A propósito de la XIII Semana Vicenciana (1985)
A uno nunca le enseñaron la difícil técnica de hacer introducciones; malditas, por otra lado, las ganas que tiene de aprenderlo a estas alturas; vayamos, pues, al grano. Recibe el bienintencionado amateur una Hoja...


San Vicente de Paúl (de ahí el nombre de “misioneros paúles”), a pesar de las comprensibles limitaciones propias del tiempo en el que le tocó vivir (siglo XVII), tuvo un gran aprecio por la comunicación: llegó a escribir más de treinta mil cartas (alguna llegó a su destinatario varios meses después de su muerte). 


Comentarios recientes