La C.M. en la España contemporánea (1931-2000). Capítulo 4

4.- Textos significativos

Los Paúles de Barcelona durante la Revolución

Octubre de 19341

«Día 6. Día de grandes emociones. La huelga general impuesta y fomentada por el Gobierno de Cataluña, los rumores más alarmantes que circulan por todas partes, la prolija y descarada preparación de las izquierdas españolas para una revolución sangrienta y arro­lladora, nos preocupan hondamente y nos hacen temer acontecimientos históricos nada tranquilizadores.

En efecto, a las ocho de la noche nuestra radio nos trasmite la declaración en rebeldía del Gobierno de la «Generalitat», proclamándose y erigiéndose en Gobierno Provi­sional del «Estat Catalá», dentro de la República Federal Española. A continuación la estación emisora de Barcelo­na ya no trasmite, hasta su rendición, sino discos y sardanas alternando con incitaciones a la sublevación armada contra el Gobierno legítimo, dirigidas no sólo a los catalanes, sino a todos los revolucionarios de la izquierda y so­cialistas del resto de España, con los cuales aquellos pre­tendían una acción mancomunada contra la patria, contra el capital, contra el orden y contra la Religión.

A las diez de la noche la estación emisora de Madrid trasmite la palabra tranquilizadora del Gobierno español, proclamando el estado de guerra en toda España, declaran­do faccioso al Gobierno de Cataluña.

La comunidad duerme tranquilamente y el Superior que vela con el asistente, al oír las palabras del señor Lerroux y de otros miembros del Gobierno Central, van a descan­sar, dejando confiadamente en manos de Dios y de sus representantes en la tierra la suerte que podemos correr.

Día 7. Esta confianza no queda fallida. Acabada la re­petición de oración, el Superior recibe una orden del Co­mité revolucionario de Espluga, en virtud de la cual no pueden abrir la iglesia nilas puertas a ningún externo. La orden es cumplida y por ello no se puede celebrar este día la Misa anual de los Santos Ángeles. Pero luego nos comunica la radio la rendición de la «Generalitat», con lo cual todo vuelve a quedar como estaba antes.

Aquí en la Espluga cuesta un poco más. Cerca de las once el Comité revolucionario entrega la vara al alcalde legítimo y las llaves de la parroquia al señor Rector. Total unas diez horas de «Estat Catalá»; poca cosa, pero quepor poco llega a ser suficiente a encender en Cataluña una lucha fratricida, el final y los resultados de la cual ni los más op­timistas se atreverían a pronosticar.

Notaremos solamente el hecho de que los Comités revo­lucionarios locales de toda España tenían su lista negra de las personas que habían de ser fusiladas sin compasión. Naturalmente que en esta lista ocupaba el primer puesto el clero secular y el regular. Las derechas, sin embargo, y las gentes de orden estaban dispuestas a todo para defen­derse. No cabe duda que si no fue un día trágico para Cataluña, se debe a la Virgen del Rosario y en un orden más inmediato a la serenidad y firmeza del Gobierno y a la lealtad de nuestro Ejército»

Bula de erección de la Diócesis de Cuttak (India)

1 de julio de 19372

«Pío Obispo, siervo de los siervos de Dios, para perpetua memoria.

La Sede Apostólica tiene costumbre de erigir en diócesis las Misiones «sui juris» existentes en las Indias Orientales, si el número de los católicos hubiere crecido, máxi­me, cuando así parecen exigirlo las peculiares circunstancias de lugares y personas. Ahora bien, como la Misión «sui juris» de Cuttak erigida y separada por Nos del terri­torio de la diócesis de Vizagapatan, por letras apostólicas del 22 de Julio de 1928, ha progresado mucho durante es­tos últimos años, ya en el notable aumento de fieles cristianos, ya en excelentes obras de religión, Nuestro venerable Hermano Pedro Kierkels, Arzobispo titular de Salamina y Delegado Apostólico en las Indias Orientales Nos rogó con empeño que fuese erigida en diócesis esta Misión. Nos, después de consultar con los venerables Her­manos, los Cardenales de la Congregación de Propagan­da Fide, y considerado atentamente el caso, decidimos acceder a dicho ruego.

Por tanto.., con la plenitud de Nuestra Potestad Apostólica elevamos y erigimos a la Misión «sui juris» de Cuttak en diócesis, y queremos y decretamos que se llame Cuttakense; constituimos la sede del obispo en la ciudad de Cuttak, a la que, poco ha, trasladó su asiento el gobierno civil de Cuttak, y ponemos la cátedra episcopal en la iglesia de SS. Rosario de la misma ciudad, la cual iglesia elevamos al grado y dignidad de catedral con todos los derechos y privilegios, honores y prerrogativas de que gozan las demás catedrales por de­recho común y con todas las cargas y obligaciones anejas.

Esta nueva diócesis Cuttakense tendrá los mismos límites que hasta ahora tuvo la Misión de Cuttak y la hacemos sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Madrás y la so­metemos al arzobispo metropolitano de Madrás. Concedemos a los obispos de esta diócesis todos los derechos, honores, insignias, favores, gracias, poderes y privilegios de que gozan los demás obispos del mundo y les obligamos del mismo modo a todas las cargas y obligaciones de los demás obispos.

Más como la Misión de Cuttak estaba encomendada hasta ahora a los cuidados apostólicos de los miembros de la Congregación de la Misión, la diócesis de Cuttak quedará confiada también a la misma Congregación, pero a beneplácito Nuestro y de la Sede Apostólica. Como las circunstancias actuales no permiten realmente erigir en esta nueva diócesis el Cabildo catedral de Canónigos, concedemos que en lugar de los canónigos se constituyan mientras tanto consejeros diocesanos, según los trámites del derecho.

En lo que respecta al régimen, administración, a la elección del Vicario Capitular o Administrador, sede vacante, a los derechos y deberes de los clérigos y fieles de esta diócesis de Cuttak mandamos que se guarde lo que los sagrados cánones prescriben y lo mismo en todo lo demás.

Estas presentes Letras y su contenido etc…………………….. deben ser guardadas inviolablemente por todos aquellos a quienes dicen relación……..

A nadie le es lícito infringir ni contradecir la presente….. Si alguno lo intentare temerariamente sepa que incurrirá en la indignación de Dios Omnipotente y de los santos Apóstoles Pedro y Pablo.

Dado en Castel Gandolfo en el año del Señor 1937, el día primero de julio. El año décimo sexto de Nuestro Pon­tificado».

Restauración de Monteolivete (Valencia)

1 noviembre de 19393

«Don Vicente Mengod Romeo, Cura Párroco de San Valero y San Vicente de esta ciudad de Valencia, Delegado por el Ilmo. Sr. Don Antonio Rodilla, Vica­rio General del Arzobispado, para dar canónica posesión al Rvdo. P. José María Serrano Casas, Sacerdote de la Misión, de la coadjutoría de Ntra. Sra. Monteolivete para lo cual fue nombrado por el Excmo. Sr. Arzobispo, con fecha veintiuno de octubre de este año.

Certifico: Que, en cumplimiento a lo dispuesto por el ilustrísimo Sr. Vicario General, me personé en la iglesia de Monteolivete, el día de hoy, primero de noviembre, a las nueve de la mañana, donde fui recibido por el Padre Coadjutor y los otros dos Padres de la Misión o Paúles que componen la Comunidad. Entrados en la iglesia, que estaba adornada como en las grandes festividades, y repleta de fieles, revestido el nuevo coadjutor entonó el «Veni creador», que fue canta­do por los Padres y Clero de San Valero. El Rvdo. P. Coad­jutor dijo la Misa rezada, y durante la misma dirigí, como Párroco, la divina palabra a los fieles. Después de hacer un elogio, por cierto bien merecido, del P. Coadjutor ce­sante, presenté a los fieles la Comunidad de Padres Paú­les, quienes después de un lapso de tiempo de ciento cua­tro años de ausencia, volvían de nuevo a hacerse cargo de la Iglesia y Coadjutoría, que hoy lleva anexa. Termi­nada la Santa Misa, desde el altar, leí el nombramiento de Coadjutor, expedido por el Excmo. Sr. Arzobispo Dr. Don Prudencio Melo y Alcalde, en veintiuno de octubre próximo pasado, a favor del Rvdo. P. José María Serrano Casas, de la Comunidad de Padres Paúles. Leído el nombramiento, el nuevo Coadjutor hizo la profesión de Fe y sobre los Santos EvangeIios hizo el juramento. Besado el altar en señal de que tomaba posesión de su cargo, subió al púlpito, desde donde dirigióla palabra a los fieles, Y luego les anunció los cultos de la semana. Terminado todo esto, entoné solemnemente el «Te Deum», que fue cantado por los mismos que habían coreado el «Veni Creator»; con la Bendición que di a los asistentes se dio por terminado el acto de la toma de posesión.

Asistió al acto mucha gente de la feligresía, a la ca­beza de la cual figuraban las Autoridades locales. Entre los asistentes y ocupando lugar de honor, se hallaba el Excmo. Sr. Tomás Trénor Azcárraga, Marqués del Turia, su hijo y otros personajes amigos de la Comunidad.

En fe de lo expuesto y para constancia de esta toma de posesión, expido la presente Acta, la cual en unión del Coadjutor, reverendo P. José María Serrano, firmamos y sellamos ambos, en la Residencia de los Padres Paúles de Monteolivete. Valencia, a primero de noviembre de mil novecientos treinta y nueve».

Plan de estudios de la Provincia de Barcelona

19504

«En su totalidad comprende los tres apartados siguientes:

1º: Curso de Humanidades o Curso Clásico (5 años)

2º: Curso Filosófico (3 años)

3º: Curso Teológico (4 años)

El Curso de Humanidades se estudia en la Escuela Apostólica.

Los Cursos Filosófico y Teológico, en el Estudiantado.

Durante los dos años de Noviciado o Seminario Interno no se tiene estudio, a excepción del tratadito de Lógica, que deberá cursarse en el 2º año. (Texto: Reinstadler).

