PARA LEER: «Vicente de Paúl: un corazón sin medida»
Aseguran los historiadores que los sencillos le adoraban, los grandes le consultaban, los maestros de vida espiritual le tenían por un “hombre prudente”, los partidos les discutían sin que ninguno de ellos consiguiera tenerle...


San Vicente de Paúl (de ahí el nombre de “misioneros paúles”), a pesar de las comprensibles limitaciones propias del tiempo en el que le tocó vivir (siglo XVII), tuvo un gran aprecio por la comunicación: llegó a escribir más de treinta mil cartas (alguna llegó a su destinatario varios meses después de su muerte). 


Comentarios recientes