Textos para la Historia de la CM en España (13 de marzo)

bibliotecaReal licencia para fundar la Casa de la Misión de Palma de Mallorca

13 de Marzo de 17361

“Don Felipe, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de León, de Aragón … etc …

Por cuanto por parte del superior de la casa de la Congregación de la Misión de Barcelona, se nos ha representado que el Doctor Miguel Sastre, presbítero arcediano de la Santa Iglesia de Mallorca, […] deseaba fundar una casa de la Congregación de la Misión en la isla de Mallorca, ofreciendo unas casas basadas en cuatro mil libras mallorquinas, a razón de siete reales de plata doble por libra, setecientas cincuenta libras mallorquinas de renta anua, una tierra plantada cuyos frutos un año con otro subirán a cerca de doscientas libras mallorquinas, con una porción de alhajas tasadas en dos mil libras mallorquinas, cuyas porciones serán para dote de dicha nueva casa de la Congregación, la cual había de establecerse debajo del Instituto que fundó en la ciudad de París el V. Vicente de Paúl, cuyo superior general residía en la casa de San Lázaro de dicha ciudad […]. La cual nueva casa de la Congregación de la Misión ejercitaría en dicha isla de Mallorca las funciones propias de su Instituto que eran: primero hacer las misiones la mayor parte del año en los lugares de campaña más necesitados de doctrina, a gastos en todo de la Congregación viviendo los obreros en ellas en comunidad, ejercitando los mismos actos que en su casa, sin embarazar el curso de la misión, ni la asistencia al confesionario por mañana y tarde, siendo uno de ellos director de los otros, teniendo las mismas veces del superior para mandar, vedar y mantenerlos en la observancia del Instituto; dar los ejercicios espirituales dentro de la casa de la Congregación de la Misión a los que se han de ordenar, acomodados a la alta dignidad que habían de recibir, enseñándoles las rúbricas del Breviario y ceremonias de la Santa Misa para que con espíritu y decoro diesen a Dios el debido culto; y también convocar y dirigir la Conferencia de las personas eclesiásticas cada semana o cada quince días, donde asistiesen sólo eclesiásticos ejercitándose en lección espiritual, oración mental, resolución de puntos de la moral, haciéndoles pláticas de asuntos solo eclesiásticos y espirituales para conseguir y conservar el espíritu propio de su santo estado; asimismo tener siempre las puertas abiertas para admitir en dicha casa a todo género de hombres para darles los ejercicios espirituales los días que cada uno tuviese necesidad, asistidos en los espiritual y temporal, las cuales funciones estaban por la bondad de Dios, ejercitando la casa de Barcelona que con Real beneplácito de N.R.P. se había fundado en el año de mil setecientos y cuatro y las demás que estaban fundadas en tan dilatados reinos, viviendo los individuos, fuera de otras funciones, muy retirados del tráfago del mundo y recogidos en las casas, viviendo totalmente vida común, dando la Congregación a los sujetos todo cuanto habían menester, sin necesitar estos de amigos, ni parientes, ni permitirles la Congregación que buscasen ni recibiesen cosa de ellos, y que habiendo sido los progenitores de N.R.P. los que habían protegido, favorecido y propagado el referido Instituto de la Congregación de la Misión, y a mas de esto el S. Rey Cristiano Luis décimo cuarto, de buena memoria, abuelo de N.R.P. solicitado con fervor santo los adelantamientos de la beatificación del Venerable Padre y Fundador Vicente de Paúl, y que esperando no menos protección, gracia y piedad de la innata piedad de N.R.P., nos suplicó fuese de nuestro agrado conceder facultad y licencia para fundar, y visto por los del nuestro Consejo, teniendo presente el expediente causado para la fundación que en el año de setecientos y tres se ejecutó en la ciudad de Barcelona, las licencias dadas por la ciudad de Palma y obispado de aquel reino, y lo dicho por el nuestro Fiscal, consultado con N.R.P., se acordó expedir este nuestra carta. Por la cual concedemos licencia y facultad al dicho Superior de la casa de la Congregación de la Misión de Barcelona para que pueda fundar y funde en el dicho nuestro reino de Mallorca una Congregación para que en ella se congreguen y sustenten los clérigos seculares que Dios moviese a los santos ejercicios de esta fraternal junta subordinados a los Obispos, con cargo de ser en dicha forma sus coadjutores en el oficio pastoral, sin título o color de nuevo Instituto o Religión, sino de un saludable retiro y ejercicio propio del sagrado orden de presbíteros, mediante la renta que por el Doctor Miguel Sastre, arcediano de aquella santa iglesia se ha ofrecido dar para ella, en cuya conformidad mandamos a nuestro Gobernador Capitán General del dicho reino de Mallorca, Presidente de la nuestra Audiencia que reside en la citada ciudad de Palma, Regidor y Oidores de ella y a todos los Corregidores, Gobernadores, Alcaldes mayores y ordinarios y otros Jueces y Justicias, ministros y personas de todas las ciudades, villas y lugares de dicho reino que, siéndoles presentada esta nuestra carta la lean, guarden, cumplan y ejecuten, y hagan guardar, cumplir y ejecutar en todo y por todo, sin la contravenir ni permitir se contravengan en manera alguna, que sí es nuestra voluntad. Dada en Madrid a 13 de marzo de 1736”.

  1. PARADELA, B.: “Colección de documentos…”, pp. 74-76.  

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc…
Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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