I.- CURSO DE HUMANIDADES

(Para las Escuelas Apostólicas)

Año Asignaturas Autor/texto Horas/Sem.

  • 1º Latín Bosch (2º grado) ocho
  • Religión Cat. Pío X (2º grado)
  • F.T.D. (2º grado) dos
  • Castellano F.T.D. (1er grado) cinco
  • Geografía F.T.D. (1er grado) tres
  • Aritmética F.T.D. (cartilla) dos
  • 2º Latín Bosch (2º gr. Rep) diez
  • Religión Cat. Pío X (2º gr. N.T.)
  • F.T.D. (2º grado) dos
  • Castellano F.T.D. (2º grado) tres
  • Geografía F.T.D. (2º grado) dos
  • Historia de España F.T.D. (2º grado) tres
  • 3º Latín Bosch (3er grado) siete
  • Religión Bonatto-Monstserrat dos
  • Castellano F.T.D. (3er grado) cuatro
  • Geografía F.T.D. (3er grado) dos
  • Aritmética F.T.D. (Dalmau Carles) tres Francés Perrier una
  • 4º Latín Bosch (4º grado) cinco
  • Religión Boniato-Montserrat dos
  • Retórica Moreu, S.I. cuatro
  • Historia Universal F.T.D. (An. y Media) tres
  • Griego Masjuán, C.M. cinco
  • Francés Perrier dos
  • 5º Latín (Estilística) Basabe cinco
  • Religión Boniato-Montserrat dos
  • Griego Masjuán, C.M. cinco
  • Historia Universal F.T.D. (Mod. y Contem.) dos
  • Historia Literatura Risco, S.I. tres
  • Aritmética Dalmau Carles dos
  • Lengua regional una

Notas: 1ª: Aparte del horario de clases, se estudia: canto o solfeo, urbanidad, caligrafía, dibujo, piano, etc …

2ª: Los jueves, en el 1er año, clase de Historia de España (F.T.D. cartilla). En 2º, 3º, 4º y 5º, Ciencias naturales (Pla Cargol).

II.- CURSO FILOSÓFICO

Año Asignaturas Autor/texto Horas/Sem.

  • 1º Filosofía (Crit.Cosmol.) Reinstadler cinco
  • Aritmética y Álgebra cinco
  • Historia Natural F.T.D. y O. Cendrero cinco
  • Química Vitoria tres
  • Literatura Latina y Griega dos
  • Literatura española una
  • 2º Filosofía (Ontol. y Teod.) Reinstadler cinco
  • Geometría y Trigonom. Bruño cinco
  • Física Kleiber cuatro
  • Arqueología Naval tres
  • Literatura Latina y Griega dos
  • Literatura española una
  • Canto Gregoriano (teoría) Suñol una
  • 3º Filosofía (Antrop. y Ética) Reinstadler cinco
  • Historia de la Filosofía Domínguez cuatro
  • Sociología Villa Creus tres
  • Propedeútica Prado tres
  • Hebreo Ramírez tres
  • Inglés dos
  • Historia de la C.M. Herrera, C.M. una

Notas: 1ª: Se supone estudiada la Lógica (Reinstadler) durante el 2º año de Noviciado o Seminario Interno.

2ª: En el primer año de Filosofía se estuadiará siempre Artimética y Álgebra, y en el 3º, Propedeútica y Hebreo, que sólo podrían turnar, en trodo caso, con la Historia Eclesiástica del primer año de Teología.

3ª Los jueves, para los tres cursos, ejercicio de composición literaria y declamación.

4ª Aparte del horario de clase: urbanidad sacerdotal, canto gregoriano, piano, etc…

III.- CURSO TEOLÓGICO

Año Asignaturas Autor/texto Horas/Sem.

  • 1º Teología Dogmática Tanquerery cinco
  • Teología Moral Noldin cinco
  • Sagrada Escritura Simón-Prado tres
  • Derecho Canónico BAC dos
  • Historia de la Iglesia Boulenger cinco
  • Directorios C.M. Escribano, C.M. una
  • 2º Teología Dogmática Mazella cinco
  • Teología Moral Noldin cinco
  • Sagrada Escritura Simón-Prado tres
  • Derecho Canónico BAC dos
  • Patrología Altaner tres
  • Ascética y Mística Naval dos
  • Directorios C.M. Escribano, C.M. una
  • 3º Teología Dogmática Mazella cinco
  • Teología Moral Noldin cinco
  • Sagrada Escritura Simón-Prado tres
  • Derecho Canónico BAC dos
  • Liturgia (doctrinal) Antoñana tres
  • Misionología Mondreganes una
  • Acción Católica Aspiazu una
  • Directorios C.M. Escribano, C.M. una
  • 4º Teología Dogmática Mazella cinco
  • Teología Moral Noldin cinco
  • Sagrada Escritura Simón-Prado tres
  • Derecho Canónico (1ºs) Noldin dos
  • Teología Pastoral (2ºs) Vilaplana dos
  • Liturgia (ceremonial) Antoñana una

NOTAS: 1ª: Aparte del estudio y horario de clases: canto gregoriano, urbanidad sacerdotal, armonio (libre), etc …

2ª: Todos los jueves, para los cuatro cursos, ejercicio de Oratoria sagrada: composición y declamación (Texto: Rey. S.I.)

3ª: La Teología fundamental y el tratado De Principiis et Virtutibus, de Moral, se estudiarán en el primer año. La Liturgia ceremonial, en la clase de 4º, que en los tres primeros años corresponde a Directorios C.M.».

Los Seminarios Vicencianos

31 julio de 19565

A) Las Escuelas Vicencianas

  1. Que el nombre técnico de estos Centros de Formación sea el de Escuelas Apostólicas
  2. Que se revise el Reglamento y se edite aparte lo referente a Ios seminaristas.
  3. Que el nombramiento del Inspector de cada Seminario Vicenciano dependa del Superior Provincial.

B) Reclutamiento de vocaciones

  1. Que todos los misioneros procuren obtener vocaciones en el ejercicio de sus ministerios.
  2. Que cada Seminario Vicenciano tenga un reclutador de vocaciones.
  3. Que haya mutua inteligencia entre los diversos Seminarios en esta materia.
  4. Que se procuren becas para favorecer a nuestros semina­ristas.
  5. Que se fomente el reclutamiento de vocaciones por medio de folletos de propaganda.
  6. Que nuestros seminaristas cooperen al reclutamiento de voca­ciones, y a los más celosos se les disminuya la pensión.
  7. Que haya unidad de criterio entre todos los Seminarios en la admisión de candidatos.
  8. Que se tenga especial prudencia en la admisión del candidato que sea hijo único, particularmente de viuda.
  9. Que aún los favorecidos con beca aporten de su haber familiar lo suficiente para pagar los gastos que no entran en la pensión.
  10. Que no sean admitidos aquellos cuyos padres no viven en armonía.
  11. Que los candidatos tengan los diez años cumplidos dentro del año escolar.
  12. Que el prospecto para el ingreso en el Seminario sea uniforme, excepto en la parte económica.

 

C) Selección de vocaciones

  1. Que no se admitan candidatos:
    • a) Tuberculosos
    • b) Epilépticos
    • c) Hijos de padres neurasténicos
    • d) Hijos de padres alcoholizados
    • e) Hijos de padres infames
  2. Que se elimine a los difíciles de carácter, díscolos y sediciosos
  3. Que se elabore un modelo de ficha personal que se pueda ir completando en las sucesivas etapas de la carrera.

D) Formación físico-deportiva.

  1. Que se tenga en nuestros Seminarios un Manual de Urbanidad e Higiene.
  2. Que se provea a nuestros Seminarios de campos de esparcimiento y deporte y de juegos de mesa.
  3. Que se exija deportividad en el juego
  4. Que sea obligatorio el paseo dos veces por semana.
  5. Que se practique la gimnasia bajo la dirección de un técnico

E) Formación intelectual

  1. Que se imponga el Bachillerato oficial completo.
  2. Que nuestros seminaristas se examinen curso por curso por tribunales ajenos a la Casa, con un profesor de ésta.
  3. Que se faciliten medios para llegar al sistema de estudio-clase
  4. Que se dé a nuestros Seminarios personal suficiente, capacitado y estable.
  5. Que se elabore un calendario escolar anual.
  6. Que el extender certificados de estudios sea facultativo del Seminario interesado, cobrando 500 pesetas por curso; y que el Su­perior Provincial sea quien haga las excepciones en este particular.
  7. Que se solicite la subvención del Estado relativa a los Cen­tros de Enseñanza Media.
  8. Que se facilite el material escolar necesario.
  9. Que se haga un programa de materias de Latín para los exámenes internos de esta asignatura.
  10. Que se aumente la subvención a nuestros Seminarios en proporción a sus necesidades e ingresos.
  11. Que se nombre un Inspector Provincial de nuestros Seminarios.

F) Formación moral

  1. Que se de a nuestros seminaristas una formación moral fundamentalmente cristiana, integrada por la práctica de los Mandamientos de Dios y los mandatos de los Superiores
  2. Que tal formación sea orientada hacia la Congregación, dando como cierta, en general, la vocación del seminarista y cultivándola con esmero y prudencia en nuestro propio espíritu misionero.
  3. Que se inculque a nuestros seminaristas la práctica de las tres virtudes, materia de los votos y de las propias de nuestro espíritu.
  4. Que se facilite a nuestros seminaristas el conocimiento de la Vida v Escritos de San Vicente.
  5. Que no se les lea el periódico en el comedor.
  6. Que se les proporcione confesor extraordinario tres veces al año.
  7. Que se facilite al seminarista que lo deseare la comunicación con los distintos profesores, guardando con todo lo prescrito en el Reglamento para tales casos.
  8. Que se lleve el control de la práctica de la confesión sema­nal, diciendo el confesor quiénes son los que habitualmente se con­fiesan con él, a fin de que ningún seminarista difiera mucho tiempo sus confesiones.
  9. Que para prevenir el fraude vocacional se diga a los semina­ristas cómo no pueden recibir los Sacramentos de la Confesión y Comunión por faltar habitual y gravemente a la justicia en esta materia, y que se les facilitará un justificante a su salida ante los padres.
  10. Que se imponga como uniforme a nuestros seminaristas el traje de color negro o azul marino.
  11. Que se forme a nuestros seminaristas en la Liturgia y se les inculque la piedad litúrgica.

