Convivencia vocacional en Pamplona

Encontrándonos con Jesús.
Semana de convivencia vocacional.
Pamplona 16-21 agosto 2021

“El Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es Santo” (Lc 1, 49)

Con esta antífona de María, queremos dar gracias al Señor y dar testimonio de lo que ha sido para nosotros este tiempo de convivencia que hemos vivido en Pamplona entre el 16 y el 21 de agosto de 2021. Empezó el lunes 16 con la llegada por la tarde y terminó el sábado 21 por la tarde. Así, en las siguientes líneas, presentaremos, en algunos puntos, las experiencias que hemos experimentado durante esta convivencia.

1. La espiritualidad 

La Oración y la Eucaristía han sido el punto central que animaba nuestra vida durante este tiempo. Como los apóstoles, que consagraban su tiempo a la oración y a la fracción del pan, nuestra jornada empezaba y terminaba con la plegaria de la Iglesia.  Una de las experiencias más gratificantes que vivimos fue la de rezar las vísperas junto con los mojes cistercienses del Monasterio de Santa María de La Oliva, en Carcastillo (Navarra)

2. La fraternidad comunitaria

Al igual que la primera comunidad cristiana que vivía de con solo corazón poniendo en común todo lo que poseía (Cfr. Hch. 4,32). Así nuestra “pequeña” comunidad vivía a su manera esta realidad, que fueron los cimientos de la Iglesia. Ahí estábamos cinco personas: Jesús Fernández (Albacete); José Pedro López, CM. (Barakaldo); Athanase Mvondo y Gyldas Mette (Zaragoza) y el P. José Luis Cañavate, CM. (Albacete).

Siguiendo las huellas apostólicas, hemos vivido esta fraternidad comunitaria, no solo entre nuestra comunidad pentagonal, sino también con los Misioneros de la comunidad de la Milagrosa que nos manifestaron su afección y proximidad, compartiendo con nosotros sus experiencias y testimonio de vida como Misioneros Paúles. El encuentro con ellos nos ha dado más a nosotros, que la alegría que recibieron al vernos. Ahí pudimos descubrir que es cierto que el Señor concede el ciento por uno (Cfr. Mt. 19,23-30) y lo hemos podido comprobar a través de sus vivencias en las misiones que nos contaron, los ratos de tertulia distendida y esa satisfacción enorme de haber entregado su vida al prójimo y, sobre todo, cómo la volverían a elegir de nuevo, una y mil veces.   

3. Enseñanzas 

Esta convivencia no solo ha sido un tiempo de Oración y de vida fraternal, también un tiempo de enseñanzas y reflexión estaba incluido en nuestro horario. 

El primer día, martes 17, meditamos sobre el tema el Camino de Emaús. Insertándonos sobre la experiencia de los dos apóstoles que caminaban con Jesús hacia Emaús pero que no le reconocieron (Cfr. Lc. 24,13-35), vimos que a veces los ojos de nuestro corazón estaban cerrados mientras el Señor camina con nosotros. Tenemos que estar más atentos para poder reconocer su presencia cada día.

El segundo día, miércoles 18, el tema se centró en el Camino de Santiago: esto es una experiencia que vale la pena remarcar. Hicimos una etapa de peregrinación del Camino Jacobeo desde Pamplona hasta Puente la Reina pasando por la Iglesia Santa María de Eunate (unos 30 Km. Aprox.). La gran anécdota del día estuvo en el momento del trasiego entre Eunate hacia Puente la Reina, la Providencia de Dios quiso que encontramos por el camino un móvil (¡Phone11!), que se le cayó a un peregrino el día anterior. Después de buscar y llegar a contactar con el propietario, éste agradeciéndonos nos dijo: “verdaderamente existen todavía hoy en día buenas personas en este mundo”. Es providencial porque ese tramo lo hicimos siguiendo el GPS, y no el camino oficial, para atajar un par de Kms.   

El tercer día, jueves 19, el tema giró en torno a personas tocadas por Dios. Este nos permitió meditar, sobre todo, en la experiencia vital de Vicente de Paúl. Llegamos a la conclusión de que debemos confiar siempre en la Misericordia de Dios que nos sobrepasa. El Señor nos llama, en medio de nuestra debilidad, para ser testigos de su Buena Noticia. Un aspecto para destacar, sobre la vida de San Vicente de Paúl, fue el hecho de su de conversión; describiéndolo como un proceso que sucede lentamente y, por tanto, estamos llamados a la oración, a la conversión diaria y a pedirle a Dios que nos conceda ser perseverantes. 

El cuarto día, viernes 20, vivimos, en primera persona, Caminando con Vicente de Paúl: hicimos un viaje al Berceau de Saint Vincent DePaul, guiados por el P. Corpus J. Delgado, CM; que agradecemos aquí por sus explicaciones y su disponibilidad. Visitamos el lugar de los primeros años de Vicente de Paúl. Ha sido una maravilla que el Señor hizo con nosotros. Pudimos celebrar la Eucaristía y hacer la renovación de nuestras promesas Bautismales en la Iglesia donde Sam Vicente de Paúl fue bautizado. Además, el Padre Corpus nos llevó a visitar la Basílica de Nuestra Señora de Buglose y la ciudad de Dax. Para concluir la jornada disfrutamos de la bahía de la playa de la Concha en san Sebastián. 

La quita jornada, sábado 21, y última, con el tema ¿Para quién soy yo? Estuvimos con las Hijas de la Caridad de excursión en Roncesvalles con algunas personas de sus proyectos de su centro, en la localidad de Burlada, el cual visitamos y conocimos el miércoles por la tarde. Ha sido para nosotros una experiencia única de colaboración vicenciana. En este día de visita, entre otras cosas, compartimos el almuerzo y la comida, y durante este tiempo, algunos hermanos compartieron sus experiencias, que nos ayudaron mucho, para ver como el amor y la labor de entrega de las Hijas de la Caridad están transformando sus vidas. 

4. Descubrimiento 

Esta semana de convivencia nos permitió, por una parte, enriquecernos espiritualmente y, por otra, descubrir algunos lugares de Navarra y del sur de Francia. Además de visitar de la ciudad de Pamplona, conocimos algunos sitios como: la Iglesia Santa María de Olite, el monasterio de Santa María de la Oliva, Roncesvalles, la localidad de Burlada, le Berceau…

Finalmente, podemos decir que hemos aprovechado a tope este momento que se nos regalaba. Se veía y se vivía entre nosotros las virtudes queridas por Vicente de Paúl para los misioneros: la humildad, la sencillez, la mansedumbre, el celo y la mortificación. Todo ello se hacía presente en nuestra manera de vivir como hermanos seguidores de Cristo tras las huellas de San Vicente de Paúl. 

Además, estas jornadas han sido para nosotros un tiempo de tomar “nuevos vuelos”, pues, el P. Josico cambia de lugar de Misión (de Albacete a Gran Canaria); José Pedro empezará sus estudios de teología en Deusto, Bilbao; Athanase y Gyldas empezarán su Seminario Interno en Casablanca – Zaragoza y Jesús empieza un nuevo proceso de discernimiento. En todo ello, demos gracias a Dios que nos muestra cada día que es eterna su misericordia.        

Gyldas Mette y Jesús Fernández

 

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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