Pastoral vocacional en la Provincia de Zaragoza

La vida y la fe como vocación

Consciente de su responsabilidad en el mantenimiento, crecimiento y fecundidad del carisma vicenciano, la Provincia de Zaragoza de la Congregación de la Misión se compromete en el diseño y ejecución de una Pastoral Vocacional que lleve a cada creyente a situar su vida ante Dios, a dejarse interpelar por Él y a responder desde un compromiso personal y adulto con Cristo y con su Evangelio.

Entendemos, en esta perspectiva, que la Pastoral Vocacional se ha de situar en el marco general de la vida como vocación y en la comprensión más específica de la propia fe como diálogo de vida con Dios. La vida misma hay que entenderla propiamente como vocación. Como el resto de las realidades, la vida la recibimos en germen y esto significa que hay que cuidarla, cultivarla, someterla a procesos, ponerla en trance de crecimiento y afrontarla como un continuo desafío. Decía Ortega, en este contexto, que la vocación es la voz que llama a cada uno a su auténtico ser, por lo que sólo vive de verdad el que vive su vocación; el que se esfuerza por convertir su destino en un ejercicio de libertad; el que es capaz de cincelar con el material de su vida biológica una vida realmente biográfica; el que no se limita a que la vida le viva, sino que la toma en sus manos y la dirige hacia un ideal que le plenifica y le transciende. Quien no se empeña en todo este esfuerzo, se estafa a sí mismo y se instala en una falsa trayectoria vital. De ahí que se vive en cuanto se interioriza la experiencia humana, se escucha el impacto del Ser en el propio interior, se disciernen los ecos, se trabajan las reacciones, se fijan las metas a conseguir, se lucha por alcanzarlas y se es perseverante en el esfuerzo.

Una dinámica semejante es la de la fe. No se posee ésta por el mero hecho de pertenecer a una familia creyente o por haber sido bautizado. En el bautismo se nos ofrece como don y germen y en la familia cristiana podemos encontrar un clima adecuado para que se desarrolle y crezca. Pero ni el bautismo ni la familia garantizan que la fe sea viva. Esta viveza dependerá de la propia decisión personal, del afán de conocer a Dios, del deseo de buscarlo, de la disposición para dejarse encontrar por Él y de la voluntad de abandonarse a la gracia divina. No es la fe algo estático que se tiene, sino energía dinámica que nos mueve. Por eso la fe es fundamentalmente vocación, llamada, movimiento, vida. Como dice el Documento del Congreso Europeo sobre las Vocaciones, la fe es vocación porque el Padre nos llama a la Vida, una Vida plena que se alcanza en la medida en que nos tensionamos hacia Él. La fe es vocación porque el Hijo nos llama al seguimiento, un seguimiento que nos permite reconocernos en Cristo y avanzar por el camino del Evangelio. La fe es vocación porque el Espíritu nos llama al compromiso, compromiso con el Reino de Dios y con la decidida evangelización de los pobres.

Fácil es entender desde esta perspectiva tan rica que la Pastoral Vocacional no es, ni mucho menos, un simple reclutar candidatos para el sacerdocio o para la vida religiosa. La Pastoral Vocacional es el trabajo serio que ha de ayudar a cada ser humano a plantearse la vida con dignidad y a asumir la fe con responsabilidad. Se trata ciertamente, como dicen los obispos europeos, del ministerio más difícil y más delicado. Pero ha de ser nuestro principal empeño para tratar de evitar que nadie viva en vano.