G) Problemas de pubertad

  1. Que se procure ante todo ganar la confianza del seminarista.
  2. Que el Director espiritual u otro confesor se pongan diariamente a oir confesiones durante la santa misa.
  3. Que se facilite confesores externos en circunstancias especiales, pero se les pondrá previamente en conocimiento de las normas vigentes en materia de confesión.
  4. Que no se inicie públicamente a nuestros seminaristas en ma­teria sexual.
  5. Que sea obligatorio el uso del pijama y que se cuide en gran manera de la higiene en los dormitorios, especialmente en la temporada de calor.

H) Relación con las familias

  1. Que no se limite la correspondencia de los seminaristas con la familia.
  2. Que el profesor de castellano corrija la correspondencia de sus alumnos, y una vez escrita, se la presente al Prefecto de Disciplina.
  3. Que no haya otras vacaciones con la familia que las de verano.
  4. Que se organice un campamento de verano para nuestros seminaristas de cursos superiores.
  5. Que procuren los profesores mantener relación con las familias de los alumnos y con los bienhechores.

I) Formación de Directores

  1. Que el Superior no tome fuera del Seminario otros oficios incompatibles con el suyo.
  2. Que el Superior no se dedique a ministerios externos que le impidan el cumplimiento de su misión principal.
  3. Que haya un solo Prefecto de Disciplina cuyas órdenes aca­ten los Auxiliares.
  4. Que se publique una revista pedagógica cuyos colaboradores sean los Superiores y Profesores de nuestros Seminarios y Centros Superiores de Estudio, a quienes se facilitarla la bibliografía necesaria.
  5. Que además de la revista Pedagógica que la Procura Provin­cial facilite a todos nuestros Seminarios, cada uno se suscriba a otra.
  6. Que la intervención del Superior en la disciplina no sea habitualmente directa.
  7. Que los Superiores de nuestros Seminarios sean leales cuan­do hayan de informar sobre las actitudes de alguno de sus compañeros para la dirección.
  8. Que se tengan Asambleas de Seminarios anualmente, ya sean generales, ya especiales, de Superiores, Directores espirituales, Pre­fectos, etc.»

Decreto de la división de la Provincia de Madrid

9 de Octubre de 19696

Después de muy seria consulta realizada en diversas fases, en estrecha colaboración con el Consejo general de la Congregación, sometí a la Sagrada Congregación de Religiosos e Instituciones Seculares una propuesta concreta para la división de la Provincia de Madrid.

La Sagrada Congregación aprobó dicha propuesta por un Rescripto del 4 de agosto de 1969, concediendo al Superior General de nuestra Congregación la facultad de dividir la Provincia de Madrid del modo propuesto.

Con el consentimiento del Consejo general hago efectiva dicha división hoy.

La división de la Provincia de Madrid es en tres Provincias, llamadas de Zaragoza, de Madrid y de Salamanca. El territorio asignado a cada una de ellas es como sigue:

La Provincia de Zaragoza comprende las provincias civiles siguientes, a saber: Provincias Vascongadas, Navarra, Aragón, Logroño, Soria, Guadalajara, Cuenca, Albacete, Murcia e Islas Canarias, como también las dos Casas de Nueva York y la de Los Ángeles, en los Estados Unidos de América del Norte.

La nueva Provincia de Madrid comprende las provincias ci­viles siguientes, a saber: Santander, Burgos, Palencia, Vallado­lid, Segovia, Ávila, Madrid, Toledo, Ciudad Real, Jaén, Grana­da, Almería, Málaga, y la ciudad da Melilla, con la casa de Pot­ters Bar, en Inglaterra.

La Provincia de Salamanca comprende las provincias civi­les siguientes, a saber: La Coruña, Pontevedra, Orense, Lugo, Oviedo, León, Zamora, Salamanca, Cáceres, Badajoz, Córdoba, Sevilla Cádiz y Huelva, como también la Casa de Londres, en Inglaterra.

Las Provincias de Zaragoza y Salamanca tienen el derecho de establecer una Casa en la ciudad de Madrid.

Las nuevas Provincias comprenden todas las Casas erigidas en el territorio de las provincias civiles nombradas para cada una de ellas en el extranjero. Asimismo cada Provincia com­prende todos los miembros de la Congregación destinados en las Casas respectivas de cada Provincia. Si algún miembro de la an­tigua Provincia de Madrid no se hallara adscrito a ninguna de las mencionadas Casas, el Superior General, oído el parecer de los tres Visitadores y del mismo interesado, lo asignará a una de las nuevas Provincias.

Invito a todos los miembros de cada una de las Provincias a enviar su parecer al Superior General, en cuanto al nombramien­to para el oficio de Visitador, según las instrucciones adjuntas a esta carta.

Los nuevos Visitadores, una vez nombrados, procederán a ha­cer la consulta entre los miembros de su Provincia en orden al nombramiento de Consejeros Provinciales. Aprobados por el Su­perior General los Consejeros, el Visitador con su Consejo pro­cederá al nombramiento del Ecónomo Provincial.

Mientras todo lo anterior no se haya realizado, el gobierno de las tres Provincias queda confiado al P. Felipe García como Visitador, y a los PP. Miguel Pérez Flores, Francisco Carballo, Carlos Esparza y José Luis Cortázar como Consejeros, con el P. Jesús Gómez como Ecónomo Provincial.

Las tres Provincias se regirán por los Estatutos adjuntos a esta carta.

Las directivas para las relaciones con las Provincias Filiales y Misiones van asimismo adjuntas a esta carta.

He compartido con todos ustedes las inquietudes que han acompañado al proceso preparatorio de esta división, confiando siempre en la guía de la divina Providencia, y ayuda, mediante la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de San Vi­cente, por las oraciones de muchos cohermanos.

Con esta misma confianza por la felicidad de todos ustedes, y prosperidad de las obras a ustedes confiadas, pidiendo la ben­dición de Dios, la ayuda y protección de la Santísima Virgen y de los Santos y Bienaventurados de nuestra Congregación, para todos y cada uno de ustedes, quedo de todos afmo. hermano y servidor en Cristo.

Estatutos anejos al decreto de erección de las nuevas Provincias que se forman de la de Madrid

9 de octubre de 19697

El principio «Suprema lex, salus animarum» de tal manera ha de regir toda la vida de la Provincia, que sus miembros de ninguna manera han de permitir que las obras dirigidas a la salvación de las almas sufran ningún menoscabo por el motivo de la comodidad personal.

Todos, pues, al menos en los nueve primeros meses, se han de abstener de pedir, a menos que surja alguna grave necesidad, el paso de una a otra Provincia.

Todos, asimismo, imbuidos del espíritu de corresponsabilidad, dedicarán todos sus esfuerzos a satisfacer las nece­sidades de la nueva Provincia en la que actualmente se encuentran.

En los dos primeros años, los mismos Visitadores, de mutuo acuerdo, pueden trasladar los cohermanos de una Provincia a otra, teniendo ante todo en cuenta las necesidades pastorales de las nuevas Provincias y, en cuanto sea posible, también los deseos de los interesados.

Por las presentes, constituimos la Conferencia de los Visitadores de toda España, los cuales se reunirán al menos dos veces al año, para resolver las cuestiones pertinentes a la vida y actividad de la Congregación en el ámbito nacional, a saber: de la cooperación de los cohermanos, de la formación de los nuestros, de los asuntos pastorales, de los ministerios con las Hijas de la Caridad, de las Asociaciones laicales vicencianas, de aumentar la propaganda misional ad gentes, etc.

Cuando se trate de cuestiones provenientes de la división de la Provincia de Madrid o de las relaciones entre las nuevas Provincias con las filiales, sólo tienen obligación de asistir los Visitadores de las nuevas Provincias.

El Seminario Interno y el Estudiantado, tanto de Filosofía como de Teología, al menos en los primeros tiempos, servirán igualmente para las tres Provincias, en un trabajo común concordado de elementos provenientes de las mismas Provincias y con una cooperación material que se ha de de­terminar equitativamente.

Si circunstancias particulares aconsejaren la erección de Se­minario Interno o Estudiantado propio en alguna de las nuevas Provincias, el Visitador de la misma hablará con los otros Vi­sitadores y someterán el asunto al juicio del Superior general.

Si después de algún tiempo de experimentación, se piensa que no se realizó del todo bien la distribución de los bienes, a la Conferencia de los Visitadores corresponde llevar el asunto, con las soluciones propuestas, al Superior general,

La sesión de la primera conferencia será presidida por el Su­perior general o por un Delegado suyo, y en ella principal­mente se determinarán las reglas de la misma Conferencia.

Los Visitadores serán nombrados, de conformidad con las Constituciones, después de una consulta a los miembros de su respectiva Provincia. Sin embargo, al menos por esta vez, cada uno puede proponer para Visitador de la Provincia en que reside a un candidato perteneciente en la actualidad a otra de las tres nuevas Provincias. Asimismo los Estudiantes que han emitido ya los Votos perpetuos, para la Provincia en cuyo territorio han nacido.

Estos Estatutos serán sometidos a revisión a los dos años, o antes si uno al menas de las Visitadores lo pidiere y con el consentimiento del Superior general.

Relación entre las Provincias filiales y las nuevas creadas por la división de Madrid

9 de octubre de 19698

Tras diversas consultas, tenidas incluso durante la Asamblea general extraordinaria, ha parecido bien proponer el siguiente método para establecer las relaciones entre las Provincias filia­les, la Viceprovincia de la India y la Misión de Madagascar con las nuevas Provincias erigidas en España.

