Vivencias del retiro – Pamplona Iglesia

“AL PASO DE DIOS, CLAVES PARA SEMANA SANTA 2024”

La Iglesia de la Milagros fue testigo, el pasado 23 de marzo, de un retiro de preparación para la Semana Santa, abierto a todos los fieles.

Desde el miércoles de ceniza hemos ido recorriendo, con Jesús, este nuevo éxodo de la cuaresma, hasta subir con Él a la ciudad de Jerusalén, a celebrar su Pascua. Ya en la quinta semana nos preparamos a vivir con Cristo, la santa Semana, con el Triduo Pascual de su pasión, muerte y resurrección. Y la solemnidad de las solemnidades: La Pascua del Señor.

En un ambiente de recogimiento interior y ante el umbral de la Semana Santa, ante la puerta que abre el camino hacia la cruz, descubrimos que tenemos que entrar dentro, al interior, y alejarnos un poco de todo el ruido exterior, y mirarnos a nosotros mismos, con sinceridad, sin miedo, con mucha esperanza.

A la luz de la reflexión compartida con el P. Luis Miguel Medina, nos preguntamos: ¿es Jesús el Señor y el Rey de nuestras vidas? ¿O tal vez nos sucede como a aquella gente, que tras los vivas a Dios le damos la espalda y le condenamos? 

Hicimos un recorrido por nuestra propia historia personal de encuentro con Jesús. ¡Cuánto cuesta decirle al Señor “hágase tu voluntad”, decirle Sí, sin condiciones! Getsemaní es la escuela para aprender a decir sí a Dios, aunque uno llegue al sufrimiento ilimitado. Getsemaní nos invita a aceptar la cruz que nos perdona y nos salva. Y de allí, al Gólgota: Jesús, clavado en la cruz, coronado de espinas, atravesado por la lanza, desnudo… Jesús con los brazos abiertos, abrazando a la humanidad. Es la imagen que mejor representa lo que es el amor, la entrega, el esfuerzo, la coherencia, el perdón. Hoy nos postramos ante la Cruz, la besamos y la adoramos, y nos abrimos a la oración más universal si cabe, para que nadie quede excluido de la salvación alcanzada por la Pasión de Cristo.

Nos unimos en oración a la Virgen María y con Ella nos sentimos consolados y esperanzados ante tantos sufrimientos humanos.

Así, renovados en nuestro compromiso de vivir y ser mejores cristianos, participamos de la eucaristía y tuvimos la posibilidad de reconciliarnos por medio del sacramento.

Sólo el amor tiene la última palabra. Sólo Dios es capaz de transformar el dolor en salvación. ¡Resucitó! Es el grito de la Iglesia después de siglos y siglos. Es nuestro grito, nuestra fe, nuestra esperanza, nuestro amor. Jesús resucitó y cambia el rumbo de la historia y de la humanidad. También el de nuestra vida. Él vive y la última palabra la tiene la Resurrección.

Patrick Chinnappan, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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