El buen ajetreo de la Virgen Milagrosa

El buen ajetreo pastoral llegó a la comunidad de Albacete en torno a la fiesta de Nuestra Señora Inmaculada de la Medalla Milagrosa. 

Es conocida la gran devoción que desata la advocación mariana en todo el territorio diocesano de la diócesis manchega, gracias a la gran difusión que realizaron las Hijas de la Caridad, y Misioneros Paúles, en décadas pasadas, con su presencia en diversos pueblos albaceteños. Se celebran novenas y triduos en varias localidades: Montealegre del Castillo, Hellín, Letur, Peñas de san Pedro… y en la capital: san Pablo, san José, Buen Pastor, colegio de María Inmaculada, Iglesia de la Milagrosa, residencia san Vicente de Paúl y Sagrada Familia. 

Desde el 19 al 27 de noviembre, a las 10:30 y a las 16:30 estábamos puntuales en la parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en el barrio de Industria de la capital albacetense, para predicar; con entusiasmo misionero y devoción confiada; el mensaje mariano que tuvo la dicha de recibir, la joven hija de la caridad, Catalina Labouré en 1830. 

Por otro lado, en el barrio que patrona con cariño la Virgen de la Sagrada Medalla, se celebró el Triduo (25-27 noviembre) en su honor, compartiendo el domingo con La Estrella. Ahí nos acompañaron las hermanas Avemarianas, las Mercedarias, las Hijas de la Caridad, los educadores de los proyectos de la Obra Margarita Naseau, miembros de la Familia Vicenciana, feligreses de san Vicente de Paúl  y algún vecino que aún recuerda el nombre oficial de su barrio. 

En el colegio vicenciano María Inmaculada se optó por honrar a la Milagrosa en los días 27, 28 y 29 de noviembre. Coincidiendo con todas las festividades vicencianas de esos días. Alumnos, familias, jóvenes de JMV, las voluntarias de AIC, los socios de AMM, Hijas de la Caridad, devotos de la Medalla… se reunieron para rezar juntos y presenciar que la vida vicenciana sigue latiendo en el corazón de la diócesis albasitensis. 

Del mismo modo, el domingo 26, se celebró solemnemente en la residencia san Vicente de Paúl con cóctel fraterno incluido. 

Seguimos confiando en la intercesión de la Virgen Milagrosa en la esperanzadora tarea vicenciana con la firme confianza de su fortaleza y ánimo en la labor en torno a la pastoral vocacional. Gracias a su mensaje se consiguieron nuevos brotes para las comunidades apostólicas en el sigo XIX de los que salieron los grandes rostros de santidad en nuestra familia. ¿No estaremos en un nuevo resurgir en este siglo XXI? Dejémonos fortalecer por su mensaje de paciencia, disciplina y esperanza para que la grata sorpresa nos pille trabajando. 

Unidos en ello, contando con la ayuda y guía de la Virgen de la Sagrada Medalla Milagrosa. 

Josico Cañavate, C.M.

David Carmona, C.M.

David Carmona, Sacerdote Paúl, es canario y actualmente reside en la comunidad vicenciana de Casablanca (Zaragoza).

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