1. Tras un lapso de tiempo suficiente para la constitución de las estructuras en las nuevas Provincias, con las Provincias filia­les -exceptuada solamente la de Filipinas-, a saber: las de Cuba, Méjico, Perú, Puerto Rico, Venezuela, la Víceprovin­cia de la India y la Misión de Madagascar, se formarán tres lotes iguales en cuanto sea posible.

2. La Provincia de Filipinas no entrará a formar parte de los lotes por la esperanza que tiene, a causa de la favorable evolución de las vocaciones nativas, de ser autóctona dentro de pocos años. Sin embargo, esta Provincia tendrá derecho a recibir a los miembros de las tres nuevas Provincias que espontáneamente quieran acudir a los ministerios de la Provincia de Filipinas, previo un contrato entre los Visitadores, aprobado por el Su­perior general.

3. Para procurar la igualdad entre los lotes dichos de las Pro­vincias filiales, la Viceprovincia de la India y la Misión de Madagascar, ténganse en cuenta ya las necesidades pastorales de las mismas, ya la esperanza y resultados de la explora­ción y formación de las vocaciones nativas, ya la expansión vital y ministerial en relación con las Provincias de España, y, por último, la suficiencia económica,

4. A los Visitadores, tanto de las nuevas Provincias como de las filiales, al Vicevisitador de la India y al Superior de la Mi­sión de Madagascar con sus respectivos Consejos se les pedirá que, después de oídos, en cuanto sea posible, sus coher­manos manden al Superior general su propuesta concreta y específica de formación de los tres lotes antes indicados.

Estas propuestas las mandará después el Superior gene­ral a los Visitadores, al Vicevisitador y al Superior de la Mi­sión para que cada uno de ellos señale su preferencia por una u otra propuesta y puedan también presentar enmiendas.

5. Después de la definitiva formación de los tres lotes, se echa­rá suertes para ver qué lote toca a cada Provincia.

6. Los miembros de las Provincias filiales continuarán en las Provincias en que están aun después de su asociación con una de las nuevas Provincias.

Mas si alguno de ellos tiene graves razones para pasar de su Provincia a la otra, se han de guardar las prescripcio­nes del Derecho.

7. El modo de relacionarse las Provincias entre sí, es decir, la de España con las otras que le han cabido en suerte, se de­terminará por medio de un contrato.

Visitadores de las nuevas Provincias españolas

25 de diciembre de 19699

Muy queridos Padres y Hermanos:

Permitidme que os agradezca muy de veras la colaboración que, con tanta responsabilidad y buscando solo el bien de la Con­gregación y de la Iglesia, me habéis prestado, respondiendo, en un alto porcentaje, a la consulta para el nombramiento de los Visi­tadores de las nuevas Provincias de Madrid, Salamanca y Za­ragoza.

Puedo ahora, con gran alegría mía, comunicaros los nombres de los Padres que han sido escogidos para Visitadores de dichas Provincias. Este anuncio, tan esperado por vosotros, se ha retrasado tanto por diversas circunstancias. Primero, las huelgas postales, aquí en Italia, que nos hicieron esperar hasta recibir todas vuestras respuestas. Después, el tiempo que consigo ha lle­vado la comunicación epistolar con las Padres nombrados, tan dis­tantes de Roma. Dilación que se ha visto acentuada al tratarse de tres.

Los nuevos Visitadores son: P. Julián Tobar, para la Provincia de Madrid; P. Miguel Pérez Flores, para la de Salamanca y Jaime Corera, para la de Zaragoza.

Como fácilmente os dais cuenta, tanto vosotros en la consulta, como yo con el Consejo General con el nombramiento, hemos exigido a estos Padres sacrificios grandes al pedirles aceptar la di­rección de las nuevas Provincias. Quiero agradecerles a los tres, en vuestro nombre, en el del Consejo General y en el mío propio, su espíritu de obediencia y de servicio al aceptar el cargo.

Asimismo, puedo asegurar a los tres, en vuestro nombre, que gozan de la estima y confianza, y que tienen el apoyo y adhesión de las Provincias. Seguid unidos a ellos y prestadles, sin reserva, vuestra colaboración, en espíritu de corresponsabilidad. Así será más fácil llevar a cabo la renovación en la que, a escala local, pro­vincial y de Congregación, nos hallamos empeñados, según el deseo de la Iglesia y para bien del mundo al que estamos llamados a salvar.

No quiera terminar sin expresar al P. Felipe García mi gra­titud y mi admiración. Mi gratitud por todo lo que ha hecho por la Congregación en la querida Provincia de Madrid y en las tres nuevas, y mi admiración por su espíritu sobrenatural y de oración, por su espíritu de sacrificio, por su amor a los cohermanos.

Informe «DATA»: Conclusiones y recomendaciones al informe sobre la problemática ministerial de la C.M.10

1.- Se prevé una disminución de vocaciones en las regiones hasta ahora más fecundas vocacionalmente: Navarra, Castilla la Vieja y León, dado el creciente proceso de industrialización, aumento del nivel de vida y probable proceso de secularización de ideas y costumbres. En contraste con esta situación las regiones de Andalucía, Galicia y Castilla la Nueva acrecentarán su vitalidad vocacional.

Parece por consiguiente recomendable dedicarse fundamentalmente a las regiones más prometedoras vocacionalmente y en aquellas regiones en las que se prevé un descenso de vocaciones convendría abrirse a grupos humanos hasta ahora no contactados.

2.- Dada la procedencia rural de la mayoría de los Paúles y su creciente dedicación a los ambientes urbanos, conviene a fin de evitar desajustes y conflictos de mentalidades en su labor apostólica que los Formandos sean fuertemente mentalizados y socializados en pautas urbanas de pensamiento y comportamiento. Esto se aplicaría fundamentalmente a las Casas de Formación en las que conviene reforzar al máximo los siguientes aspectos: modernidad de los programas y del profesorado, inserción en medios urbanos y apertura a estos medios urbanos.

3.- Existe un fuerte descontento de los Formandos sobre los puntos siguientes: nivel pedagógico de los profesores, equipamiento de las Casas de Formación y la escasez de actividades extraescolares.

4.- Siguiendo las indicaciones de los mismos Formandos convendría reforzar en los programas de estudio los puntos siguientes: sociología, pastoral misionera, economía, historia de la CM, psicología, eclesiología actual y enseñanza de la oración y meditación privada.

Es un sentir unánime entre los Formandos la necesidad de estudios especializados y carreras civiles, así como la conveniencia de que se interrumpa el Teologado durante un año con el fin de realizar experiencias en distintos ministerios.

5.- Para conseguir una adaptación e integración suficiente del joven religioso a la vida y al ambiente de su futuro trabajo conviene estimular periodos de «permanencia», principalmente comenzando por los ambientes seglares, concretamente el de la propia familia.

6.- Se advierten importantes aspectos disfuncionales en la vida de formación: masificación, falta de diálogo con los superiores, poca responsabilidad concedida a los Formandos y excesiva seguridad y falta de riesgo en su régimen de vida.

7.- La superación de estos defectos puede eficazmente realizarse mediante la división de la gran Casa de Formación en pequeñas comunidades de residencia, que busquen la mayor participación posible de todos en su gestión.

8.- Los estudios podrán realizarse en un Centro distinto del lugar de residencia, procurando un máximo de participación de todos los alumnos en la gestión académica del Centro.

9.- Conviene proseguir los esfuerzos orientados a vivir una pobreza más visible y colectiva, cuidando de la apariencia externa de edificios, etc…

10.- Evitar desigualdades reales entre la pobreza de los Padres y Hermanos, y Formandos. Continuar los esfuerzos por conseguir una disciplina externa más elástica para que los Paúles puedan estar más disponibles.

11.- Formar una comisión que estudie a fondo el problema de la actualización de las misiones a la luz de las necesidades que descubre la Sociología religiosa.

12.- Puede ser interesante introducir grupos de Formandos en colegios mayores universitarios para que los jóvenes con posible vocación realicen con ellos con ellos contactos personales.

13.- Hacer la vida de los Novicios mucho mas próxima a los Formandos, principalmente en cuanto a las ideas y valores que les son propuestos, para evitar después cambios bruscos que los desconcierten.

14.- Para promover el grado de integración de los Hermanos pueden ser útiles reuniones periódicas de pocos participantes con misión de intercambiar con ellos y entre ellos información y opiniones, hasta el punto de que, en su momento, participen en las decisiones a tomar en asuntos que conciernen a toda la Comunidad.

15.- Para promover un mayor contacto entre los Teólogos y lo que ya trabajan en el apostolado es conveniente que cada uno de ellos sepa el tipo de trabajo que luego va a realziar, y mantenga en la medida de lo posible, contacto con los que ya trabajan en él.

16.- En la formación de los jóvenes religiosos promover el sano sentido de la responsabilidad, a base de concederles un área prudente de libertad que les acostumbre a tomar sus decisiones por sí mismos y no sólo a obedecer órdenes literales y costumbres estereotipadas.

17.- Existe una notable deficiencia estructural en el sistema ocupacional de los Paúles, ya que el 50% de ellos afirma que las dificultades en su trabajo proceden de dicha estructura.

18.- La actitud ante el trabajo es en general satisfactoria aunque se observa descontento en los puntos siguientes: proliferación de trabajos secundarios que dificultan el trabajo principal, dispersión profesional y falta de independencia en los trabajos encomendados (situación más patente entre los más jóvenes).

19.- Dada la falta de suficiente información sobre los resultados de los trabajos realizados existe el peligro de una disminución en la dedicación, entusiasmo, etc…

20.- Algo más de la cuarta parte de los Paúles consideran que no son suficientemente utilizadas sus especialidades, habilidades, conocimientos, etc…

21.- Dos terceras partes de los Paúles señalan que no se les consulta personalmente antes de asignarles un trabajo y proponen un mecanismo complejo para obtener una mayor adecuación entre el trabajo y la persona: un sistema de orientación profesional y una mayor atención a las aptitudes personales.

