Textos para la Historia de la CM en España (16 de Marzo)

bibliotecaCarta del P. Maller al P. Eladio Arnáiz. 16 de Marzo de 1874

“¡Viva la voluntad de Dios! Juntas he recibido sus dos gratas de 14 y 15 del que rige y con ellas el bo­letín extraordinario. ¡Viva la vo­luntad de Dios!

Conviene a todos y a los demás vistan de seglar; si pueden ser to­dos mejor. Los seminaristas y los Hermanos que aún no han hecho los votos, si se quieren retirar pa­ra sus casas, que se retiren, y den­les lo necesario para el viaje, si no lo tienen. Los que quieran se­guir se hará por ellos como por los demás.

Divídanse en grupos de seis a ocho, más o menos, según ustedes crean conveniente, y vayan salien­do, guiados por algunos de juicio, para Francia, pero sin decirles na­da más sino que van a Francia. Pe­ro al que los guía dígale Vd. que, en llegando a Bayona, no pase más adelante, que procuren allí saber el modo de dirigirse a Vera, y en Vera alquilen una casa para una parte de los jóvenes, por ejemplo, los seminaristas. Luego les pasará el que los conduzca a Elizondo, y allí procurará otra casa para los demás jóvenes, digamos, los estu­diantes. Con cada grupo será bue­no que venga algún Hermano.

Será bueno que lleven lo más preciso para camas, ropas, libros de texto y otras cosas más preci­sas y que no encontrarán allá. Lo demás, que no se puede llevar co­mo equipaje, se pondrá en cajas para enviarlo despacio y gradual­mente, es decir, lo que convenga enviarlo despacio y gradualmente, es decir, lo que convenga enviar, pues lo demás mejor será o disponer de ello o guardarlo has­ta ver. Ahí va Francisco Casado para ayudar a Vs. en el traslado, que no será poco trabajoso.

En el primer grupo convendrá que vaya alguno que se pueda que­dar en Bayona, para recibir y adiestrar a los grupos siguientes. Tal vez Julián fuese muy bueno para eso, y el señor Robles, para llegar hasta Vera y pasar después a Elizondo. Estos dos puntos es­tán en la misma raya, por decirlo así, y si sucediese algún percance, fácilmente se podría volver a pasar la frontera. Pienso que para mayor secreto conviene que los se­ñores Robles y Julián sepan a dónde se va; a los demás se les dice que a Francia y que en Fran­cia se verá el punto, en que se fi­jarán, y a medida que vayan lle­gando a Bayona, se comunicará al jefe de grupo.

Es preciso advertir que para ir desde Bayona a Vera no será tal vez prudente pasar por Irún, aun­que éste sea el mejor camino, por no exponerse a que se sospeche que los jóvenes van a reunirse con los facciosos, y tengan algún per­cance al cruzar la frontera. Por eso, el que vaya de jefe ha de ser listo. Si para mejor preparar todo, fuese necesario parar algo más en Bayona o por allí cerca, no veo inconveniente; pero eviten reunir­se muchos jóvenes juntos, pues pudiera ser que esto hiciera más difícil la salida de España de los demás. Aunque hablo al principio de buscar dos casas en dos pue­blos separados, esto no quita que no reunir toda la juventud en un después veamos, si convendrá o sólo lugar. También he nombrado Vera y Elizondo, porque esos dos son los pueblos, que he visitado, y en donde creo que se goza de paz y tranquilidad; más tal vez des­pués se descubra otra mejor loca­lidad, y si desde Bayona se descu­briese que no hay seguridad en Ve­ra, por estar demasiado cerca de Oyarzun y de Irún, entonces se dirigirán todos derechitos a Elizondo; pero creo no será necesario.

El viaje a Francia ha de ser por Santander, y así de ahí han de ir a Venta de Baños, Palencia, Alar del Rey y Santander y allí se em­barcarán; creo que hay vapor to­dos los días. Procure V. sacar car­tas de vecindad para cada uno y un pasaporte para Francia; los sa­cerdotes, como catedráticos y los estudiantes y seminaristas, como colegiales que van a continuar los estudios, y los Hermanos como fá­mulos, sirvientes o criados, del modo que les convenga.

En el primer grupo no vayan muchos juntos, cuatro o cinco bas­tarán; dos pasarán a Vera para preparar el lugar, y luego, por car­ta o volviendo uno a Bayona, los va llevando pocos por cada vez, cuatro o seis, para no llamar la atención. En Vera hallarán tal vez persona de toda confianza, que les vaya a buscar a Bayona, y en Ba­yona no parece que hay mucho pe­ligro, aunque se reúnan hasta una docena, pues es ciudad donde hay muchos españoles. No convendría tanto que se agrupasen en S. Juan de Luz, por ser más parleros, se­gún dicen. En Bayona se busca una fonda decente y regularcita.

Será necesario que en Bayona se concierten con alguna persona de toda confianza, que reciba las cartas, que desde Vera y Elizon­do nos escriban Vs., bajo dos carpetas, una dirigida en francés a la persona, y dentro la carpeta para España, que la persona tendrá la bondad de mandar echar al co­rreo. Tal vez la superiora de las Hijas de la Caridad del Hospital de Bayona se encargaría; y por eso sería bueno que el señor Robles, le hiciera una visita y le dejara fon­dos para ir pagando los sellos de correos, sin los cuales no les da­ría curso, y no debemos imponer ese gasto a nadie, recibiendo ya un favor en que se quiera encargar de lo indicado.

He hablado de pasaportes, pero me ocurre que eso no conviene, porque habrá dificultad respecto de los jóvenes que no hayan pa­sado las quintas y a quienes no darán pase para el extranjero, y así lo mejor será no pedir más que la carta de vecindad para ca­da uno en particular, y como al embarcarse en Santander puede haber tropiezo para los tales, será bueno que éstos vayan los últimos, y caso de poder embarcarse, que digan que bueno, que se quedan en Santander, y de allí veremos lo que hacemos con ellos. Por eso, tal vez convenga que V. se quede para ir con estos últimos, meno­res de veinte años, y que el señor Lladó salga con los de más edad. Por supuesto, que los estudiantes vayan antes que los seminaristas. Advierta V. a los jóvenes que en el camino no vayan siempre jun­tos, sino que disimulen y viajen como si cada uno lo hiciera por su cuenta”.

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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