1.- Una vocación específica, la vicenciana, en el marco de la pastoral global

Dada la complejidad de la vida humana y la profundidad de la fe cristiana, no hay un modo unívoco de ni de vivir ni de creer. La vida es desbordante, plural, pródiga, sorprendente y por eso se vive de modos tan diversos. Y la fe es dinámica, intuitiva, provocadora, acuciante y por eso se cree con acentos tan variados. La vocación responde entonces a toda esa realidad tan plural de vivir y de creer; por lo que no hay sólo una forma de vocación para realizarse como persona o para crecer como creyente, sino que hay una enorme variedad vocacional. Nosotros concretamente vivimos la vida y la fe desde la perspectiva vicenciana. Una perspectiva que nos lleva a contemplar a Cristo Evangelizador y Siervo de los Pobres; una perspectiva que nos llama a seguir a ese Cristo en el compromiso de evangelizar a todos los necesitados… Jesucristo, Pobres y Misión son, por eso, palabras clave en nuestro proceso vital y creyente: Jesucristo, porque Él nos llama, los Pobres, porque a ellos somos enviados, y la Misión, porque a la propia misión que Cristo recibe del Padre nosotros nos sentimos asociados.

Esta vocación específica no la vivimos de manera aislada y autosuficiente, sino en el marco de la Iglesia y en el contexto de este mundo. De ahí que la Pastoral Vocacional no se puede entender aislada ni de la Pastoral general ni la vida social. En realidad, la pastoral vocacional es una dimensión esencial de la pastoral ordinaria, ya que se trata de un servicio prestado a cada persona para ayudarle a descubrir el proyecto a vivir personalmente desde Dios, según las necesidades actuales del mundo y de la Iglesia. En este sentido, habríamos de “vocacionalizar” toda la pastoral para que cada creyente pueda percibir lo que Dios le pide y se pueda disponer a responderle. Se entiende así que la pastoral vocacional no es exclusivamente juvenil, ya que en toda edad de la vida está resonando la invitación del Señor a seguirle y en toda edad habrá que esforzarse por responderle.

Pero si bien la pastoral vocacional no es exclusivamente juvenil, sí que supone la perspectiva unificadora de la pastoral juvenil. La juventud es precisamente, en el desarrollo evolutivo humano, la edad de los proyectos, el momento en el que la persona se posiciona ante la vida y la proyecta desde sus convicciones, sus preferencias o su fe. De ahí que una auténtica pastoral juvenil no pueda eludir la dimensión vocacional. Al contrario, la debe asumir e integrar; porque para el joven creyente que proyecta su vida centrarse en Dios es fundamental y definitivo. Es desde Jesucristo desde donde el joven cristiano habrá de plantearse el vivir y configurar el creer.

En todo este campo tan amplio de una vida seriamente vivida y una fe personalmente aceptada es donde situamos nuestro compromiso con la pastoral vocacional. Entendemos en la Provincia de Zaragoza que el carisma vicenciano supone un modo estimulante y rico de vivir la vida y creer en Cristo. Centrarse en Cristo significa multiplicar la capacidad de realización del espíritu humano. Comprometerse con Él en la evangelización de los pobres representa llenar de sentido la vida y apurar del todo las posibilidades de nuestro existir. Creemos que merece la pena vivir vicencianamente la vocación porque de ese modo se vive de verdad y se vive a tope. Es por eso por lo que nos atrevemos a presentar nuestro carisma sin complejos y a ofertar nuestro estilo de vida con ilusión.

2.- Tareas de la Pastoral Vocacional en la Provincia de Zaragoza

A la hora de acometer este proyecto es importante distinguir acciones y concretar tareas. Todos tenemos una responsabilidad cierta con la pastoral vocacional; pero no todos tenemos las mismas posibilidades ni los mismos compromisos. De ahí que sea necesario señalar aspectos con el fin de que todos podamos implicarnos en algunos de ellos y entre todos podamos acometerlos. ¿Cuáles son esas tareas concretas y estos aspectos?