22.- Parece existir un alto nivel de compatibilidad entre el trabajo personal y distintos aspectos de la personalidad. No obstante, conviene destacar: que la enseñanza es, sin discusión, el trabajo más frustrador y conflictivo de todos, seguido por los de «administración y dirección»; que la Predicación en su conjunto parece el trabajo más conducente a la plenitud humana, aunque su impacto en la salud física es considerable; que el grupo de estudiantes parece encontrar en su trabajo dificultades importantes para la salud física.

23.- Ante el problema planteado actualmente en la C.M. de «choque generacional e ideológico» es conveniente fomentar más intensamente la comunicación a fin de que cada grupo obtenga una mayor sensibilización en los problemas y actitudes del otro grupo. A fin de obtener esta mayor comunicación conviene fomentar al máximo y de una manera estructurada: reuniones comunitarias, planteamiento y estudio en común de los distintos problemas que se enfrenta la C.M. y abrir plenamente las revistas y boletines existentes a la discusión, tratamiento, etc… de los puntos conflictivos.

24.- a nivel de los Formandos se observa un intenso descontento con la libertad deacceso a los medios de comunicación de masas: TV, Cine, Radio y Libros.

25.- Desde el punto de vista de los recursos humanos la imagen de la C.M. tal como es percibida por sus propios miembros se puede describir así: un grupo religioso de intensa dedicación a su trabajo con fuertes valores humanos, defectos apreciables y un nivel normal de vida religiosa, con el peligro de aburguesamiento especialmente señalado por los misioneros más jóvenes de la Congregación.

26.- Se puede afirmar que las tres cuartas partes de los Paúles no están satisfechos con aquellos elementos y puntos de la vida de una Congregación que son por su propia naturaleza más capaces de producir la solidaridad, la moral del grupo y el despliegue total de energías de sus miembros. Entre esos puntos hay que destacar: la forma que tienen los Superiores de tomar decisiones, la percepción de la poca importancia de la C.M. para la Iglesia, la insatisfacción con la efectividad apostólica y sacerdotal y la insatisfacción con los métodos de formación existentes en la C.M.

27.- Existe una disfunción evidente entre los gustos, preferencias, eficacia, necesidades y actividades realizadas por los Paúles, sobre todo en los grupos de edad intermedios.

28.- Se está atendiendo a los grupos menos necesitados y que son menos decisivos para la vitalidad de la Iglesia.

29.- Ante el problema que se va a presentar en los próximos diez años de «envejecimiento» de la Orden, más de la mitad tendrán 50 años y una quinta parte más de 65 y teniendo presente que gran parte de los Paúles se dedicarán a las Casas de Formación conviene: concentrar los esfuerzos planificándolos de acuerdo con las opiniones sobre los Ministerios más valiosos y tratando de abandonar aquellos menos valiosos, introducir mecanismos de recuperación y formación permanente dentro de la Congregación, disminuir el número de Paúles dedicados a los Formandos e ir incorporando gradualmente a éstos a Instituciones ajenas a la C.M.: Universidades Pontificia o Eclesiásticas, Estatales, etc…

30.- Llama la atención la escasa información de los Paúles sobre los puntos siguientes: problemática de las Hijas de la Caridad, el problema del ateismo de masas hoy y aspectos políticos, sociales y económicos de la vida española (entre los Formandos).

31.- La influencia de la información parece ser más apreciada para el trato personal –comprensión de problemas y eficacia en el trato apostólico- que para la selección de campos apostólicos. Cabría sugerir que se valore más la función individualista de la información que su función comunitaria.

32.- Los dos cambios más importantes –disminución del número de vocaciones y mayor especialización de los miembros de la C.M.- va a exigir de los Superiores de la C.M. una intensa actividad en todo lo referente a la concentración de religiosos en unas obras bien proyectadas y realizadas, a la transformación de las estructuras de vida comunitaria, de gobierno y de pobreza de forma que permitan la actividad de auténticos especialistas en los distintos campos de la evangelización y el servicio, y finalmente en lo relativo a un planteamiento de los ministerios de manera que la disminución de efectivos no coloque a la Congregación frente a disyuntivas disfuncionales tanto para el ministerio o servicio como para la moral del grupo entero que quizá tenga que asistir impotente a la pérdida de obras de prestigio especialmente para ciertos grupos de religiosos.

33.- El ascenso o aparición de ciertos tipos de apostolado –Tercer Mundo, social, con los obreros- y el descenso o desaparición de otros tipos de Ministerios –Asociaciones Piadosas, Misiones Populares- exigirá probablemente de los Superiores la elaboración y puesta en marcha de programas serios e institucionalizados- es decir, no a merced de tal o cual Superior, de tal o cual iniciativa privada- de reeducación de cierto número de religiosos a un paro apostólico en un futuro no muy lejano, o por lo menos a una progresiva frustración por su continuado empleo en obras que se tendrán que considerar como pasadas de moda o no eficaces en absoluto.

34.- Las Parroquias: obtienen muy buena puntuación en todos los criterios, el nivel de crítica registrado a propósito de ellas es muy bajo, el menor entre todas las obras: su prestigio por tanto es bastante alto. Llama un poco la atención que su eficacia aparezca menos reconocida que la de las Misiones y en cambio su porvenir es el de más alta puntuación. Los Formandos las consideran poco más o menos igual que los Padres y Hermanos aunque insisten más en su eficacia pero menos en su porvenir.

35.- Las Misiones: ofrecen contrastes muy interesantes. Su nivel de adaptación no aparece muy reconocido, sobre todo desde el punto de vista de los cambios socio-religiosos del país. Se les reconoce una gran importancia y eficacia, las máximas entre todas las obras, pero existe conciencia de un alto nivel de crítica en torno a ellas lo que puede afectar al prestigio y atracción frente a ciertos grupos de la C.M.

36.- Los Colegios: (no Casas de Formación): baja posición desde casi todos los puntos de vista, algo más favorecidos por los Formandos que insisten especialmente en su porvenir, eficacia y adaptación a los cambios socio-religiosos del país (¿poseen los Formandos en este punto una perspectiva e información objetiva suficiente?). Es patente el fuerte criticismo a que esta obra está sometida, sobre todo por parte de los católicos.

37.- La atención pastoral a las Hijas de la Caridad: nivel medio en todo, hasta en la suavidad de la crítica, más alta entre los Paúles más jóvenes.

38.- Iglesias de culto: la valoración es bastante baja en todos los puntos.

39.- Asociaciones piadosas: nos referimos concretamente a las Hijas de María y a las Damas de la Caridad, que son juzgadas de poco valor con respecto a todos los criterios aunque tampoco la crítica parece ensañarse demasiado con ellas, sobre todo por parte de los Paúles más jóvenes.

40.- Entre los factores que pueden aumentar la eficacia apostólica de la C.M. se pueden señalar los siguientes: formación espiritual más profunda, preparación especializada para todos, mayor planificación y concentración de esfuerzos y mayor colaboración con las Hijas de la Caridad y con el mundo seglar.

41.- A través de los puntos anteriores podemos sacar la conclusión de que los Ministerios más valorados por los Paúles y sobre los que conviene concentrar por tanto todos los esfuerzos son: las Misiones, las Parroquias y la atención pastoral a las Hijas de la Caridad. Es necesario una renovación de estos tres tipos de Ministerios fundamentalmente en el caso de los Misiones. Se aconseja, por tanto, un gradual abandono del resto de los Ministerios teniendo en cuenta sin embargo que las misiones de ultramar a pesar de sus evidentes disfunciones gozan del favor de un 75% de los Paúles.

42.- Frente a la relativa actitud conservadora de los Paúles maduros que no favorecen la apertura a Ministerios nuevos hay que destacar las expectativas de los Formandos que piden la apertura de la C.M. al apostolado social. Si quisiéramos caracterizar a estos dos grupos con un solo término usaríamos el de reforma para sintetizar la actitud básica de los PP. y HH. y el del apostolado para resumir las expectativas de los Formandos.

43.- Los Superiores, sobre todo los de Casas de Formación, deberán aunar en su trato con las aspiraciones profesionales y vocacionales de los Paúles en formación: una gran honradez –»la C.M. puede ofrecer esto y esto pero no tal y tal cosa»-, un sincero respeto al carisma personal y un diálogo permanente con los Formandos a fin de sensibilizarles en las necesidades de la C.M., de los ministerios ya existentes especialmente y en las posibilidades reales y fruto real de los Ministerios nuevos en que sueñan.

Acta de la reunión de Puerto Rico

Agosto de 197011

I.- MODO DE VINCULACION DE LAS TRES PROVIN­CIAS DE ESPAÑA CON LAS PROVINCIAS DE UL­TRAMAR EN RELACIÓN AL ENVÍO DE PERSONAL

1. Las provincias de Madrid, Salamanca y Zaragoza se comprometen a enviar cada año un padre a una provincia de América, según éste orden establecido por sorteo en la reunión:

  • en 1971: a Méjico, Perú y Puerto Rico;
  • en 1972: a Venezuela, Perú y Puerto Rico;
  • en 1973: a Venezuela, Méjico y Puerto Rico;
  • en 1974: a Perú, Venezuela y Méjico.

2. Se podrá concertar el destino de algún padre volunta­rio a cada una de estas cuatro provincias en estos cuatro años, por acuerdo de los tres visitadores de España, en vistas a una equitativa distribución del personal.

3. Para responder a las necesidades urgentes de las pro­vincias filiales, una visión más universalista de los misione­ros de España, y una mayor solidaridad entre todos, podrían ser destinados temporalmente algunos de los misioneros de las provincias de España a las provincias filiales.

4. Los convenios de ayuda y normas que propone esta reunión de Visitadores se aplicarán también, en la medida de lo posible, a la provincia de Cuba, cuando las circunstancias lo permitan, y supuesta la información y la aprobación del Visitador dicha provincia.

5. Las provincias de Madrid, Salamanca y Zaragoza en­viarán a quienes voluntariamente se ofrezcan a trabajar en la provincia de Filipinas, supuesta la preparación especializada para cualquiera de los ministerios de la provincia: colegios, seminarios y parroquias.

