Ejercicios espirituales en Barcelona

El 14 de febrero, primer domingo de Cuaresma, siguiendo el ejemplo de Jesús, que se dejó llevar por el Espíritu al desierto, salimos de nuestras casas y fuimos llegando a Barcelona a lo largo de la tarde. A los pies del Tibidabo, en la Avda. Vallvidrera, 34, nos encontramos con la Residencia María Reina, lugar elevado y tranquilo para hacer los Ejercicios Espirituales. La anterior casa de Ejercicios se ha convertido en la Residencia Betania, para personas mayores, que son las que usan también su iglesia de enormes vidrieras.

De los 30 que se habían anotado llegamos 23. Algunos compañeros no pudieron acudir por enfermedad y otros por atender a los enfermos y sus obligaciones. La mayoría eran de la Provincia de San Vicente España y dos de la de Zaragoza. La nota de Juventud la pusieron los tres Padres de la India que estudian en Universidades españolas.

Fuimos recibidos en la casa con cordialidad y alegría: Habitaciones limpias y preparadas, Listas que nos señalaban nuestra habitación, horarios y, hasta una lámina de San Vicente con el dedo en los labios, que nos decía que “el bien no hace ruido y el ruido no hace bien”. Los días de Ejercicios han sido días de silencio y recogimiento.

El director de los Ejercicios ha sido el Padre Santiago Barquín que nos ha hecho la llamada a la santidad desde la Exhortación Apostólica Gaudete et Exultatedel Papa Francisco, en particular desde los capítulos 3º y 4º. Como hace el Papa, el Padre Santiago nos convocó en torno a Cristo, para que escucháramos las Bienaventuranzas del evangelio de Mateo 5, que son como “el carnet de identidad del cristiano”.  Después nos llevó al camino que baja de Jerusalén a Jericó, para aprendiéramos que la santidad es misericordia e hiciéramos, no como el sacerdote, sino lo que hizo el buen Samaritano. Si partimos de la contemplación de Cristo, tenemos que saberlo descubrir en el rostro de aquellos con los que él mismo ha querido identificarse. Nos adentramos en el Protocolo del cristiano: Mt 25, 31-46. Después pasamos al capítulo 4º de la Exhortación para ver algunas notas de la santidad en el mundo actual, y con San Vicente, recordar las virtudes propias del misionero, en particular la humildad, mansedumbre y mortificación… Terminamos viendo que nuestra vocación es la misión en comunidad.

Tuvimos tiempo para la oración personal delante del Santísimo Sacramento expuesto todos los días, desde las 12 hasta el rezo de la Hora de Sexta, a las 14,00 h.

La Eucaristía la presidió todos los días el P, Santiago Barquín, y del canto se encargó el P. Manuel Freire. Todo contribuyó a que fueran unas celebraciones sencillas pero bien vividas.

Terminamos el sábado, día 20. Agradecidos a los cohermanos que nos acompañaron estos días de retiro, a las Hermanas que nos acogieron en la casa, las personas del servicio, y en particular, al P. Santiago Barquín.

Ángel Pascual Pérez, C.M.

 

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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