Reunión de superiores locales de las comunidades (Zaragoza, 3 y 4 de octubre, 2018)

El día 4 de octubre, el P. Visitador, David, estaba de despedida. Volvió de Honduras la víspera del encuentro, para asistir como Visitador a la última, por ahora, reunión de superiores, y salió para Perú el día 5, donde dará dos tandas de ejercicios a los cohermanos de aquella Provincia.

Ya está en proceso la elección de su sustituto.

Después de presentar las Normas Provinciales y las Líneas Operativas, emanadas de la última Asamblea provincial, comunicó que el próximo Proyecto Provincial la elaborará el próximo Visitador con su Consejo.

A continuación, cada uno de los superiores fue exponiendo la situación de sus comunidades, resaltando lo positivo y solapando las deficiencias, aunque no todas.

Casi como despedida, (aún le queda un tiempo) el Visitador, agradeció a los superiores, y en ellos a toda la Provincia, la acogida que ha tenido durante estos años de servicio. El P. Corpus, recogiendo el sentir de los presentes, le agradeció sus trabajos y la confianza depositada en todos y en cada uno.

Un aplauso sonoro selló el momento y dio por finalizado el encuentro de Superiores.

Buen ambiente, desde el comienzo hasta el fin. Atendidos como de costumbre, muy bien, por lo que es necesario multiplicar los agradecimientos.

Vamos al principio. El tema de formación lo impartió D. VICENTE ALTABA GARGALLO, cura de la diócesis de Teruel-Albarracín, nacido en Mosqueruela en 1944, que, hasta ese día, 3 de octubre de 2018, era Delegado Episcopal de Cáritas Española. Ese día fue nombrado su sucesor, y nos lo comunicó él mismo.

Con sencillez, desarrolló dos temas, en los que presentó no sólo la teoría, sino mucha experiencia acumulada en los años al servicio en Cáritas.:

1.- LA CARIDAD, DIMENSIÓN SOCIAL CONSTITUTIVA DE LA EVANGELIZACIÓN SEGÚN LA EVANGELII GAUDIUM

2.- EL SERVICIO DE LA CARIDAD CAMINO PRIVILEGIADO DE SANTIDAD, SEGÚN GAUDETE ET EXULTATE

En primer lugar, abordó el tema de la dimensión social de la Evangelización o de la dimensión evangelizadora de la caridad, desde la Evangelii Gaudium, desde el lugar que el papa Francisco da a la acción caritativa y social en la misión evangelizadora de la Iglesia.

No se trata de un tema opcional, no sólo para los vicencianos, que lo tienen por esencia, sino para todos los cristianos. Es un tema necesario para todos, desde el papa hasta el último cristiano, como signo de identidad y de credibilidad. La gente creerá en nosotros, si ve que nos dedicamos a ellos. Hasta cuando no se puede evangelizar, no debe faltar el testimonio de la caridad.

Según la E.G., si estamos comprometidos con lo social, lo estamos como Iglesia evangelizadora, ya que la caridad es un elemento constitutivo de la evangelización; y la evangelización es la matriz donde se gesta la misión de la Iglesia en lo social. De hecho, en la E.G. los pobres están presentes de forma trasversal; una tercera parte de la Exhortación está dedicada al tema social.

Esta Iglesia evangelizadora debe estar en salida, pues es Iglesia misionera en el ejercicio de la caridad; es decir, la caridad como ejercicio misionero. No se trata de debatir el más o el menos, sino de reconocer los frutos, aunque sean pequeños. Estar en salida hacia las periferias, que consiste en ver la realidad desde los pobres; y estar allí donde estén los pobres.

En el ejercicio de la caridad es necesaria la renovación personal y la institucional; estar en continua actitud de conversión y renovación, sobre todo los más implicados en la dirección de los fieles. A la vez, esta renovación debe servir para involucrar a más personas en esta actividad, desde una profunda conversión al Evangelio y a los pobres.

Una caridad de puertas abiertas y una evangelización de puertas abiertas. No un ventanuco (físico) para atender a los pobres, sino bien abiertas las puertas para acoger, que es lo primero y fundamental. Y no sólo para recibir, sino para salir. Salir y recibir en nombre de la caridad, en nombre de la Iglesia, indicando la pertenencia, ya que no se debe ocultar la identidad propia. Admitir a todos, sí; pero sin renunciar a lo propio.