6. Todas las provincias fomentarán entre sus miembros la colaboración con las misiones, especialmente las de la India y Madagascar, fomentando las vocaciones y la ayuda económica. Tanto en España como en las provincias de ultramar se abren nuevos campos de acción auténticamente misionera, como los emigrantes, la región de Apure en Venezuela, Santo Domingo, los Andes en el Perú.

7. En el retorno a España de los misioneros de ultramar, siempre se podrá optar por cualquiera de las tres provincias de España. Si el misionero vuelve en disposición de poder trabajar, puede concertarse con la provincia que lo recibe el destino de otro padre que le sustituya.

II. CONFERENCIA DE VISITADORES

La reunión de visitadores de las provincias citadas crea la Conferencia de Visitadores de las provincias de Madrid, Salamanca, Zaragoza y Filiales, cuyos estatutos provisiona­les, que se someten a la aprobación del Superior General son como sigue:

1. Esta Conferencia de Visitadores ha sido creada en cum­plimiento de lo determinado en el artículo 28 de las Cons­tituciones.

2. La Conferencia intenta la promoción y colaboración entre las provincias que la componen en las obras de interés común.

3. Son miembros de la Conferencia todos los Visitadores de las provincias siguientes: Filipinas, Madrid, Méjico, Perú, Puerto Rico, Salamanca, Venezuela, Zaragoza y Cuba.

4. Los Visitadores pueden delegar a un miembro de su consejo para que en su nombre asista a la Conferencia, pero sólo por causas aprobadas unánimemente por los demás com­ponentes de la Conferencia.

5. El presidente de la Conferencia será el Visitador del lu­gar donde se tiene la reunión. Su oficio es preparar la reunión, presidirla, dirigirla y ejecutar personalmente o por el secre­tario lo que la conferencia determine.

6. Su oficio expira una vez ejecutado todo lo que la con­ferencia le encomiende.

7. Será secretario de la Conferencia un padre paúl esco­gido por el presidente entre los padres de su provincia.

8. Es oficio del secretario redactar las actas, darlas a co­nocer a las provincias componentes de la Conferencia, enviar un ejemplar al padre General, y ejecutar lo que la Conferen­cia o el presidente le indique. No tiene ni voz ni voto en la Conferencia.

9. Las reuniones se tendrán cada año en la primera se­mana de agosto. Si por causas especiales uno de los Visitado­res o su delegado no pudiera asistir a la Conferencia, lo comunicará inmediatamente a los demás componentes de la misma.

10. Cada Visitador y cada consejo provincial, así como todos los miembros de las provincias que integran la Confe­rencia, podrán presentar temas de estudio y todas las suge­rencias que crean oportunas.

11. El temario de estudio de cada reunión se determinará con tres meses de anticipación, comunicando el presidente los temas que se han de tratar. El presidente redactará una agenda que comunicará a todos los visitadores con dos me­ses de anticipación por lo menos.

12. Los temas que se han de discutir en la Conferencia deben ser antes tratados por los respectivos consejos provin­ciales, pero el valor jurídico de las determinaciones tendrá vigor cuando el Visitador las promulgue en su provincia, cum­pliendo lo acordado en la Conferencia.

13. Estudiado el tema y discutido, la Conferencia procede a la formulación de las conclusiones que crea conveniente y a su aprobación. Ninguna proposición tendrá valor si no ha sido aprobada por dos tercios de los votos válidos. La apro­bación puede hacerse de viva voz o por voto secreto, según lo pida la materia en discusión.

14. La Conferencia puede invitar al padre General para que él o un delegado asista a las sesiones de la misma.

15. Cuando la Conferencia trate de temas que, por las Constituciones, son de competencia del padre General, el tra­bajo de la Conferencia no tiene otro valor que el de informar al padre General y su consejo. Siempre se informará al padre General de todo lo tratado en la Conferencia.

16. Al final de cada una de las reuniones se señalará el lugar de la reunión siguiente.

17. Los gastos de viajes se dividirán entre todas las pro­vincias componentes de la Conferencia.

18. Este reglamento, aún supuesta la aprobación del pa­dre General, tendrá carácter experimental. La Conferencia podrá cambiar sus determinaciones si lo cree oportuno.

III. RELACIONES ECONÓMICAS ENTRE LAS TRES PROVINCIAS DE ESPAÑA Y LAS FILIALES

1. El contrato vigente regirá las relaciones económicas en­tre las provincias hasta el 31 de diciembre de 1970.

2. Los procuradores provinciales de Méjico, Puerto Rico, Venezuela y Perú tendrán una reunión el 1 de diciembre de este año en Lima, para estudiar y elaborar las enmiendas que se crean necesarias al contrato en vigor actualmente. El re­sultado de esta reunión se enviará a los Visitadores de las tres provincias de España, para que estos examinen las propues­tas y envíen sobre ellas un anteproyecto a los provinciales de América, no más tarde de la primera semana de febrero de 1971. Estos estudiarán el anteproyecto, y hechas una vez más las enmiendas oportunas, lo devolverán a España antes del uno de abril del mismo año. El anteproyecto se aprobará defini­tivamente en la próxima reunión de la conferencia en agos­to de 1971.

3. Las deudas pendientes de la, provincia de Filipinas has­ta el 31 de diciembre de 1970 quedan condonadas. El Visita­dor de dicha provincia presentará con la mayor rapidez posi­ble a los Visitadores de Madrid, Salamanca y Zaragoza un anteproyecto que regulará las relaciones económicas a partir ­del 1 de enero de 1971.

IV. SOBRE LA INFORMACION ENTRE LAS TRES PRO­VINCIAS DE ESPAÑA Y LAS DE ULTRAMAR

1. Se lamenta la casi total falta de información entre las provincias, falta que resulta, entre otras cosas en una cala­mitosa ausencia de interés por las provincias de ultramar por parte de los padres jóvenes en España.

2. Se piensa que los Anales de las provincias de España deberían ser el vehículo de información también para las provincias de ultramar.

3. Es más: debe haber un órgano de información per­manente mutuo, con base en Madrid. El padre encargado de esta función deberá gozar de una gran libertad de tiempo y de movimiento para visitar las provincias, conocerlas y publi­car reportajes informativos sobre ellas.

4. Se pide, como sugerencia muy particular, que las pro­vincias de ultramar envíen a las casas de formación de Es­paña, libros y publicaciones sobre sus naciones respectivas.

Visión desde Roma de la realidad de las Provincias españolas (1975)12

ESPAÑA

El 8 de julio de 1974 se cumplió el segundo centenario de la Provin­cia española, que se dividió en dos en 1902 y en cuatro en 1969. Del vie­jo tronco se habían ido desprendiendo México en 1846, Filipinas en 1872, Cuba en 1896, Venezuela en 1951, Perú en 1955, Puerto Rico en 1955 y la India en 1970.

Con esta ocasión, todas las provincias han empezado a estudiar sus archivos y a escribir su historia, que va apareciendo en los Anales es­pañoles y en los de la Provincia de Barcelona.

Barcelona

Esta Provincia lucha con la crisis de vocaciones y el creciente enve­jecimiento del personal, que dificulta la conservación y la debida reno­vación de las obras no obstante la tenacidad con que el P. Mulet ha afrontado estos problemas. Acaba de ser visitada por el P. Sáinz del 8 de noviembre al 10 de diciembre.

Al exterior tiene su expansión en la Misión de Honduras, que llegó a ser Viceprovincia y ahora está en plan de reincorporarse jurídicamente en la Provincia de Barcelona. El número 122 de los Anales de la Provincia de Barcelona está dedicado a la memoria de todos los misioneros que han gastado buena parte de su vida en aquella Misión.

La segunda línea expansiva son las dos casas de los Estados Unidos (Brooklyn y Philadelphia) a favor de los emigrantes de habla hispana. En Brooklyn promueven de una manera especial la obra de los «Cursi­llos de Cristiandad».

Zaragoza

La Provincia de Zaragoza emplea buena parte de su personal en el ministerio parroquial, que intenta poner al día con reuniones de párro­cos. No obstante está decidida a mantener el carácter temporal de las parroquias para darle mayor sentido misionero. Un equipo de misione­ros organiza misiones y hace experiencias en este campo para ponerlas al día.

Estos años ha mantenido un grupo de sacerdotes en formación en las universidades de Roma.

Al exterior, aparte de la contribución a la Misión de Madagascar y otras provincias de ultramar, tiene unos 20 misioneros destacados en los Estados Unidos para la asistencia a las minorías de habla hispana.

Un grupo trabaja en la zona de Nueva York y otro en Los Ángeles y San Francisco. Asimismo hay varios sacerdotes destacados en Europa por razón de los emigrantes.

Madrid

El P. Cortázar ha tomado este año, el 19 de marzo, el relevo del P. To­bar en la dirección de la Provincia. Ya en su discurso inaugural trazó unas líneas programáticas de interés para todos. Ahora continúa esta misma línea con sus cartas circulares, en las que llama la atención de toda la Provincia sobre problemas vivos de la misma: las vocaciones, la vida de comunidad y la formación permanente.

Esta Provincia es, entre las españolas, la más fiel al gran ministerio de las misiones populares. Afortunadamente, en España hay todavía mu­chos ambientes donde la disponibilidad del pueblo de Dios es espléndida, lo cual plantea, al mismo tiempo, un serio problema sobre la orien­tación adecuada de la evangelización en profundidad.

La Casa Central de García de Paredes acaba de celebrar un triduo solemne en el que ha dedicado el primer día a la conmemoración de Santa Isabel Ana Seton, 11 de diciembre; el segundo a San Justino de Jacobis (12) y el tercero (13) al Centenario de la Casa.

Al exterior, la Provincia es jurídicamente responsable de la Misión de Madagascar, a la que contribuyen las demás provincias con el per­sonal y la cooperación financiera a través del Secretariado.

Tiene equipos destacados al exterior para la atención de los emigran­tes en Inglaterra y Estados Unidos (Florida) y en Bélgica.

