Textos para la Historia de la CM en España (9 de Noviembre de 1707)

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DECRETO DEL ARCHIDUQUE CARLOS DE AUSTRIA APROBANDO LA FUNDACIÓN DE BARCELONA Y AUTORIZANDO OTRAS CON ALGUNAS CONDICIONES. 9 de Noviembre de 1707.

“Habiendo experimentado la grande gloria de Dios y provecho de las almas que se logra, y en adelante esperemos seguirse de la casa de la Congregación de la Misión fundada por D. Francisco Senjust en la nuestra ciudad de Barcelona, y por haber tenido la mano en dicha fundación la Santidad de Nuestro Santisimo Padre Clemente XI, que hoy felizmente gobierna la Santa Iglesia Católica Romana, fue por Nos aprobada con nuestro Real Decreto de trece de febrero de mil siete cientos seis, permitiéndoles que por el tiempo pudiesen fundar otras en toda nuestra monarquía con la condición que ni en esta ni en las demás casas de nuestros dominios jamás se permita sujeto de la nación francés ni como a súbdito ni como a superior, como aparece en dicho Decreto. Pero habiéndonos informado que el Superior General de dicha Congregación no solamente es siempre francés, pero que aun de continuo reside en la misma Corte de París, a la cual han de concurrir los sujetos para sus congregaciones o capítulos generales, y que de dicho Superior General depende enteramente todo el gobierno, no sólo de todas las provincias, pero aun de todas las casas e individuos de ellas, tanto superiores como inferiores, con que corre una continua dependencia y comunicación en todos y cada uno de ellos, y experimentándose que el Político de aquella Corte se sirve para sus fines de todo los eclesiástico:

 Deseando obviar los grandes e irreparables daños (que) podrían resultar a nuestro real servicio de no evitar dicha comunicación, declarando el sobredicho Decreto y usando de nuestra Real y Suprema autoridad, con tenor de las presentes ordenamos y mandamos, que ningún superior, ni sujeto o persona que viva o resida o viviera o residiera en cualquiera de las casas de dicha Congregación fundada o para fundar en España, Italia y otras partes de nuestros dominios deba ni pueda tener dependencia mediata ni inmediata del Superior General francés que ha residido o residiera en París u otra parte, ni de otro sujeto de aquella nación, ni con ellos ni con dicho General tener comunicación alguna; y por lo mucho (que) deseamos que las dichas casas y sujetos de nuestros dominios se mantengan en dicha Congregación, Reglas, Institutos y operaciones, mandamos que todos los que se quisieren conservar bajo el dominio y jurisdicción de dicho General francés, entre seis meses de la notificación de estas presentes, salgan de todos nuestros dominios y los que quisieren quedarse para la conservación de dichas casas, acudan a Su Santidad, para que les provea de Superior que los gobierne, el cual no sea de nación francés, el cual deba residir en Roma, como patria común y no sospechosa; y cuando no pudiese conseguirse esta separación, ofrecemos dar las órdenes y providencias que hallaremos ser más convenientes a nuestro Estado y bien público, y mandamos a nuestros Lugartenientes, Gobernadores y otros súbditos nuestros cualquier grado y condición (que) sean, que en ejecución de este nuestro Real Decreto se notifiquen a cada una de las casas de nuestros dominios por convenir así a nuestro real servicio y ser esta nuestra real y determinada voluntad. Dado en Barcelona a 9 del mes de noviembre (de) 1707. Yo el Rey”.

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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