Misión en Valareña (Zaragoza, 1976)

Este pueblo está en la misma región y tiene características similares a las de El Bayo, aunque su población es algo menor, un poco más de 400 habitan­tes. Lo atiende en lo pastoral, junto con Pinsoro donde reside, nuestro com­pañero Carlos Ruiz. Fue misionado durante dos semanas y media, del 10 de febrero al 3 de marzo, por Ventura Garcia y Jaime Corera. El primera se encar­gó principalmente de los niños y de la juventud, y el segundo de los matrimo­nios. En cuanto a los temas de catequesis y a los actos comunitarios (penitencia, eucaristía) el plan fue muy parecido al seguido en El Bayo. Los tres días las charlas de catequesis se dieron conjuntamente a jóvenes y mayores. Los temas: la paternidad responsable, la educación de los hijos, la proyección social y política de la fe cristiana.

Coma colaboradoras en los trabajos de la misión hay que señalar a un grupo de Hijas de la Caridad de Zaragoza (del Terminillo y del colegio de San Vicente), que unos días antes de la misión recorrieron todas las casas del pueblo para invitar a sus gentes a la misión y elaborar el censo. Nos consta que sus visitas sirvieron de muy cordial ambientación. Por otro lado también nos consta el bien que hace a las hermanas este contacto con el pueblo, con tacto directo y personal y al margen de sus trabajos ordinarios dentro de una institución. (Se omitió en la crónica de la misión de El Bayo la colaboración -en la misma línea que en Valareña- de tres hermanas de Gallur y una de Taus­te. Aunque con retraso, quede aquí constancia del hecho, y de nuestra gratitud por la desinteresada y fraternal colaboración).

La misión parecía presentar alertas dificultades, pues ha quedado entre los lamentos más sinceramente cristianos de Valareña un resquemor bastante vivo por las tensiones entre la jerarquía diocesana y los sacerdotes del grupo de Fabara. Tal como vinieron a desarrollarse las cosas a lo largo de los días, el pueblo respondió con mucha seriedad y constancia a pesar de todo. Igual que en El Bayo, la asistencia diaria rondó el tercio del total de la población. Una vez más el grupo juvenil fue el más serio y constante. En ellos la cateque­sis intensiva de estos días ha calado muy hondo. El .último día de la misión vino de Zaragoza Martin Tirapu y un joven de la parroquia de Casablanca para ver de crear un grupo que prolongue el trabajo de catequesis continua, a través de reuniones periódicas.

Al final de la crónica de la misión en El Bayo se hablaba del problema de la continuidad en la catequesis misional una vez terminados las días de la misión. En este mismo pueblo de El Bayo han quedado constituidos como resulta­do de la misión un par de grupos comprometidos en el estudio del evangelio y de sus consecuencias para la vida. Eugenio Garcia Espinosa ha dado ya los primeros pasos para ponerlos en marcha. Con la experiencia de El Baya y de Valare­ña el que firma esta crónica comienza a ver perspectivas verdaderamente interesantes. La misión de hoy puede crear una impresión profunda que, a poco que se molesten los responsables de la pastoral ordinaria de la parroquia, puede canalizarse en un movimiento de estudio del evangelio y vida cristiana de larga duración.

Quedan pendientes para lo que resta de curso dos misiones, una en la misma zona de las Bardenas que comenzará el 22 de marzo, y otra para mayo en el Pirineo de Huesca, diócesis de Jaca. Para después del verano quedan en proyecto otras tres misiones en las Bardenas y una primera misión en la diócesis de Huesca.

Jaime Corera
Tomado literalmente del BPZ 1976

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc…
Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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