Formación permanente – Zona Sureste
Fue el 11 de diciembre de 2023. Un día después de recordar, muy por encima, debido al segundo domingo de Adviento, al “san Vicenzo d’Italia” el beato Marco Antonio Durando; la zona sureste de la provincia de Zaragoza se reunió para celebrar un día de convivencia y formación en torno a otra figura de santidad vicenciana: el beato Federico Ozanam. Todo ello, bajo la atenta reflexión del entusiasta vicencianista P. Jaime Corera, CM., de feliz memoria para todos nosotros.
Tras el rezo de la hora intermedia correspondiente, nos pusimos a debatir fraternalmente sobre el tema propuesto. Nuestras intervenciones nos llevaron a comentar varios asuntos, entre los que destacan lo siguiente:
- La juventud de Ozanam no fue un obstáculo para darse cuenta de la realidad social de su tiempo desde el encuentro personal con Jesucristo. Es reconocido como uno de los precursores de la Doctrina Social de la Iglesia.
- Una de las motivaciones de Ozanam para dedicarse al servicio de los necesitados fue, desde la interpretación de su entorno académico, de que la Iglesia Católica no daba ejemplo entre lo que predicaba y realizaba en favor de los pobres. Algo parecido, desde otras circunstancias, le sucedió a san Vicente con el hugonote en la misión de Marchais en 1621.
- La genial intervención de la beata Rosalía Rendú en el barrio parisino de Mouffetard para que los jóvenes de la Sorbona pudieran desempeñar su anhelo de conocimiento y servicio a Cristo sufriente.
- Las Conferencias como asociación con una jurisdicción civil y no eclesial. Su gran capacidad administrativa, gestora y coordinadora para la atención a los desfavorecidos.
- El P. Corera reconoció su admiración hacia el beato Federico y hacia la Sociedad de san Vicente de Paúl. Además, confesaba el error de haberla conocido tan tarde.
- La caridad social va más allá que la mera justicia, por lo que esta última debe estar acompañada de la primera para obrar con más eficacia en favor de los desfavorecidos. Nuestra labor personal es sumergirnos en la vida y obra del gran beato vicenciano.
- Nuestra experiencia local con la sociedad de san Vicente de Paúl nos puede hacer obviar la gran riqueza que presentan en todo el mundo. La realidad de la Asociación vicenciana es plural, tanto en número como en edad o actuación, en diferentes partes. En Brasil están muy reconocidos y son muy numerosos donde hay miembros jóvenes entre sus filas. También la realidad es más fuerte en Nigeria, Filipinas o en otros países de Asia a lo que conocemos en España o Europa.
La amena charla nos llevó, casi, a la hora de la comida. Ahí se continuó la plática y el compartir con los amigos que nos visitaron.
La próxima, Dios mediante, será en torno a febrero en la comunidad presente en la trimilenaria ciudad y sede de la diócesis de Cartagena.
Josico Cañavate, C.M.








San Vicente de Paúl (de ahí el nombre de “misioneros paúles”), a pesar de las comprensibles limitaciones propias del tiempo en el que le tocó vivir (siglo XVII), tuvo un gran aprecio por la comunicación: llegó a escribir más de treinta mil cartas (alguna llegó a su destinatario varios meses después de su muerte). 


Una breve anotación. El artículo de referencia es del P. Celestino Fernández.