Tema primero: Fidelidad creativa para la Misión

La XLI Asamblea General de la Congregación de la Misión, celebrada en París, en el 350 Aniversario de la plenitud de la vida de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac (1660-2010), con el lema “Fidelidad creativa para la Misión”,

  • Se sabe responsable de una gran Herencia, desde San Vicente y los primeros Misioneros hasta hoy.
  • En docilidad al Espíritu Santo, quiere dinamizar su fidelidad creativa para la Misión
  • Se compromete a recrear el carisma, atenta a los signos de nuestro tiempo.

Seguidores de Jesucristo, evangelizador de los pobres, nos dejamos modelar por: la voz de la Palabra, la creación y la historia; el rostro de la Palabra, Jesucristo y los pobres; la casa de la Palabra, la Iglesia y la comunidad; y los caminos de la Palabra, la Misión (Cf. XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”. Mensaje final. Roma, 2008).

I.- FIDELIDAD
“… no que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús… Hermanos,… cualquiera sea el punto adonde hayamos llegado, sigamos por el mismo camino” (Flp. 3, 13, 16).

“Mientras vamos de camino” (Cf. Lc. 24, 13-14), como los discípulos de Emaús en la mañana de la Pascua, descubrimos con Jesús, el Señor, el sentido de cuanto hemos vivido en los últimos años:

a) A nivel social
– El aumento de la pobreza y la miseria.
– El incremento de la vulnerabilidad entre los pobres, los niños, las mujeres, los jóvenes y los ancianos.
– El impacto económico, ecológico y humano de la actual crisis financiera mundial.
– La influencia de los cambios socio-culturales en el compromiso de estabilidad, la vida de oración y la vida comunitaria de los misioneros.
– La nueva sensibilidad en torno a los “Objetivos del Milenio”.
– La búsqueda de la paz con justicia social.
b) A nivel eclesial
– La búsqueda de Dios fuera de la Iglesia y de las experiencias religiosas tradicionales.
– El hambre de la Palabra de Dios.
c) A nivel de Congregación
– La revisión de nuestra vida a la luz de las Constituciones en la Asamblea 2004 y la revisión de los Estatutos de la Congregación en la Asamblea 2010.
– El sufrimiento con y por los hermanos en dificultad.
– El impulso de experiencias formativas interprovinciales.
– El intercambio de misioneros, nuestra principal riqueza, y de recursos económicos entre las Provincias.
– La reflexión sobre la reconfiguración para la vitalidad de las Provincias.
– El fortalecimiento de las Conferencias de Visitadores.
– La consolidación de fondos económicos para la formación, la misión y los pobres.

II.- CREATIVIDAD
“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Heb. 13, 8).

Al escuchar a Jesús, el Señor, que ha venido a “evangelizar a los pobres” (Cf. Lc. 4, 18) y así “hacer nuevas todas las cosas” (Cf. Ap. 21, 5), renovamos nuestra CONVICCIÓN: “La Congregación de la Misión, atendiendo siempre al Evangelio, a los signos de los tiempos y a las peticiones más urgentes de la Iglesia, procurará abrir nuevos caminos y aplicar medios adaptados a las circunstancias de tiempo y lugar, se esforzará además por enjuiciar y ordenar las obras y ministerios, permaneciendo así en estado de renovación continua” (C. 2).
Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo (Cf. Mt. 25, 40). Interpelan nuestra vivencia del carisma vicenciano, ya que cuanto tiene que ver con Cristo pasa por la opción evangélica por los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo.
Desde estas CONVICCIONES soñamos en el futuro de la Congregación y en la Congregación del futuro: más enraizada en la experiencia de Dios; más comprometida con la suerte de los pobres y con la formación de sacerdotes y laicos; más identificada con la unidad y diversidad en la Trinidad (C. 20); más mística y profética; más audaz e ingeniosa; más pequeña, pero con un estilo de vida más testimonial y esperanzador… en orden a la construcción del Reino de Dios entre los pobres.

III.- PARA LA MISIÓN

“Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu… el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre… desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para poner en libertad a los oprimidos…” (Lc. 4, 14.18).

“En esta vocación vivimos de modo muy conforme a nuestro Señor Jesucristo que, al parecer, cuando vino a este mundo, escogió como principal tarea la de asistir y cuidar a los pobres. Y si se le pregunta a nuestro Señor: ¿Qué es lo que has venido a hacer en la tierra? – A asistir a los pobres… Y si se le preguntase a un misionero, ¿no sería para él un gran honor decir como nuestro Señor: Misit me evangelizare pauperibus? Yo estoy aquí para catequizar, instruir, confesar, asistir a los pobres” (SVP XI, 33-34).

