SIRVIENDO BAJO UN MISMO ESPÍRITU QUE MUEVE CORAZONES – ALBACETE

La mañana de este domingo 25 de enero, la parroquia San Vicente de Paúl se revistió de fiesta. Con la celebración de la Santa Misa, vivimos un momento en el que dimos gracias a Dios por estos 400 años de servicio a la Iglesia; cuatrocientos años en los que la “Pequeña Compañía”, como la llamaba nuestro fundador, ha sido fuente de vida para muchos en su encuentro y seguimiento de nuestro Señor. Un seguimiento que se ha extendido en la misión en países de todo el mundo y que, aun en la diferencia, refleja un mismo espíritu que nos mueve a la misma: el amor e imitación de Jesucristo, que se hace presente en los pobres, pero también se encarna en nosotros para servirles. 

Un carisma misionero que ha calado en los corazones de muchos y cuyos frutos, en especial hoy, se reflejan en la presencia, junto a nosotros, de un gran número de miembros de la familia vicenciana y de otros fieles. Ellos reconocen y recuerdan con cariño el trabajo de los misioneros que han dedicado su vida con pasión al servicio de los demás, lo cual nos habla de la riqueza que la presencia de los misioneros ha sido para Albacete entre su gente. 

La celebración estuvo animada por el coro de la parroquia, por otros colaboradores que ofrecen su tiempo como voluntarios en la cárcel y por la predicación de nuestro párroco, el padre Santiago Azcarate, junto al resto de la comunidad de los Padres Paúles y a los dos seminaristas. 

El padre Santiago nos recordó, con una conmovedora homilía, el transcurso de los acontecimientos que llevaron al “señor Vicente” a descubrir la voluntad de Dios y, de esta forma, impulsar las primeras misiones que traerían un cambio profundo en la vida de las “pobres gentes del campo”. Un cambio que se sigue dando hoy en la vida de muchos y por el cual hemos querido dar gracias; gracias por la entrega de tantos que, con su sola presencia, han dado testimonio de Jesús en el mundo y que, desde ahí, mueven a crear el reino de Dios entre nosotros.

Terminamos nuestra celebración con un compartir fraterno, donde la alegría de lo vivido se hizo notar en los rostros de todos, en quienes, de una u otra manera, el Señor se ha manifestado, impulsándonos a salir de nosotros mismos para manifestar, en el servicio al otro, su presencia entre nosotros. 

Diosvany Ortiz, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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