Algunas directrices significativas sobre la dimensión caritativa y social de la evangelización:

  1. Es necesario redescubrir al pobre y su lugar en la Iglesia. ¿En qué lugar está el pobre en las comunidades, sabedores de que es destinatario obligatorio del Evangelio? ¿No debería estar todo programado desde los pobres? En los programas, se dicen muchas cosas para los pobres, pero no desde los pobres.
  2. La opción por los pobres es teológica; no es cultural, política o sociológica. Nace del Dios en el que creemos, del Cristo teológico y de la Iglesia, que es signo de salvación para los pobres.
  3. La caridad no es sólo paliativa, sino que debe ser liberadora. Cierto que lo primero es escuchar al pobre, pero para realizar los programas desde los pobres.
  4. El dar de comer a los pobres es la respuesta a la inmediatez, pero debe implicar el desarrollo integral del pobre; para lo que es necesario el cambio de las estructuras sociales, generadoras de la pobreza.
  5. Es necesaria la solidaridad, la inserción del pobre en la comunidad, que es como devolver al pobre lo que le corresponde, devolverle sus derechos. Cuando doy algo a un pobre le estoy dando lo que es suyo. Sus derechos por la ley y por la naturaleza de persona.
  6. El anuncio del Evangelio es creíble si va unido a la caridad.
  7. Los pobres nos evangelizan, si les damos la palabra y los sentamos a la mesa.
  8. El compromiso con los pobres no consiste en grandes programas, sino en la atención, mediante la cercanía real y la cordialidad.
  9. El ejercicio de la caridad implica la denuncia profética.
  10. Es urgente la necesidad de atacar las causas estructurales de la pobreza.
  11. Es necesario cultivar la espiritualidad de la ternura, que consiste en amar al otro en su debilidad.
  12. Todos estos cambios, sólo serán posibles desde el cambio de mentalidad y una profunda espiritualidad.

Criterios de discernimiento:

  1. El amor habla siempre de Dios, y habla bien.
  2. Es necesario el testimonio personal,
  3. junto con el compromiso transformador de la persona.
  4. Y es necesaria la invitación a participar en la comunidad.
  5. Se trata de procesos, aunque no se consigan los frutos de inmediato.
  6. Se debe destacar siempre lo que une, no lo que divide.
  7. Se deben tener los pies en el suelo, para ver la realidad.
  8. Y diálogo, mucho diálogo.

Tema segundo: El servicio de la caridad camino privilegiado de santidad, según la GAUDETE ET EXULTATE

 Con el mismo sistema que el tema primero, fue desgranando la Exhortación, en la que el papa Francisco llama a la alegría y a cuidar la espiritualidad para vivir la santidad, puesto que, según Ef., 1, 4, Dios nos eligió “para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor”.

El criterio seguro de discernimiento para la santidad es la caridad, ya que la caridad es el camino para la santidad. Cada uno por su camino, pero todos confluyen en la caridad.

La santidad es inseparable de la construcción del reino y de la lucha por la justicia y la paz. Que no consiste en activismos, aunque sí en ir contracorriente. Es posible que haya que convertirse en personas molestas por luchar por la justicia, para conseguir la paz. Será necesario renunciar a los afectos. Trabajar por la justicia, por la paz, es santidad.

El compromiso caritativo y social requiere cuidar la espiritualidad. No se trata de activismos, sino de encontrar el sentido profundo a todo lo que hacemos. Los de Caritas no son un grupo de activistas, por eso deben descubrir el porqué de su hacer, mediante la profundización en la espiritualidad.

Llama el papa la atención ante los “sutiles enemigos”, el gnosticismo y el pelagianismo; ideologías que mutilan el corazón del Evangelio y llevan a dos errores nocivos en el camino de la santidad: A separar las exigencias del Evangelio de la gracia (nº 100), o a considerar el compromiso social como algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista (nº101).

Es necesaria la propuesta nítida de una espiritualidad centrada en Cristo y en el Sermón de la montaña. “En ellas se dibuja el rostro del Maestro que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas” (nº 63). Una mística abierta a Dios y a los hermanos, aceptando el camino del Evangelio, aunque traiga problemas.

Algunas notas de la santidad para vivirlas hoy en el compromiso social: Aguante y paciencia. Alegría y sentido del humor. Audacia y fervor.

Especialmente significativa es la llamada al discernimiento, expuesta en los números 166-175.

Como conclusión: A todos los que estamos llamados a ser santos en el compromiso caritativo social, nos dice el papa Francisco: “No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida (cf. Ga 5,22-23) (nº 15).

Con un aplauso cerrado y los agradecimientos pertinentes se terminó el primer día.

Paulino Sáez López, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl y actual Visitador de la Provincia de Zaragoza. Es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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