Primera misa del P. Aarón Delgado Méndez, CM

La Orotava se vistió de fiesta.
Primera misa del P. Aarón Esaú Delgado Méndez, CM.
7 de septiembre del 2020

Las campanas replicaban a fiesta. La Real Villa de La Orotava se desperezaba guapa y elegante desde el pico del Teide hasta sus balcones engalanados con la madera de tea. Era principio de semana laboral, pero no un lunes cualquiera, si no que era el día señalado para la celebración de la primera eucaristía como presbítero del misionero paúl Aarón Esaú Delgado Méndez. 

Las cuestas y edificios que lo vieron crecer y correr, hace unos años, presenciaban, ese siete de septiembre, el mayor milagro cotidiano que se realiza, gracias a la misericordia divina, por medio de las humildes manos del sacerdote: la consagración del vino y del pan. Era la hora del mediodía en las Islas Afortunadas, la una de la tarde en el resto de España, el coro comenzó a cantar y las paredes de la Iglesia del antiguo convento de los dominicos presenciaron la entrada de los concelebrantes al altar mayor del templo. 

Los familiares directos, algunos misioneros paúles y un pequeño núcleo del pueblo villero acompañaron al neopresbítero en esta efeméride, la cual queda fijada en el calendario de su vida de entrega y servicio a la evangelización de los más pobres. En el altar le acompañaban: el visitador de Zaragoza, Santiago Azcárate, y, su buen amigo, José Domingo González.

En un tono familiar y cercano, el P. Aarón hizo hincapié, desde el pasaje evangélico del día (Lc. 6,6-11), en la gracia del amor de Dios que se abre para el bien de todos, especialmente a los más necesitados, aunque incumpla lo marcado en la ley antigua, como el hecho de curar en sábado. Todo ello, indicó, nos invita a seguir caminando en el revestimiento de Cristo, desde su servicio y entrega a los demás. 

La familia cristiana orotavense ha podido disfrutar de los primeros días presbiterales de su hijo natal que ha celebrado la eucaristía, entre otros lugares, en el Convento de Nuestra Sra. de la Candelaria de las Hermanas de la Cruz.

Gracias Aarón, una vez más, por tu entusiasmo misionero, por tu generosidad silenciosa, por tu esfuerzo callado y abnegado. Gracias a tu familia por la acogida y cariño mostrado a los forasteros y gracias, como no, al pueblo villero que nos regaló la belleza de la fiesta cristiana al ver a un hijo suyo consagrado con el sagrado crisma. 

José Luis Cañavate Martínez, C.M.

 

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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