Salamanca

Esta Provincia está empleada en dos líneas básicas: las parroquias, que son once, y los colegios de segunda enseñanza, que son cuatro. El Santuario de los Milagros sigue siendo un centro de atracción mariana para toda la región.

Hay experiencias limitadas en otros campos. En las vocaciones ha tenido un éxito relativamente notable con 16 ordenaciones en los cua­tro últimos años. Asimismo hay varios grupos de aspirantes en diversas partes y de diversas procedencias.

Este año, del 9 al 15 de septiembre, se celebró en León la IV Sema­na Vicenciana, en colaboración con las Hijas de la Caridad, sobre el tema: «Caridad y promoción humana». Por su parte, la Editorial CEME continúa la obra de irradiación vicenciana con sus publicaciones bien cuidadas.

Al exterior, aparte de varios sacerdotes dispersos en varias provin­cias, tiene en Inglaterra dos centros para los emigrados.

Contrato entre la Diócesis de San Pedro Sula y la Provincia de Barcelona

(1980)13

Monseñor Jaime Brufau Maciá, C.M., Obispo de San Pedro Sula, Honduras, C.A. y el Rev. P. Nicolás Mas Gual, C.M., Superior Provincial de la Congregación de la Misión en la Provincia de Barcelona, España, según las normas del Derecho Canónico y de las Constituciones de la Congregación de la Misión, acuerdan celebrar el siguiente contrato, en el cual ambas partes contratantes se designarán respectivamente por el «Sr. Obispo y la Congregación de la Misión».

Dicho contrato, basado en las actuales normas de la Sagrada COngregaciónde Propaganda Fide, pertenece a los contratos llamados «absque mandato».

1).- El Sr. Obispo congregación de la Misión las siguientes Parroquias y Estación Misional:

a) En el Departamento de Cortés, las Parroquias de San Pedro Apóstol, San Vicente de Paúl con la Capellanía del Hospital «Leonardo Martínez», y San José de Medina, en la Ciudad de San Pedro Sula; San Román en Villanueva; Virgen del Carmen en Cofradía; Sagrado Corazón de Jesús en Puerto Cortés.

b) En el Departamento de Gracias a Dios la Estación Misional de Barra del Patuca.

c) La Congregación de la Misión acepta la responsabilidad pastoral de los antedichos centros, por el tiempo a que se refiere el dicho Contrato.

d) El Sr. Obispo podrá nombrar miembros de la Congregación de la Misión, previo acuerdo con el Superior Regional y su Consejo.

e) Al estar, tanto el Sr. Obispo como la Congregación de la Misión para servir a la Iglesia en la Diócesis, en caso muy especial, el Sr. Obispo y la Congregación de la Misión, de común acuerdo, podrán ampliar o restringir los campos de acción pastoral de la Congregación de la Misión, especificados en este Contrato y propuestos y aceptados como guía normal a que atenerse.

2).- Los miembros de la Congregación de la Misión residentes en la Diócesis están bajo la inmediata jurisdicción del Sr. Obispo, en todo lo concerniente al ministerio pastoral, según el Derecho común y particular de la Congregación de la Misión.

3).- Para los nombramientos de Párrocos, Vicarios y Encargado de la Estación Misional, el Superior Regional presentará al Sr. Obispo los candidatos para tales cargos. El Sr. Obispo a tenor del Derecho, les conferirá los cargos y la jurisdicción.

4).- La remoción o simple traslado de un miembro de la Congregación de la Misión se regirá por el Derecho común. (Can. 454,5).

5).- El Superior Regional avisará al Sr. Obispo con la máxima antelación posible, el traslado de un miembro de la Congregación fuera del país o la incorporación de uno de ellos a la diócesis.

6).- La Congregación mencionada podrá poseer bienes inmuebles, erigir casas propias y realizar las Obras propias, a tenor del Canon 497, y promover las vocaciones para la Congregación de la Misión.

7).- La propiedad y administración de los bienes muebles e inmuebles de la Diócesis y de las obras diocesanas, se regirán por el Derecho Canónico, prescripciones de la Conferencia Episcopal y las disposiciones del Sr. Obispo. El Superior Regional de la Congregación de la Misión tiene el derecho de vigilar el modo como se lleva dicha administración.

8).- La administración de los bienes de la Congregación de la Misión se regirá por el Derecho Canónico y las normas particulares de la susodicha Congregación.

9).- Todos los ingresos económicos de las Parroquias, Estación Misional y obras Diocesanas, percibidos con ocasión del ministerio pastoral, pertenecen a la Diócesis. De esta norma queda excluida la Parroquia de San Vicente de Paúl, de San Pedro Sula, cuyos ingresos en su totalidad pertenecen a la Congregación de la Misión, quedando no obstante siempre el deber de pagar los impuestos establecidos por la Curia Diocesana.

10) Las Misas binadas y trinadas serán repartidas del siguiente modo: dos tercios para la Diócesis y un tercio para la Congregación de la Misión, con objeto de fomentar las vocaciones vicencianas.

11) Cada mes la Diócesis, a través de las Parroquias, entregará 75.000 lempiras a cada miembro de la Congregación de la Misión y 75.000 lempiras al Ecónomo Doméstico para sufragar las Cuotas de Seguro de enfermedad, vejez, hospitalización, viajes, cuotas a la Curia General, etc.. Además se dará a cada miembro de la Congregación de la Misión 100.000 lempiras en junio y diciembre. El Obispo pagará estas cuotas a los Misioneros de Barra de Patuca.

12) Cada Parroquia u obra misional correrá con los gastos de comida, vestido, habitación, medios de trabajo pastoral, y cubrirá los gastos de enfermedad y accidente no satisfechos por los seguros correspondientes.

13) Los vehículos para el uso pastoral de las Parroquias estarán asegurados convenientemente.

14) Los gastos de capacitación pastoral correrán a partes iguales, Diócesis y la Congregación de la Misión, mientras cuenten con la aprobación del Sr. Obispo y del Superior Regional de la Congregación de la Misión.

15) La Congregación de la Misión costeará los gastos de los Misioneros totalmente impedidos para el ministerio pastoral. Los Misioneros que por su edad podrían estar jubilados, pero que aun ejercen algún ministerio pastoral, serán atendidos por la Parroquia, excepto en lo que corresponde al seguro.

16) El presente contrato tendrá vigor por tres años a partir de la fecha.

17) El presente contrato sustituye al que se firmó en 1972.

18.- De este Contrato se firmarán cinco copias: una para la Sagrada Congregación de Propaganda Fide; otra para el Superior General de la Congregación de la Misión; otra para el Visitador Provincial; otra para el Superior Regional y la quinta para el Sr. Obispo.

San Pedro Sula, a 1 de febrero de 1980.

Lo sellan y firman Jaime Brufau (Obispo) y Nicolás Mas (Visitador)

Texto del convenio entre la Diócesis de Almería y la C.M. (Almería, 29 de septiembre de 1986)14

Convenio acordado entre el Obispado de Almería y la provincia de Madrid de la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl (Padres Paúles), representada por el Rvdmo. P. Superior Provincial, P. José María Román, C. M., de la misma.

1. La Provincia de Madrid de la Congregación de la Misión de San Vicente dePaúl (Padres Paúles) se compromete a establecer una Comunidad de Religiosos al servicio de la Diócesis de Almería, en la zona Fiñana-Abla, para atender a Ias Parroquias de esa zona y sus anejos. También tendrán a su cargo la enseñanza de la Religión en el Instituto de Enseñanza Media de Fiñana.

2. El Obispado de Almería pone a disposición de la comunidad religiosa las Casas Rectorales de Fiñana y Abla, con los muebles y menaje necesario, según inventario.

3. A propuesta del Rvdo. P. Provincial, uno de los Padres Paúles será nombradopor el Sr. Obispo Cura Párroco de La Anunciación, de Fiñana, y los demás cargos pastorales en las parroquias de la zona.

4. El Obispado de Almería facilitará a la comunidad religiosa, en caso de no disponer de él, un automóvil, necesario para el trabajo pastoral, en condiciones de que puedan amortizar su importe a la Administración diocesana, como es norma con los demás sacerdotes.

5. Los sacerdotes de la Comunidad, en su labor pastoral, procurarán adaptarse a las normas pastorales establecidas en la zona y a las que reciban del Vicario de Pastoral, trabajando en armonía con los restantes sacerdotes.

6. Los Padres recibirán de la Administración diocesana, como retribución por su dedicación pastoral, el mínimo vital y en la misma forma que los sacerdotes diocesanos. Asimismo, formarán parte del Presbiterio Diocesano, como miembros de pleno derecho, con igualdad de obligaciones.

7. Los Padres de la Comunidad aprovecharán las ocasiones de convivencia con los sacerdotes diocesanos, para establecer vínculos de amistad, de caridad, de mutuo enriquecimiento y testimonio ante el pueblo, salvo su carácter específico de religiosos.

 

8. El Sr. Obispo de Almería y el Rvdo. P. Provincial se comprometen a tenerse mutuamente informados sobre la marcha de la Comunidad en sus atribuciones y competencias respectivas, para el mayor bien de la acción pastoral.

9. La duración del presente Convenio será de 5 años, prorrogables de común acuerdo por ambas partes. Al finalizar este plazo se hará una revisión del mismo, así como de las actividades pastorales, pudiendo introducirse, si el caso lo requiere, las modificaciones que se estimen convenientes.

10. Al concluir el primer año de labor pastoral en el sector que se les ha confiado, los Padres de la Comunidad presentarán un informe al Obispado sobre problemas, proyectos, realidades y experiencias pastorales en el sector y se realizará una revisión conjunta del mismo, entre la Comunidad y el Sr. Obispo.

Contrato entre las Provincias de Barcelona y Zaragoza por el que ésta se establece en Honduras

(1989)15

El que suscribe, P. José Mulet, C.M., Visitador de la Provincia de Barcelona,

EXPONE:

Que en el Consejo Provincial del 11 de abril de 1988 se estudió y se aprobó el que esta Provincia ofreciera a la Provincia de Barcelona algún territorio de la Misión de Honduras.

