Encuentro CEVIM, París 2025
En el contexto de los 400 años de la fundación de la Congregación, ha tenido lugar esta semana (del 2 al 4 de diciembre), en París, el encuentro del Consejo General de la CM con la CEVIM, que como novedad incluía no solo a los visitadores sino a todos los miembros de los consejos provinciales. Allí acudimos, de nuestra provincia de Zaragoza, los padres Julián Arana, David Carmona, Rayco Zerpa e Iván Juarros acompañando a nuestro visitador, el padre Mikel Sagastagoitia.
Tras una breve presentación de la realidad de cada provincia, el superior general, p. Tomaž Mavrič, nos presentó, en una ponencia, sus inquietudes y su propuesta para revitalizar los ministerios de la Congregación en las provincias. El padre Tomaž pidió enérgicamente tomar decisiones radicales y heroicas, según estos criterios: 1) Dejar parroquias que no sean específicamente vicencianas o misioneras, de modo que se liberen cohermanos para otros ministerios; 2) abrir casas misión, desde las cuales estemos disponibles para responder a las diferentes llamadas misioneras (retiros, acompañamiento a la familia vicenciana, misiones populares, etc.); 3) abrir centros de formación vicencianos que sean lugares desde los que se irradie el carisma.
El trabajo por grupos lingüísticos tuvo dos momentos. En un primer momento se recogieron los ecos a la propuesta del padre Tomaž. En un segundo momento se dialogó sobre los resultados de la encuesta que realizaron las provincias en relación a los objetivos marcados por la última asamblea. La puesta en común tras cada uno de estos momentos de trabajo reveló inquietudes, propuestas, sugerencias, acuerdos y desacuerdos. El padre Tomaž respondió invitando nuevamente a tomar decisiones heroicas y radicales.
El último día estuvo marcado por distintas presentaciones necesarias: el ecónomo general, el secretario de la curia y el procurador ante la Santa Sede. Culminamos con un diálogo fraterno entre la curia y la CEVIM; sin conclusiones concretas, pero emplazándonos a continuar la reflexión de cara al próximo encuentro de la CEVIM en abril.
El frío de París quedó compensado por el calor y la acogida de la Casa Madre, y la grata experiencia del encuentro fraterno. Agradecemos encarecidamente a todos los que lo hicieron posible.
Iván Juarros, C.M.













































































San Vicente de Paúl (de ahí el nombre de “misioneros paúles”), a pesar de las comprensibles limitaciones propias del tiempo en el que le tocó vivir (siglo XVII), tuvo un gran aprecio por la comunicación: llegó a escribir más de treinta mil cartas (alguna llegó a su destinatario varios meses después de su muerte). 


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