Misioneros, “discípulos del Señor” (Cf. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Aparecida, 2007), que ha venido “para que todos tengan vida y vida en abundancia” (Jn. 10, 10), los miembros de la Congregación de la Misión nos proponemos desarrollar, en los próximos seis años, las siguientes LÍNEAS DE ACCIÓN:

1.- La Formación continua (inicial y permanente):
1.1. Colocar la Palabra de Dios y a Jesucristo, la Palabra, la Regla de la Misión, en el centro de nuestra vida y Misión como eje transversal de la formación, la espiritualidad y la acción evangelizadora (Cf. RR.CC. II).
1.2. Fortalecer en nuestra espiritualidad y en nuestro compromiso la dimensión místico-profética y de comunión.
1.3. Crear programas formativos que fortalezcan nuestra fidelidad a la vocación y nuestra respuesta a las necesidades del siglo XXI.
1.4. Asumir nuestra formación permanente como compromiso de cada día, desde la oración, la reflexión sobre nuestras experiencias, la vivencia de nuestro ministerio.
1.5. Favorecer la apertura a la oportunidad que nos brindan los nuevos lenguajes y las técnicas del mundo digital, con sentido crítico y en función de la Comunión y de la Misión.
1.6. Impulsar el intercambio de experiencias de formación a nivel de las Conferencias de Visitadores y de toda la Congregación.
1.7. Reflexionar a nivel de comunidades locales, Provincias y Conferencias, sobre nuevos espacios ministeriales para la vocación de los Hermanos.

2.- La Reconfiguración
2.1. Profundizar en las comunidades locales, equipos provinciales de gobierno, asambleas provinciales y Conferencias, sobre la reconfiguración en sentido “intra-” e “inter-” provincial, y su importancia para el futuro de la Congregación.
2.2. Cultivar el sentido de pertenencia a la Congregación, vital y concreto, más allá del sentido de pertenencia a la comunidad local y provincial.
2.3. Crear espacios de colaboración interprovincial a nivel administrativo.
2.4. Compartir los recursos humanos y financieros.

3.- El diálogo con los Pobres y con la Familia Vicenciana

a) Con los Pobres
3.1. Escuchar a los Pobres en cada uno de nuestros ministerios y esforzarnos por participar de su vida, sufrimientos y esperanzas.
3.2. Esforzarnos en compartir con los pobres los procesos que les permitan llegar a ser sujetos de su propia historia, protagonistas de su destino y agentes de su liberación.
b) Con la Familia Vicenciana y como Familia Vicenciana
3.3. Impulsar la reflexión teológica sobre los desafíos y los bienes que brotan de compartir el carisma con los laicos.
3.4. Intensificar la colaboración con la Familia Vicenciana en la formación, especialmente en relación con la espiritualidad vicenciana, la Doctrina Social de la Iglesia y el liderazgo de los laicos que asegure su presencia transformadora en la sociedad en favor de los pobres.
3.5. Comprometernos a trabajar en la evangelización de los pobres junto con los miembros de la Familia Vicenciana y otros grupos eclesiales, y participar también con organismos sociales en la defensa y promoción de los pobres.

4.- La creatividad en los Ministerios:
4.1. Revisar nuestros ministerios y las estructuras de nuestra vida comunitaria, y potenciar su dimensión misionera.
4.2. Fomentar la disponibilidad personal y la itinerancia para participar en proyectos misioneros nuevos y audaces.
4.3. Emprender nuevas formas de servicio al clero, desde la acogida, el apoyo pastoral y espiritual, la mutua colaboración y la formación misionera.
4.4. Apoyar provincialmente las obras de vanguardia.
4.5. Sostener procesos pastorales centrados en la Palabra de Dios, la atención a los signos de los tiempos y el protagonismo de los laicos.
4.6. Emprender nuevas obras de evangelización en relación con las nuevas culturas emergentes y el diálogo ecuménico e interreligioso.
4.7. Ir a los más lejanos, Misión “ad gentes”, y acercarse a los más alejados, Misión “inter gentes”.
4.8. Participar, a nivel provincial y de Conferencias, en comisiones de justicia, paz e integridad de la Creación.

5.- La metodología del Cambio Sistémico:
5.1. Privilegiar los trabajos que promueven cambios sistémicos en la sociedad: potenciación del auto-gobierno local, formación de grupos de auto-ayuda, programas de micro-créditos autóctonos.
5.2. Estar atentos a los signos de los tiempos en el contexto global actual: para que las estructuras sociales se impregnen de una orientación evangélica; y la participación ciudadana se centre en el clamor de los pobres; en fidelidad a las formas de intervención que Vicente de Paúl emprendió en su tiempo.
5.3. Favorecer el trabajo en equipo y en redes.
5.4. Formar misioneros con una espiritualidad y una metodología que favorezcan la conversión personal y pastoral y el cambio estructural.
5.5. Proporcionar asistencia legal para la defensa de los pobres y la promoción de la justicia.
5.6. Crear programas que contrarresten la trata de personas y aseguren la promoción de la vida, el acceso universal a la sanidad social, el cuidado del entorno, la dignidad de las mujeres y de los niños, los derechos de los migrantes y la participación ciudadana.

CUESTIONES A MODO DE PROVOCACIÓN

1. ¿Hasta qué punto coincides con el diagnóstico del apartado I (FIDELIDAD)?
¿Cómo te afectan esas situaciones?
2. ¿Es tu sueño el descrito en las Convicciones del apartado II (CREATIVIDAD)? ¿Qué pasos concretos hemos de dar ya para caminar hacia ese sueño?
3. ¿Cuál o cuáles puntos te parecen más significativos del apartado III (PARA LA MISIÓN)?
4.- ¿Dónde pones tu interés en el tema de la Reconfiguración?
5.- ¿Qué aportación o aportaciones te parecen más asumibles por tu Comunidad?
6.- ¿Y para la Provincia?

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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