Semana Santa en la comunidad de San Sebastián

La vivencia de eta Semana Santa ha sido atípica para todos y la razón de serlo el confinamiento y reducción de movilidad por causa de la cruel plaga de «corona-virus»´

Sin embargo, no nos ha faltado coraje cristiano y sacerdotal para celebrar una Semana Santa con sencillez y sobriedad, muy cercana al espíritu litúrgico de estos días santos.

Ya el viernes anterior al Domingo de Ramos, nos reunimos en comunidad, para preparar de cara a la Semana Santa: Horarios, Lecturas, Salmos y Cantos, servicios litúrgicos y serviciarios. 

Nos faltaron algunos elementos litúrgicos de solemnidad como: inciensos, luces y flores, pero lo suplió la colaboración, interés y devoción de todos.

El Domingo de Ramos a las 10 a.m. tuvimos la Bendición de los Ramos y la entrada solemne a la Concelebración Eucarística; los esbeltos pinos de nuestro jardín nos ofrecieron los «ramitos “con los que aclamamos al Señor cantado el «Lauda Jerusalén» y después concelebramos la Eucaristía.

El Jueves Santo concelebramos la Misa de la Cena del Señor a las 6 p.m. Día de grandes y emotivos recuerdos: Institución de la Eucaristía y el Sacerdocio, el Mandato Nuevo de Cristo, motivos siempre nuevos de meditación y acción de gracias. A última hora de la tarde, tuvimos un acto juntos ante el sencillo Monumento: Cuatro flores,(cuatro) que la primavera despertó en el jardín de un vecino y algunos paños revistieron nuestro Sagrario a modo de «monumento». Ante él escuchamos la Oración Sacerdotal, cantamos y rezamos por todos y después de un prolongado silencio nos retiramos.

El Viernes Santo a las 4 p.m. celebramos la Liturgia de la muerte del Señor con todos los elementos señalados por la Iglesia para ese acto en un ambiente devocional participativo y con unción. Creo que nos llenó de paz recordando que por Jesús con sus heridas hemos sido salvados.

El Sábado Santo, respetamos el gran silencio de la Iglesia ante la muerte y sepultura del Señor y esperamos participar por la Televisión de la Vigilia Pascual del Papa Francisco, el que lo desee.

El Domingo Pascual concelebramos juntos la Pascua del Señor. Hemos vuelto a nuestro encerramiento, como todos, hasta que El Señor se compadezca del mundo y sus habitantes y nos retire este cruel azote del «corona-virus». 

José Luis Argaña, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.