Misión en La Gomera (Islas Canarias) – II Parte

Los misioneros paúles de nuestra Provincia de Zaragoza seguimos acompañando la misión extraordinaria que, cada cinco años, el Arciprestazgo de La Gomera organiza con motivo de las llamadas “Fiestas Lustrales”, en las que la Patrona de la Isla colombina; la Virgen de Guadalupe, sale de su Santuario en Puntallana y recorre, durante casi tres meses, todos los municipios de la Isla, con sus parroquias, pueblos, aldeas, ermitas, e instituciones variadas. 

Nuestro compañero misionero el P. Josico Cañavate, ya dejó constancia escrita de su tarea de acompañamiento al sacerdote D. Cristo León por sus parroquias de Santiago Apóstol (Playa Santiago), El Salvador (Alajeró), La Candelaria (Chipude) y Las Nieves (La Dama) en el Sur de la Isla, del 20 de octubre al 4 de noviembre. Un servidor ha continuado este periplo misionero por los municipios de Valle Gran Rey y Vallehermoso, del 4 al 18 de noviembre. 

Con el joven y entregado sacerdote D. Arturo Hernández iniciamos la misión “popular”, -siempre acompañando a la Madre y Patrona con tambores, chácaras y versos y danzas-en su Parroquia de Los Santos Reyes, situada en el Valle Bajo del Municipio Valle Gran Rey. Tres intensos días de participadas celebraciones y encuentros con niños, jóvenes y mayores, en espacios preparados para tal fin por el implicado y dinámico Ayuntamiento, junto a sus playas, en los templos o en los espacios acondicionados junto a los colegios de la zona. Oraciones marianas desde la mañana, visita a enfermos o a colegiales, y encuentros celebrativos y de reflexión con los mayores. 

Continuamos la peregrinación misionera acompañando a la “Morenita de Puntallana”, en ascensión por el encrespado y sorprendente Valle Alto del Municipio, deteniéndonos dos jornadas en la Parroquia de San Antonio de Padua, donde celebramos y compartimos la fe con los pobladores del lugar. En esta Parroquia, situada en un mirador natural que domina la perspectiva de todo el Valle  -desde las aguas abiertas del Océano Atlántico hasta las brumas engarzadas a los pies de Garajonay-, también pude impartir una jornada de retiro a los cinco sacerdotes de la isla, “capitaneados” por D. Juan Ramos, arcipreste y párroco de la Villa de San Sebastián. Un día de reflexión y convivencia en el que profundizamos nuestro “ser sacerdotes, discípulos misioneros para una nueva evangelización hoy”. Sí quisiera destacar el ejemplo de estos hermanos sacerdotes que, en extensos territorios parroquiales con kilómetros al volante por tortuosas carreteras y valles, se entregan cada día a sus gentes con verdadero celo apostólico. Y esto no obsta para encontrarse un día a la semana (todos los miércoles) y orar, celebrar y compartir su vida y ministerio. 

Y de la Parroquia de San Antonio a la de Nuestra Señora de la Salud, en la localidad de Arure. También esta población y su populoso barrio de Las Hayas, se volcó en el recibimiento a “La Gomerita” Reina y Señora de la Isla. Tras los momentos celebrativos y de visitas programadas en otros tres intensos días, tuvimos la oportunidad de estar unas horas de convivencia y reflexión con un grupo interparroquial de jóvenes. Por cierto que, en esa mañana recibimos la visita de D. Bernardo, Obispo de la Diócesis Nivariense que, por encontrarse en la Isla quiso pasar unas horas con los jóvenes junto a la Virgen Patrona. Gracias por el bonito detalle del pastor diocesano. 

La tarde del sábado 11 de noviembre ya estaba bien señalada en la programación general para que la Virgen pasara del Municipio de Valle Gran Rey al Municipio de Vallehermoso, en el Norte de la Isla. Y eso suponía un acto de despedida y acogida en los altos de Epina, con el traspaso de los bastones de los alcaldes respectivos y el abrazo de los señores párrocos. D. Kevin Barroso recibió a la Virgen peregrina y junto a ella, al itinerante misionero paúl que suscribe, para seguir el periplo andariego de la Madre de los gomeros, a la que dedican sin desfallecer vivas y variados versos: “Ya rumbo al Norte se inclina la Virgen con sumo gozo, y ansioso está Vallehermoso esperándola en Epina. Hacia el casco se encamina la Madre de aquel Cordero que Juan señaló primero, y a la que hoy, siglos después, sigue poniendo a sus pies el corazón pantanero”. 

La Parroquia de San Bartolomé Apóstol, con sede en la cautivadora y dinámica población de Alojera, fue la primera casa de acogida que se engalanó por todo lo alto para recibir con alegría a la Patrona. Entre palmeras productoras de su preciada miel y plataneras generosas, la Virgen se acercó a ancianos y enfermos por barrios y caseríos. Todo ello para dar tiempo a prepararse al icónico pueblo de Taguluche, que descolgado hacia el mar resiste a su fuerte emigración; sus veinte vecinos permanentes, supieron acoger de maravilla a varios cientos de visitantes que también querían homenajear a la Madre en ese lugar. Y es que esta, la despoblación, es la otra clara realidad social que deben asumir, en su actividad pastoral, nuestros afanados sacerdotes en La Gomera,. 

Vallehermoso, sede parroquial dedicada a San Juan Bautista, fue la siguiente posada de La Virgen de Guadalupe. Junto al amplio y esbelto templo parroquial está la casa donde su entrañable y dinámico párroco D. Kevin, me acogió durante los posteriores días. Desde este lugar pudimos tener encuentros de celebración y catequesis con los niños y adolescentes del colegio, con los ancianos en su Residencia de Mayores, y con los diversos barrios que también encontraron su espacio para llegar con generosas y variadas ofrendas hasta los pies de la Virgen. No menos entusiasta fue la visita a los lugareños del barranco que preside la Ermita de la Virgen del Carmen, copatrona de la Parroquia, y la posterior procesión de antorchas que iluminó la noche pantanera a lo largo de su calle mayor y plaza consistorial. 

Y llegamos así al sábado 18 de noviembre. Tras la emotiva y participada misa de despedida y reconocimientos, la Virgen partió de la sede parroquial en su “mamamóvil”, diligentemente conducido y custodiado por miembros de la Cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, Hermandad siempre entregada al servicio y cuidado de la Virgen Patrona de los gomeros. Pasando por el barrio de Tamargada, con sus consabidos rezos, cantos y generosos alimentos, llegamos a Las Rosas, ya en el Municipio de Agulo. Desde allí las autoridades municipales e insulares, acompañadas por su párroco D. Héctor de Armas, y ya con nuestro misionero P. Aarón Delgado, recién llegado a la Isla, serán los responsables de continuar la peregrinación misionera de la Reina y Señora por las Parroquias de Agulo y Hermigua…. En camino hacia la Villa de San Sebastián y su Santuario en Puntallana… Y así, siempre agradecidos a Dios y una vez más: ¡¡Viva la Virgen de Guadalupe!!

Mikel Sagastagoitia, C.M.

 

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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