RENOVACIÓN MISIONERA EN MOIXENT (VALENCIA) DEL 1 AL 8 DE FEBRERO

Moixent está situado en el noroeste de la provincia de Valencia, en la comarca de la Costera, entre suaves sierras que separan las regiones manchegas de las levantinas. Está enclavado en el valle del río Cányoles donde los olivos, viñedos y naranjos marcan el paisaje. Su historia se remonta al mundo íbero con la Bastida de les Alcusses y se deja custodiar por la “Torre mora” que domina el pueblo, convive con una vida cotidiana serena, de calles estrechas y plazas donde el saludo es cercano y la conversación pausada para conocer a los que venimos de fuera. En ese trato diario se aprende el léxico sencillo del valencià : “un bon dia”, “un passeu, per favor”, “un moltes gràcies”, “la missió va poc a poc”… palabras que alegran a los locales cuando la oyen de un foráneo. Es un pueblo trabajador y entregado a conservar sus buenas tradiciones.

Entre el 1 y el 8 de febrero se llevó a cabo la etapa de renovación misionera en la parroquia San Pedro Apóstol del pueblo. Las actividades tuvieron lugar en un contexto de condiciones climáticas desfavorables, incluyendo bajas temperaturas, lluvias y vientos intensos. No obstante, la activa participación y colaboración de los miembros de la comunidad parroquial, reconocida por su hospitalidad y compromiso, aseguró el desarrollo adecuado de las iniciativas programadas.

El equipo misionero estuvo integrado por el P. José Luis Castillo, presente hasta el jueves 5; el hermano Paco, quien se incorporó a partir de esa misma fecha; el P. Josico, procedente de Albacete, durante todo el periodo; así como las Hijas de la Caridad, sor Mercedes, de Tarrasa, y sor M. Antonia, de Zaragoza, ambas colaborando a lo largo de toda la semana.

Las celebraciones eucarísticas se llevaron a cabo en concordancia con las festividades de la Candelaria y San Blas, incluyendo la bendición de las velas y de los dulces respectivamente. Las catequesis misioneras promovieron el fortalecimiento de la fe, el cuidado integral de la vida y la preservación de la esperanza ante las adversidades. Se organizaron encuentros con diversos grupos, facilitando espacios para el diálogo, la escucha y la renovación de compromisos comunitarios. Se realizaron visitas a las comunidades familiares que evidencian crecimiento en la fe, acompañadas de momentos de oración y celebración del sacramento de la reconciliación. Además, se efectuó una visita al centro ocupacional para personas con otras capacidades, donde se compartió un tiempo de encuentro y oración.

Especial emoción despertó la visita de la Virgen Milagrosa a los ancianos y enfermos en sus casas. Allí se compartieron oraciones sencillas, bendiciones y palabras de consuelo. Muchos mayores agradecieron con lágrimas serenas aquella presencia que rompía la soledad y llenaba la estancia de paz.

La acogida del pueblo fue constante y generosa. Se percibía un cariño sincero hacia la familia vicenciana en cada detalle, en cada gesto de colaboración. Al finalizar la semana, la celebración conclusiva reunió a la comunidad en un clima de gratitud y esperanza en la capilla del antiguo convento franciscano del venerable P. Moreno. Con voz firme y unida, resonó la aclamación que sintetizaba la experiencia vivida: “VISCA LA MARE DE DÉU, LA MILAGROSA!”

Así, entre el rigor del invierno y el calor humano del pueblo, la misión renovó su impulso. Moixent continúa su camino, con fe sencilla y compromiso perseverante, convencido de que el Evangelio sigue encontrando hogar en sus calles y en sus corazones.

Tornarem l’any que ve si Déu vol!

Josico Cañavate, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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