayo de 1827.Ha cumplido 21 años. Expone su decisión. Su padre la rechaza encolerizado. Ya le ha dado a Dios una hija. Siempre ha dicho que no le daría dos. Además, Catalina es útil, es normal, es alegre, no lo pasa mal en las fiestas de los pueblos cercanos: Senailly, Cormarin. Alguien anda interesado en pedirla en matrimonio. Seguramente acabará dejándose tentar por un buen mozo o un buen partido. Pero por desgracia para Pedro Labouré, Catalina sabe muy bien lo que quiere… y lo que Dios quiere para ella. (René Laurentin, o.c., pp. 34-35)

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos con el sacramento
del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo,
te suplicamos, Señor,
que la gracia de tu amor
nos disponga a imitar fielmente
las virtudes de la Santísima Virgen María.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

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