  • Orar: Presentar al Señor y alentar desde Él toda esta labor, lo cual nos tiene que llevar a promover en misioneros, personas, comunidades y trabajos una oración vocacional intensa.
  • Vivir con gozo manifiesto nuestra propia vocación. Si vivimos lo que queremos, lo natural es vivir contentos y manifestar la fuente de nuestra felicidad. Esto nos tiene que llevar a vivir con autenticidad, a dar a conocer el carisma vicenciano, a dedicar tiempo a los jóvenes…
  • Proponer. Porque estamos convencidos de la riqueza de lo que vivimos, nos sentimos urgidos a proponerlo a otros. Por ello, abrimos nuestras comunidades a los jóvenes, ofertamos claramente nuestra propuesta en la pastoral juvenil, invitamos a encuentros y convivencias.
  • Acoger. El talante abierto y acogedor nos ha de distinguir y nos ha de llevar a mostrarnos disponibles para con los jóvenes, a invitarles a participar con nosotros en momentos de oración, comunidad y trabajo, a conectar con sus centros de interés…
  • Acompañar. Porque la vocación, como la vida, necesita de cultivo hemos de sensibilizarnos para acompañar procesos, dedicar tiempo, cultivar actitudes…

3.- Modalidades de la Pastoral Vocacional en la Provincial de Zaragoza

a) El acompañamiento vocacional personalizado

La Pastoral Vocacional tiene como objetivo no sólo suscitar y promover vocaciones, sino también acompañar a lo largo de los distintos pasos del proceso a aquellos que se sienten vocacionados y responden inicialmente a la llamada. Se pretende así asegurar las condiciones óptimas de objetividad para ver claramente lo que Dios pide a la persona en este momento decisivo de su vida. La tarea es en este sentido múltiple: animar, sostener, motivar, exigir… discernir. Todo ello desde un Proyecto Personal y un acompañamiento constante.

Se realiza este acompañamiento en el ambiente donde la persona vive y puede realizarlo uno de los misioneros en contacto sincero y confiado con la persona. Siempre está disponible para la tarea uno de los miembros del Equipo de Pastoral Vocacional presente en Barakaldo, Pamplona, Zaragoza, Albacete, Las Palmas o La Orotava.

b) El Seminario Menor Vicenciano

La Provincia de Zaragoza considera el Seminario Menor como una institución apta para cultivar los primeros gérmenes de la vocación cristiana. Es el Seminario Menor una comunidad vicenciana, establecida en una casa de la Provincia (actualmente, Pamplona) para cultivar los gérmenes de vocación de quienes en edad temprana presentan indicios vocacionales y se inclinan por el sacerdocio misionero. Los muchachos acuden a Centros Educativos públicos o de la Iglesia para cursar las enseñanzas académicas. Y reciben en la comunidad la formación y el acompañamiento adecuado a su proceso personal y vocacional.

El Seminario Menor se encuentra actualmente en Pamplona, siendo necesario para su admisión haber superado el Primer Ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria (a partir de 3º de la ESO, por lo tanto)

c) Etapa de Acogida

La Etapa de Acogida, establecida en una o varias casas de la Provincia, es el tiempo previo a la admisión de los candidatos a la Congregación de la Misión en la Provincia de Zaragoza. Es un tiempo destinado al discernimiento vocacional, de cara a una opción de vida en seguimiento de Cristo Evangelizador de los pobres. Se pretende en esta etapa que los jóvenes se encuentren en condiciones apropiadas para discernir su vocación, que conozcan más de cerca la vida comunitaria y la Congregación y que puedan madurar humana, cristiana y vocacionalmente.

La Etapa de Acogida se realiza en nuestra casa de Zaragoza-Casablanca, Las Palmas o Puerto Cortés (Honduras) Acceden a ella aquellos que han superado los estudios de acceso a la Universidad o tienen más de 18 años. Permanecen en esta etapa al menos dos años, periodo en el que se han de alcanzar normalmente los objetivos previstos en el Plan Provincial.

