Encuentro de ministerios – Formación permanente

 
Del martes 6 al miércoles 7 de Diciembre, ha tenido lugar en nuestra Comunidad de Casablanca, el Encuentro de Miniserios, como viene siendo habitual anualmente.
 
Si hay una palabra con la que se pueda plasmar la charla del P. Guillermo Campuzano, C.M. de la Provincia de USA-Occidental, es la de «desinstaladora».
 
Bajo el título bastante significativo de «Interculturalidad. Intercongregacionalidad. Futuro de la C.M.», consiguió agitar nuestras conciencias y situarnos en una perspectiva para hacer presente, en nuestro hoy, el carisma legado por S. Vicente de Paúl.
 
Es pofesor de la Universidad «De Paul» de Chicago, y como docente que es, posee unos dotes extraordinarios de comunicador, con un estilo directo e incisivo, mezclando experiencia personal con la historia de la Iglesia, de los dogmas, y de la Congregación de la Misión. Y todo ello, salpicado de jugosas anécdotas personales, experiencias vividas, diálogos mantenidos en muchos foros y ámbitos en los que ha participado en los cinco Continentes, desde Aparecida en Brasil, pasando por el Vaticano, y trabajando en las Naciones Unidas.
 
Un hombre con un bagaje semejante, podría aparecer y mostrarse como pretencioso y orgulloso. Nada que ver. Es un hombre en el que deja aflorar una humildad y sencillez con la que nadie diría lo que guarda en su mochila vital. Cercano, alegre, simpático y acogedor en el trato personal.
 
Unas jornadas en las que nos ha sacudido a todos, y nos ha hecho repensar nuestra vocación, nuestro carisma como Congregación en la Iglesia, nuestra relación con el Gran Libro de la Creación de Dios, nuestros servicios frente al hermano, en especial, con el hermano que sufre la pobreza y la exclusión.
 
Ilustraba las charlas con cantos diversos sacados de internet, pero no para «rellenar» el tiempo como hacen tantos conferenciantes, sino para dar pistas de por dónde iba a orientar el tema que seguidamente expondría.
 
Hacía que parásemos atención en cosas que, dados los muchos compromisos diarios que tenemos, pasamos de soslayo. Y exponía de manera clara,  lo que está en el trasfondo de todos los pronunciamientos del Papa Francisco.
 
Utilizó un sustantivo que parece pasado de moda, trasnochado, demodé, en nuestro vocabulario, pero que tan importante fue en los siglos anteriores de la Iglesia: REFORMA.
 
Un término éste que asusta, que crea resistencias. Pero una palabra que, si se asume, cambia estructuras, incluso nuestras estructuras mentales personales y colectivas, como misioneros, como Comunidad, como Provincia, como Congregación.
 
Preguntas lanzadas sobre el auditorio que te hacían plantear y reformular tus posturas, como por ejemplo ésta: «¿Cómo vivimos nuestra fe los que decimos que creemos?»
 
O insinuaciones tan fuertes y demoledoras como la siguiente: «En nuestro estilo de vida puede haber negación de Dios».
 
Y usando el viejo axioma de: «Dime con quién andas y te diré quién eres», un clásico en donde los haya, apuntó esta variación: «Dime con quién te relacionas, y te diré cómo es tu fe».
 
Refiriéndose más específicamente de nuestro Carisma, señaló que es un carisma que nació de la indignación ética de S. Vicente en Folleville y Chatillón, al ser consciente de la realidad. Una realidad que exigía soluciones inmediatas. Y esa indignación es la que deberíamos tener sus seguidores. Se ha de producir en nosotros un salto ético: el reconocimiento del otro. Poner en práctica la llamada «Ética del cuidado». Es decir, no ver al otro como un mero sujeto de una atención superficial. Un Carisma el nuestro que nació laicalmente: mujeres y laicas (nosotros llegamos después).
 
Nuestra Congregación no es una Congregación «espejo», surgida a imitación de otras ya existentes. Sino que es una Congregación «fuente», de las que otras han bebido, beben y beberán.
 
Guillermo, «Memo» para los amigos (que es diminutivo de Guillermo en Colombia), apunta que nosotros no es que no conozcamos la Escritura, sino que no nos encarnamos en ella. Así pues, debemos actuar como Jesús, que hizo un discurso, ético, humano y relacional. Sólo entonces, seremos creíbles, y podremos evangelizar como lo hizo Él.
 
Se me quedan grandes enseñanzas del ponente en el tintero, pero la impresión general de todos los asistentes fue que hemos aprendido, hemos reflexionado, y nos dimos cuenta de que no lo hacíamos del todo bien. O que no éramos de todo conscientes.
 
Ojalá que estas dos jornadas hayan supuesto un nuevo inicio, un florecimiento, un estar atentos a cuidar la vida. las relaciones con el otro, la celebración de los Sacramentos, la relación con el Otro, en mayúsculas. Deseo que todos nosotros lleguemos a ser «Referentes Vivos», capaces de vivir y transmitir vida. A transmitir la Vida de Aquél que es Padre de todos, Creador de todo. Y sin el cual, como apunta San Pablo, nada existe.
 
Gracias a Dios por enviarnos al P. Guillermo por tantas enseñanzas que, así de sopetón, no podemos ser conscientes del auténtico calado de las mismas, pero que sin duda, con la distancia y el tiempo, hará de nosotros los Misioneros que el S. XXI demanda. 
 
¡Feliz Navidad para todos!
 
Joaquín Estapé, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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