Que, en carta del 27 de junio de 1988 dirigida al P. José Ignacio Fernández de Mendoza, C.M., Visitador de la Provincia de Zaragoza, el que suscribe ofrecía el referido territorio en estos términos: «Mantengo en pie el ofrecimiento de un territorio de la Misión de Honduras, que está bajo nuestra responsabilidad, a la Provincia de Zaragoza en plena autonomía por lo que se refiere a la Provincia de Barcelona, es decir bajo la única jurisdicción del Sr. Obispo y la Provincia de Zaragoza».

Que el P. José Ignacio Fernández de Mendoza visitó, en Febrero de 1989, la Misión de Honduras y recorrió los distintos territorios que se le podían ofrecer.

Que el 11 de Febrero de 1988 Mons Jaime Brufau, C.M., Obispo de San Pedro Sula, ponía a disposición de la Provincia de Zaragoza, de acuerdo con la Provincia de Barcelona, el territorio de la parroquia de Puerto Cortés o el de la de San José de Medina.

Que la Provincia de Zaragoza en carta del 12 de Abril del presente año notificaba al Sr. Obispo de San Pedro Sula, que asumía la parroquia del Sagrado Corazón de Puerto Cortés.

Ante todo lo expuesto y a fin de que pueda llevarse a cabo,

EL VISITADOR DE LA PROVINCIA DE BARCELONA, CON EL CONSENTIMIENTO DEL CONSEJO PROVINCIAL, AUTORIZA A LA PROVINCIA DE ZARAGOZA QUE PUEDA ESTABLECER, CON TODOS LOS DERECHOS QUE ELLO SUPONE y mientras dure el contrato con el Sr. Obispo, UNA CASA-COMUNIDAD EN LA MISIÓN DE SAN PEDRO SULA (HONDURAS).

Y para que conste siempre y en todo cuanto convenga firma y sella en Barcelona el día doce de Mayo de mil novecientos ochenta y nueve.

Fdo.: José Mulet, C.M., Visitador. Acompaña el sello de Barcelona

Contrato de integración jurídica de la Misión del Androy a la Provincia Canónica de las Congregación de la Misión de Madagascar

(2000)16

1. RELACIÓN DE LAS PROVINCIAS ESPAÑOLAS DE MADRID, ZARAGOZA Y SALAMANCA CON LA MISIÓN DEL ANDROY (MADAGASCAR).

1.1. Compromiso fundacional.

Dado que la Misión del Androy es un compromiso adquirido por la antigua Provincia de Madrid y previo a la división de ésta en las actuales Provincias de Madrid, Zaragoza y Sala­manca, dichas Provincias mantendrán los compromisos fundacionales: ayuda y financiación económica, mantenimiento de las relaciones afectivas y fraternales con la misma, y posibilidad y facilidad de que miembros de dichas Provincias puedan ser enviados e integrados en ella.

1.2. Aportación económica de las Provincias españolas de Madrid, Zaragoza y Salamanca a la misión del Androy.

1.2.1. Para el mantenimiento, funcionamiento y desarrollo de la Misión, las tres Provincias se comprometen a mantener las cuotas anuales de aportación económica a la Misión, debiendo ser éstas revisadas cada dos años para su puesta al día. Este compromiso se mantendrá mientras haya misioneros paúles españoles en la Misión del Androy.

1.2.2. Además de la cuota interprovincial asignada anualmente por las tres Provincias, éstas mantendrán otras ayudas económicas complementarias según se viene haciendo desde el comienzo mismo de la Misión, tales como gastos de viajes de los misioneros para sus va­caciones regulares, por motivos de enfermedad u otros.

1.2.3. En caso de repatriación de los misioneros por razón de enfermedad, las tres Provincias se hacen cargo por igual de los gastos originados por los cuidados médicos de los misioneros hasta el reintegro de éstos a la Misión o a su Provincia de origen.

1.2.4. Los gastos de seguros médicos y cuidados sanitarios que los misioneros puedan precisar durante su estancia en España serán sufragados por las tres Provincias.

1.2.5. Las tres Provincias aportarán su ayuda económica a los misioneros en concepto de gastos personales cuando éstos vayan a España por motivo de sus vacaciones periódicas. Cuando un misionero llegue a España por otros motivos, las Provincias no se sienten con­cernidas en dicha ayuda.

1.2.6. Las ayudas económicas interprovinciales anteriormente mencionadas no deberán interferirse con las ayudas que AMVE concede regularmente a las Misiones vicencianas.

1.2.7. Dada la pobreza y falta de recursos económicos de la región del Androy y su pre­visible dependencia del exterior por un cierto tiempo, se ruega a las Provincias de Madrid, Zaragoza y Salamanca que se sientan solidarias con dicha Misión en la prolongación y con­solidacióndel trabajo apostólico emprendido por los misioneros paúles españoles más allá de la presencia o no de los mismos en dicha Misión.

1.3. Personal.

1.3.1. La integración jurídica de la Misión del Androy en la Provincia canónica de Madagascar no supone una desvinculación afectiva y humana de los misioneros hacia sus Provincias de origen y de éstas hacia los misioneros, sino que serán considerados por éstas como miembros de las mismas sin vinculación jurídica, desplazados a Madagascar para tra­bajar apostólicamente en la Misión del Androy.

1.3.2. Cada miembro de la Misión del Androy podrá reintegrarse a su Provincia de ori­gen y será admitido sin más trámite en la misma cuando él personalmente decida volverse o las circunstancias así lo determinen.

1.3.3. La colaboración y corresponsabilidad de las Provincias de Madrid, Zaragoza y Salamanca con la Misión del Androy no se verá limitada únicamente a la ayuda económica, sino que seguirá siendo para éstas un medio de canalización de la inquietud misionera de sus miembros hacia la Misión «ad gentes», considerándola, desde su origen, como Misión propia y manteniendo información e intercambios recíprocos.

1.3.4. Un Visitador de las tres Provincias u otro miembro de las mismas podrá visitar con cierta periodicidad la Misión del Androy, bien sea para informarse sobre la misma o bien para ayudar a los misioneros en su trabajo pastoral dándoles ejercicios espirituales, conferencias u otras actividades.

2. RELACIÓN DE LOS MISIONEROS DEL ANDROY CON LA PROVINCIA CANÓNICA DE MADAGASCAR.

2.1. La Misión del Androy, integrada en la Provincia canónica de Madagascar, conser­vará su territorialidad como Misión confiada a los misioneros paúles españoles y contará con un único Superior de la misma.

2.2. El Superior de la Misión del Androy conservará su carácter de Superior regional, siendo el responsable inmediato de la Misión y de la Comuni-lad en su conjunto.

2.3. E1 Visitador de la Provincia de Madagascar respetará el aspecto territorial de la Misión, evitando destinar miembros de la misma a otras Misiones o territorios encomenda­dos a dicha Provincia malgache. Sin embargo, podrá destinar a un miembro de la Misión del Androy a otra casa fuera de dicha Misión cuando éste sea requerido para ocupar responsa­bilidades de orden provincial.

2.4. El Visitador de la Provincia canónica de Madagascar efectuará los cambios de los miembros de la Misión en los diferentes centros de la misma, previa consulta al Superior, pudiendo destinar a cada uno de los puestos los miembros de la Provincia malgache que juz­gue conveniente.

2.5. Las ayudas y fondos económicos destinados a la Misión del Androy serán gestio­nados por el ecónomo de dicha Mision y serán supervisados por el ecónomo de la Provincia de Madagascar, según las normas de la misma.

2.6. La Comunidad del Androy tendrá la suficiente autonomía para organizar y gestio­nar cuanto suponga el mantenimiento, funcionamiento y mejoras de la estructura normal de la misión así como la realización de nuevas obras cuando éstas se atengan a dichos límites. Para obras de mayor envergadura o excepcionales, dicha Comunidad deberá contar con la aprobación del Visitador y su consejo.

2.7. Es competencia del Visitador de Madagascar el gestionar ante el Obispo de la dió­cesis de Fort-Dauphin las asignaciones o prestaciones económicas o de otro tipo que dicha diócesis concede a los misioneros del Androy.

2.8. La Provincia de Madagascar asume los gastos de enfermedad de los misioneros es­pañoles en territorio malgache. En caso de evacuación, asume los gastos del misionero eva­cuado hasta su llegada a España. A partir de ahí, los gastos consiguientes correrán a cargo de las tres Provincias de España.

2.9. Según el acuerdo fundacional del centro de Formación de Beraketa entre el Visitador de Madagascar y el Superior de la Misión del Androy, dicho centro será dirigido y gestionado por un misionero español, pudiendo ser destinados a él otros misioneros de otra nacionalidad.

  1. Anales Madrid, 1935, pp. 133-134 (tomado de Germanor).  
  2. Anales Madrid, 1938, pp.228-230.  
  3. ROCA, J.: «Resumen histórico de la Provincia de Barcelona», Anales Barcelona, 1951-1952, pp. 407-408.  
  4. Anales Barcelona, 1950, pp. 324-327  
  5. Anales Madrid, 1956, pp. 471-474.  
  6. Anales Madrid, 1969, p.426-427.  
  7. Anales Madrid, 1969, pp. 428-429.  
  8. Anales Madrid, 1969, pp. 429-430.  
  9. Anales Madrid, 1969, pp.12-13.  
  10. DATA: «Conclusiones y recomendaciones al informe sobre la problemática ministerial de la C.M.». Separata mecanografiada. Biblioteca Provincial de Barakaldo SV4D6  
  11. Anales Madrid, 1970, pp. 445-450.  
  12. Anales Madrid, 1976, pp. 26-28.  
  13. Butlleti Informatiu (Barcelona), 1980, nº 35, pp. 7-8  
  14. Anales Madrid, 1991, p. 36.  
  15. Boletín Provincial de Barcelona, 1989, nº 100.  
  16. Anales Madrid, 2000, pp.354-356  

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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