4.- Urgencias de la Pastoral Vocacional en Zaragoza

Consciente la Provincia de Zaragoza de la importancia de la Pastoral Vocacional, se planteó en su última Asamblea Provincial (2006) estas propuestas:

  • Favorecer en todas nuestras obras y ministerios, así como en nuestras comunidades, la cultura vocacional
  • Potenciar la Pastoral Juvenil en todas nuestras obras y dedicar nuestras mejores fuerzas al acompañamiento de jóvenes y adultos en sus procesos de fe.
  • Impulsar una Comisión de Pastoral Vocacional en todas las comunidades, en la que se integre el delegado local de pastoral vocacional, otros miembros de la comunidad y agentes laicos que participan en nuestros ministerios.
  • Acercarnos a los jóvenes y su mundo, facilitando el encuentro con la vitalidad de la Iglesia y con la novedad del Evangelio.
  • Abrir nuestras casas, ministerios y comunidades a experiencias de encuentro, oración, convivencia y trabajo, de modo que nuestro carisma y forma de vida puedan ser conocidos y compartidos por otros.

5.- Aspectos concretos de la Pastoral Vocacional en la Provincia de Zaragoza

a) Equipo Provincial de Pastoral Vocacional

Para coordinar, promover y programar la Pastoral Vocacional a nivel provincial, el Visitador y su Consejo nombran al Coordinador del Equipo y eligen a los miembros del mismo. Se atiende normalmente para su composición a la distribución geográfica tan dispersa de la Provincia, con el fin de que su acción llegue a todos. Actualmente, ésta es la composición del Equipo:

  • P. David Carmona Morales, Coordinador Provincial de PJV en Barakaldo (Zona Norte) (Tfno. 944 371 327)
  • P. Fco. Javier López Lopéz en Donosti (Zona Norte) (Tfno. 943 462 517)
  • P. Santiago Azcarate Gorri, en Zaragoza-Casablanca (Zona Centro) (Tfno. 976 565 017)
  • P. Fco. Javier Barrera Hernámdez  en Zaragoza-Casablanca (Zona Centro) (Tfno. 976 565 017)
  • P. Luis Santana García, en la Orotava (Zona Canarias) (Tfno. 922 330 070)
  • P. Pedro Sanz Saiz, en Las Palmas de Gran Cararia (Zona Canarias) (Tfno. 928 419 132)
  • P. Rayco Zerpa Acosta, Albacete (Zona Sureste) (Tfno. 967 211 634)

b) Acciones más frecuentes

Aparte de las iniciativas propias de cada misionero o comunidad, el Equipo programa a lo largo del año una serie de actividades con el propósito de cumplir sus objetivos de cara a la animación de la Pastoral Vocacional y la labor con los jóvenes.

Algunas de esas actividades son:

  • Campamento Juvenil Vicenciano: Todos los años en Pamplona, del 1 al 10 de Agosto, para jóvenes a partir de 14 años.
  • Encuentro de Discernimiento Vocacional: Todos los años en Pamplona, del 1 al 10 de Agosto, para mayores de 18 años.
  • Campos de trabajo: Contacto con el mundo de la marginación penitenciaria o social. Todos los años en Albacete y San Sebastián, en fechas que suelen ir desde el 20 de Julio al 15 de Agosto. Mayores de 18 años.
  • Encuentro de Delegados Locales de Pastoral Vocacional: Todos los años en Zaragoza-Casablanca para miembros de nuestras comunidades con esta responsabilidad. En Noviembre.
  • Jornadas Especiales de reflexión, celebración y sensibilización: Día de la Misión de Puerto Cortés (Honduras) todos los años el domingo próximo al 25 de Enero… Jornadas Vocación-Misión, todos los años en la semana del 15 de Marzo.
  • Convivencias juveniles: todos los meses o trimestres en fechas y lugares que oportunamente se anunciarán en esta página.
  • Web Vocacional: actualización y mantenimiento de la web vocacional que se puede visitar en www.entubusqueda.com

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl y actual Visitador de la Provincia de Zaragoza. Es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *