Textos para la Historia de la CM en España (29 de marzo de 1829) (Nuevo)

ACTAS DE LA ASAMBLEA PROVINCIAL EN MONTE OLIVETE (VALENCIA). (29 de marzo 1829)[1]

En el nombre de N.S.J. Amén: en el año del Señor de 1829, a 28 de Marzo, a las cuatro de la tarde, precedida la señal de la campana común interior de la Casa, se juntaron para la celebración de la Asamblea Provincial D. Juan Roca, Vice-Visitador y Superior de la Casa de Valencia. D. Alejos David, Superior de la Casa de Guisona, D. Juan Viver, Superior de la Casa de Palma de Mallorca, D. Juan Vilera, Superior de la Casa de Barcelona, D. José Escarrá, Superior de la Casa de Barbastro, D. Jaime Vehil, Superior de la Casa de Reus, D. Gaspar Torres, Diputado de la Casa de Barbastro, D. José Roca, Diputado de la Casa de Palma, D. Ignacio Santasusana, Diputado de la Casa de Valencia, D. Eusebio Fantova, Diputado de la Casa de Madrid y D. Juan Bautista Figuerola, Diputado de la Casa de Barcelona. Juntos, pues, todos estos señores, se leyó la patente de Vice-Visitador del señor D. Juan Roca; también se leyó un Manifiesto del señor D. Fortunato Feu, actual Visitador de esta Provincia, en el que indicaba su imposibilidad moral de asistir personalmente a la Asamblea Provincial y autorizaba por esta causa al señor D. Juan Roca, Vice-Visitador para que en su nombre presidiese a dicha Asamblea, renunciando por esta vez todo voto activo, que como Visitador le podía pertenecer y aprobando de antemano cuanto la Asamblea tuviese a bien resolver. Rezados después alternativamente el himno Veni Creador Spiritus con el v. Emitte y la oración Deus qui corda fidelium… dirigió su voz el Señor Presidente a todos los congregados a fin de que entrasen en pleno conocimiento de la importancia del asunto para el cual habían sido convocados y depuesto todo humano respeto eligiesen para Diputados a la Asamblea general aquellos que conociesen delante de Dios ser más a propósito para llenar los deseos de la Congregación que son los de darle una cabeza que ocupe dignamente el lugar de su Santo Fundador y tratar cuanto convenga al buen régimen de la misma Congregación. Acto continuo se leyeron los párrafos de las Constituciones concernientes a la celebración de Asambleas provinciales, para observar fielmente lo que en ellos se prescribe y se dio fin a la sesión previa con la Antífona Sancta María, versículo y oración correspondiente.

Sesión 1ª

En el día 29 de marzo, a las nueve de la mañana, congregados por la campana común de la Casa los precitados señores, e invocado el Espíritu Santo como en la Sesión antecedente, se procedió  al examen de los poderes de los señores Diputados, los que se declararon legítimos, a excepción del Sr. D. Ignacio Santasusana, Diputado de la Casa de Valencia, que se juzgaron nulos,  a causa de haber ocurrido  en la celebración de su respectiva Asamblea doméstica un defecto sustancial, bien que indeliberado que no supo subsanar la Asamblea provincial. En consecuencia de esta declaración se privó de asistir a las ulteriores  Sesiones a este Diputado, quien para mayor abundamiento renunció espontáneamente  el derecho de voto activo que le pudiese competer. Luego se opuso algún reparo a las excusas que el Sr. D.Jaime Perucho, Diputado por la Casa de Guisona expuso a la Asamblea provincial por medio de su Superior para no asistir a ella, las cuales por fin disimuló dicha Asamblea, bien que con bastante sentimiento y dificultad. Mayores dificultades ocurrieron en orden a la no comparecencia del Sr. D. Juan Pujol, Diputado por la Casa de Reus, cuyas causales expuestas verbalmente por su Superior, no fueron universalmente atendidas; por lo que resolvió la Asamblea, que se haga entender su desagrado por quien corresponda, a fin de que en lo sucesivo no se repitan semejantes procedimientos. Después se leyó la renuncia formal, que el Sr. Miguel Gros, Superior de la Casa de Badajoz, y el Sr. D. Mariano Ygüés, Sacerdote de aquella Casa, y los únicos que componen aquella Comunidad, hicieron sus votos así activos como pasivos, y se juzgaron más que suficientes los motivos que alegaron ya para su renuncia, ya para no asistir a la Asamblea Provincial. También se puso algún reparo a la legitimidad de la elección del Sr. D. Eusebio Fantova, Diputado de la Casa de Madrid, por sospecharse con fundamento, según se expresó el Sr. Presidente con algunos Superiores, haber precedido convenio, para que recayese en él la elección en la Asamblea doméstica; lo que oído por la Asamblea provincial, resolvió se averigüe el hecho para castigar por medio del Superior General a los culpados en caso de haberlos, o al falso calumniador, en caso de ser supuesto el delito. Se interrumpió la Sesión de la mañana con el Sancta Maria, para continuarse a la tarde.

A las cuatro de la tarde del mismo día se prosiguió la Sesión de la mañana, y se procedió a la elección de Secretario y Asistente, y en su consecuencia quedaron elegidos a pluralidad de votos el Sr. D. Juan Vilera, Superior de la Casa de Barcelona para Secretario y el Sr. D. José Morera, Superior de la Casa de Valencia para Asistente; después se dio fin a la primera Sesión con la acostumbrada Antífona.

Sesión 2ª

En el día 31 de Marzo, a las nueve de la mañana, invocado el Espíritu Santo, se dio principio a la segunda Sesión con un cuarto o cerca de oración mental, después se procedió a la elección de los Diputados y Suplentes para la Asamblea General y quedaron elegidos a pluralidad de votos por primer Diputado el Sr. D. Juan Vilera, Superior de la Casa de Barcelona; por segundo el Sr. D. José Escarrá, Superior de la Casa de Barbastro; por primer Suplente el Sr. D. Juan Roca, Superior de la Casa de Madrid; y por segundo el Sr. D. Juan Carreras, Asistente de la Casa de Madrid. A continuación se leyeron los párrafos de las Constituciones, que tratan del orden que se ha de proceder en las propuestas, que deben hcerse, y resoluciones, que deban tomarse, y se dio fin a la Sesión con el Sancta Maria, como en las anteriores.

Sesión 3ª

A las tres de la tarde del mismo día congregados todos los Superiores y Diputados e invocada la gracia del Espíritu Santo, se dio principio a la tercera sesión con la lectura de un papel, que el Sr. Presidente entregó al Secretario, el cual contenía varias preguntas: la primera: ¿Cómo se ha de remediar el abuso que alguna vez se ha observado de que algunos Sacerdotes jóvenes teniendo sus juntas secretas han hecho comisionados para pedir algo a los Superiores y hasta para reconvenirles y excogitar medios para dividir en dos la Provincia de España?, todo lo que la Asamblea ha hallado ser muy contrario a la paz y concordia que debe reinar entre nosotros y digno de que el Sr. Visitador lo tome en consideración a fin de remediarlo por si o por medio del Revmo, Sr. Superior General. Segundamente se dijo: ¿Si es conforme que el Superior tenga el bote del tabaco para su uso en su aposento? 3º: ¿Si es conveniente que los Sacerdotes jóvenes tengan licencia para leer libros prohibidos? 4º: ¿Si en cuanto al uso del tabaco debe estarse a lo dispuesto por diferentes Superiores Generales o bien suplicar alguna modificación? 5º: ¿Si para los viajes largos debe darse a los individuos que se trasladan a otra casa y lo desean además del ropón, el manteo, costeándolo la Casa a donde van; y también si a los particulares les suministrará la Casa peines, cortaplumas, tijeras, navajas de afeitar y de bolsillo? Y pareció a la Asamblea sobre la segunda propuesta ser más conforme a nuestras Reglas, que esté en la Procura. Acerca de lo tercero suplica al Sr. Visitador no permita al alguno obtenga tal facultad sin previo permiso suyo. En orden a lo cuarto se ha resuelto a pluralidad de votos y unánimemente que se exponga a la Asamblea General a fin de que atendidas todas las circunstancias determine lo que estime más conveniente acerca del modo y lugar en que puede tomarse. Cuanto se expresa en la quinta propuesta lo ha considerado la Asamblea por muy conforme a razón y a otros decretos de Asambleas Generales y además muy conveniente para el alivio de los sujetos y para la conservación de la santa pobreza; pues de este modo se excusan propiedades y que se compren cosas exquisitas. Y por lo mismo a juicio de todos ha parecido elevarlo a la consideración de la Asamblea General por si se digna confirmarlo. Aquí mandó el Sr. Presidente levantar la Sesión rezando la acostumbrada antífona Sancta…

Sesión 4ª

 En el día primero de abril, a las nueve de la mañana, se juntó la Asamblea, y rezado el acostumbrado himno, se dijo y resolvió unánimemente que debía proponerse a la General: 1º: que el librito que contiene las facultades y privilegios de nuestra Congregación fuese nuevamente revisado y reimpreso para repartirlo entre todas las Casas. 2º: que las Reglas del Noviciado sean examinadas y concordadas con el original, como igualmente las particulares de los oficios, haciéndose cargo de lo que no es practicable en España, para suprimirlo, si lo estima conveniente. 3º: que tenga a bien dictar los medios a fin de que ninguno de los nuestros, aun los Superiores, a excepción del Rvmo. Superior General y el Visitador en el mero acto de visita, se meta ni sea empleado en la dirección de las Hijas de la Caridad, siendo su gobierno ordinario encargado a otro sujeto distinto e independiente en el particular del mismo Señor Visitador; providenciando al mismo tiempo lo que más convenga para que los Nuestros no las acompañen en los viajes, ni vayan a parar, ni a comer, y menos pernocten en los alojamientos de los Misioneros las Hijas de la Caridad y los Superiores se abstengan de que ellas laven nuestra ropa interior y aun la de la Sacristía. Encarga la Asamblea en un modo muy particular al Sr. Visitador y Superiores que vigilen para que no se introduzca el abuso de escribir cartas furtivamente bajo cualquier pretexto. Igualmente, a fin de conservar la uniformidad y costumbre antigua en el vestuario, tan recomendada  en las Santas Reglas, Decretos de Asambleas y Circulares de los Reverendisimos Señores Superiores respectivamente; que los Santos Cristos se den a todos en adelante en lo posible uniformes, convenientes a nuestra simplicidad y pobreza y siempre a expensas de la Casa; y en cuanto a los que tienen los particulares menos conformes, lo remedie el Sr. Visitador, según su prudencia. Que para evitar disgustos se tenga en la Procura lugar separado con distintos cajones y con llave para los que la quisieren, al efecto de depositar los peculios de los particulares. Que se haga guardar la regla de mezclar mucho agua con el vino. Que se mande construir en una misma fábrica los sombreros, que sean de lana y se distribuyan para todas las Casas. Que los ropones de misión san en todas las Casas uniformes, con botones y ojales, vueltas de estameña, y en cuanto se pueda disten un palmo de tierra y que se lleven en público metidas las mangas y no sueltas sobre los hombros. Con lo que y el Sancta Maria se concluyó la Sesión.

Sesión 5ª

A las nueve de la mañana del día 2 de abril, invocado el Espíritu Santo y leída el acta del día antecedente, se empezó la quinta Sesión, continuando la misma materia, y de determinó suplicar al Sr. Visitador: 1º Que manda guardar lo circulado por el Rvmo. Vicario General D. Domingo Sicardi en orden a que les falten a las capas de los Hermanos Legos un palmo y cuarto catalán para llegar a tierra. 2º Que no tengan los individuos dos capas ni manteos ni sotanas y que solo en caso de necesidad conceda estas últimas el Superior. 3º Que desde luego y sin excepción haga quitar a los que llevan los calzones altos y con tirantes. 4º Que los vestidos de los Coadjutores no sean más largo que hasta entre las ligas a las pantorrillas. 5º Después de discutido en pro y en contra el punto de restablece la costumbre de comer los Coadjutores con el sombrero puesto, se ha dejado al arbitrio y prudencia del Señor Visitador. 6º Que se lleve la estola, así para predicar como para confesar en todas las Casas nuestras, mientras los Curas no se opongan. 7º Que los sobrepellices en todas las Casas de la Provincia sean uniformes y al estilo de los que se usan en Barcelona, pudiéndose exceptuar la de Badajoz por la uniformidad que es justo guarden con los Ordenandos a quienes presiden los nuestros en el coro. 8º Que asimismo se sirva tomar las oportunas providencias a fin de que los bonetes no sean de paño, y los botones de la sotana sean de la materia y forma común usada hasta aquí en esta Provincia y remediar igualmente cualquier otra novedad perjudical de que con sus superiores alcancen tenga conocimiento cual sin duda ha juzgado la Asamblea ser la de llevar por debajo chaquetas de punto o elásticas y tal vez trabajadas con primor; por lo que excita contra ellas el celo del Sr. Visitador, no menos que contra las de bombasi, y las que se llaman de verano, excepto el caso de enfermedad; lo propio debe entenderse de las medias de punto, dando las órdenes convenientes para que todos estos artículos de relajación se recojan a la posible brevedad y sean en su lugar repuestos otros conforme a nuestra pobreza y simplicidad. En esto se concluyó el tiempo y se mandó levantar la Sesión con el Sancta Maria, señalando las cuatro de la tarde para continuar la Asamblea sus tareas.

Sesión 6ª

Congregados todos los vocales en la hora prefijada, pedidas las luces al Padre de ellas y leída el acta de la Sesión anterior, todo en la forma acostumbrada, se dio principio a esta sexta Sesión preguntándose: ¿Si convenía que se diesen calzones de verano a los individuos que los deseasen? Desde luego se hizo presente que algunos en tiempo de calor no los llevaban; y esta práctica ha parecido a toda la Asamblea muy impropia del carácter de un misionero, indecente, y por lo mismo muy digna de la atención del Sr. Visitador  para que la prohíba; y a fin de evitar las excusas, se concedan calzones de verano a los que los pidan, con tal que sean de ropa decente y conforme a la pobreza que profesamos; supuesto que en las Reglas del Asistente y en alguna circular se indica algo acerca de dar ropa de verano. Y sobre esto de los calzones desea la Asamblea que en lo posible sean de cuero y jamás de paño fino. Eleva igualmente la Asamblea su voto al Sr. Visitador: 1º A fin de que tome las necesarias providencias para que ningún particular, aunque sea Superior, use de reloj de bolsillo y los que al presente los tengan que los depositen en la Procura; y en las Misiones que no lo lleve consigo el Director sino que lo tenga colgado de la Casa, menos en algún caso de necesidad, cual sería el tiempo de recreación, si no se oyese el reloj de la villa. 2º Para que mande si lo juzga prudente que todos los individuos tengan los palos en común en la Procura, sin mío ni tuyo, que sean ordinarios y no barnizados. Que los pañuelos blancos no tengan listas encarnadas y que los de color se pongan todos en común, y se den bien lavados. Que en gran manera invigile, que a excepción del Hermano comprador, nadie salga sin el compañero mandado por las Reglas, lo que se encarga en particular a los Señores Superiores; y que el socio no se separe mayormente al visitar personas de otro sexo, según está prevenido. 3º Que así el Señor Visitador como los Superiores no permitan en la recreación leer las gacetas, diarios y semejantes papeles según está prevenido por el Sr. Jacquie. 4º Atendido el estado actual de la Casa de Madrid ha considerado muy justo que se le socorra en algo para la manutención de los seis estudiantes que hay en ella; y al efecto ha convenido en que la Casa de Guisona contribuya con seis reales de vellón diarios y las otras, exceptuada la de Barcelona, con cuatro reales vellón hasta que estén ordenados o por espacio de dos años a lo más. Y por la manutención de los Novicios que en adelante admitirá la Casa de Barcelona, la de Madrid cede de la limosna de las Misas que celebra por aquella el plus que tengan de cuatro reales vellón arriba. Después de esto, el Sr. Presidente se levantó dando por finada la Sesión y dicha la acostumbrada antífona Sancta Maria, señaló las tres de la tarde para la séptima Sesión.

Sesión 7ª

Precedidas las formalidades de costumbre, comenzó la séptima Sesión a las nueve de la mañana el día 3, preguntando ¿Qué es lo que debe darse de comida los días de ayuno? Y la pluralidad de votos se contestó que está al arbitrio de los Superiores el dar la comida de carne o pescado pero que si se come de carne se dé lo ordinario de los otros días y además un plato de verduras o un par de huevos o un plato de carne de tres onzas de porción. Esto espera la Asamblea tendrá  bien confirmar el Sr. Visitador, como también lo demás que se sigue, a saber: que a los Hermanos, según lo tienen apoyado en la costumbre se no se les obligue a pedir licencia en los días de ayuno y de fiesta y domingos e que no comulgan en el oficio para hacer colación pero sí a los Estudiantes. Que cuando se anuncia algún difunto de la Congregación o todos los del año juntos se pongan los nombres y apellidos, para que no se apliquen dos veces los sufragios. Que no se lleven en las Misiones arcas con llave o sin ella para tener las funciones y tampoco para llevarse de una Casa a otra sus cosas particulares. Y, finalmente, se resolvió suplicar a la Asamblea General, tenga a bien fijar las bases y modo con que se haya de hacer el reparto de los bienes de la Casa a los individuos de ella, siempre que por algún accidente adverso haya de abandonarse; y finada la hora, se levantó la Sesión en la forma que las demás veces.

Sesión 8ª

Con los preliminares de las otras se empezó esta octava Sesión a las cuatro de la tarde el día 3 y se preguntó: ¿A quién tocaba en las Casas pequeñas en que no hay jóvenes cubrir los altares, quitar de ellos el polvo, poner agua bendita en las pilas, cuidar de la lámpara y llevar las escobas para barrer la Iglesia? Y se contestó que todo lo de la Iglesia aún el poner agua bendita en las pilas, a excepción del cuidado de la lámpara, toca al sacristán y lo demás, esto es, llevar las escobas para barrer la iglesia, cuidar de la lámpara, llevar agua bendita a los ejercitantes y demás de la Casa, toca al Hermano; y en cuanto a los altares cuida de cada de ellos el Sacerdote que señale el Superior. También suplicaron se rogase al Sr. Visitador no permita los gorros sino en Misión, en viajes y en caso de enfermedad y que estos no sean de seda sino sencillos y conformes a nuestra pobreza. Que se sirva deputar tres o cuatro Sacerdotes para que miren el Libro de las Rúbricas que usamos y los manuscritos y vean lo que se ha de observar o mudar, para elevarlo al Sr. Superior General a fin de que resuelva lo que debe hacerse. También si en día de paseo en Misión se puede hablar después de Vísperas, o hacer recreación hasta salir a paseo, lo pidieron algunos y se dijo que si, si el Sr. Visitador no lo contradice. Finalmente se suplica al Sr. Visitador se sirva pasar todas las Circulares, Órdenes y disposiciones del muy Rvdo. Superior General o Vicario General con la prontitud que le sea posible a todas las Casas. Y se concluyó la Sesion en la forma acostumbrada.

Sesión 9ª

En esta Sesión empezada a las nueve de la mañana del día 4, se preguntó: ¿Cuántos debían ser en el rezo para rezar alto? Y dijeron todos se rogase al Sr. Vicario: 1º Determine sean seis, y lo comunique a todas las Casas para la uniformidad. 2º Que invigile para que los Superiores cuiden, que nadie falte a el sin conocida necesidad. 3º Que se sirva ordenar se diga el Aperi Domini arrodillados y rezado este, se haga la señal para levantarse y anunciado el rezo se diga en pie el Pater Noster y en seguida el Domine labia. Se rogó que declarase el Sr. Visitador que al platiquista se le permita rezar horas por la mañana. Se pidió también si en las misiones al volver de paseo deben darse postres para merendar o en caso de no darse por la tarde, si deben darse por la noche o si es lícito llevarlos en el bolsillo para merendar en el campo y contestaron todos se pidiese al Sr. Vicario, declarase que de ningún modo es permitido darlos a la noche, que no es costumbre darlos por la tarde, y menos llevarlos al campo; y que el Director sólo una que otra vez lo conceda, si gusta, al volver de paseo. Asimismo rogaron se suplique al señor Visitador haga guardar el decreto en que se prescribe, que los abrazos acostumbrados en la Congregación se den estando arrodillados. Y que al llegar o salir de Misión en la comida o cena no se hable, aunque por estar cerrados los libros, no se lea. Además de esto dijeron se rogase al señor Visitador haga guardar a los Coadjutores la costumbre de no hablar mientras se lava la vajilla y hasta que estén en el lugar de recreación y se les hagan rezar las Letanías.

Finalmente habiendo preguntado el señor Vice-Visitador, si les parecía bien a todos los congregados, que ésta fuese la última sesión. Dijeron todos que sí y señaló las cuatro de la tarde para leer y firmar todas las actas de la Asamblea; y llegada esta hora, se leyeron por el señor Secretario todas las dichas actas, estando presentes todos los señores Superiores y Diputados y rezado el himno Te Deum laudamus con la Antífona Sancta Maria, se concluyó pacíficamente nuestra Asamblea Provincial, firmando todos, y sellándolo con el sello del señor Vice-Visitador, Superior de la Casa de Madrid.

[1] PARADELA, B.: “Colección de Documentos…” pp. 199-210

 

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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