Normas Provinciales 2000

Congregación de la Misión
Provincia de Zaragoza

XI Asamblea Provincial

Normas Provinciales
Líneas Operativas
2000

Zaragoza, 16 de Octubre de 2000

Queridos padres y hermanos:

La gracia del Señor sea siempre con nosotros.

Recibida de nuestra Curia General en Roma la aprobación de las Normas Provinciales tal y como quedaron a raíz de nuestra última Asamblea, estamos ya en condiciones de presentar esta publicación que contiene la documentación necesaria para determinar nuestra vida misio­nera en los próximos tres años.

Una vez más, fue la Asamblea Provincial tiempo propicio para el análisis y la reflexión sobre nuestra realidad cotidiana. En un am­biente de confianza, de trabajo y de diálogo pudimos abordar nuestro quehacer y orientar nuestras prioridades y nuestros ministerios. El fruto de toda esa labor queda reflejado en estas páginas, aunque fue mucho más lo que vivimos. Lo que de verdad supuso la Asamblea en cuanto re­lación y amistad, compartir inquietudes y aportar ideas, participar en la oración e interesarse por el fortalecimiento de nuestra vocación y misión queda más en el recuerdo de todos nosotros que en el texto que recibi­mos. Y es todo eso que perdura en nuestra experiencia lo que ha de dar aliento a cuanto aquí se transcribe.

Sirva ahora la Declaración de la Asamblea para impulsar nuestra personal conversión al seguimiento de Cristo-evangelizador de los pobres. Sirvan las Normas Provinciales para encauzar nuestra convi vencia y nuestra organización. Sirvan las Líneas Operativas para incre­mentar el trabajo en nuestros ministerios en la línea de nuestra vocación y misión. Y sirva el Proyecto Provincial para inspirar los Proyectos Co­munitarios y ponernos a todos en dinámica de progresión y de futuro.

En el lenguaje propio de la época, les decía San Vicente a los misioneros el 17 de mayo de 1658 que “todas las Reglas de la Mi­sión tienden a apartarnos del pecado e incluso de la imperfección, a procurar la salvación de las almas, a servir a la Iglesia y a dar gloria a Dios” (499) En ese mismo horizonte hemos de interpretar cuanto ahora recibimos: en el horizonte de nuestro personal crecimiento en la voca­ción, de evangelización de los pobres, de servicio a la Iglesia y de gloria a Dios. ¡Que nuestra Madre María, bajo la advocación del Pilar tan cer­cana a nosotros, nos alcance del Señor una respuesta fiel a cuanto Él es­pera de nosotros!

S. Azcárate Gorri, C.M. Visitador.

DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA PROVINCIAL

Al terminar la Asamblea Provincial, en el marco de este año ju­bilar, expresamos nuestro reconocimiento agradecido al Señor que nos llama a la conversión y nos recuerda, una vez más, el camino de la fide­lidad vicenciana en nuestro mundo de hoy.

Queremos compartir con toda la Provincia la experiencia gozo­sa de nuestro encuentro fraterno; la ilusión y esperanza, que han llegado hasta nosotros desde la vida y el quehacer vicenciano en las distintas áreas y ministerios de la Provincia; así como la inquietud y urgencia de superación que el Señor ha querido poner en nuestros corazones.

Tanto en el resumen de la reflexión de las comunidades y de los misioneros, que la Comisión Preparatoria de la Asamblea Provincial hizo llegar a todas las casas, como en el Informe sobre la Provincia que nos leyó el Visitador y que podréis ver en vuestras respectivas comuni­dades, aparecen las luces y sombras de nuestro hacer y vivir misionero. Os invitamos a gozar, una vez más, con las luces que allí resplandecen y a sentiros interpelados por las sombras que se apuntan.

Desde nuestra reflexión sobre estas fuentes de información y desde el enriquecimiento del discernimiento en nuestro diálogo fraterno, esta Asamblea quiere provocar en todos y cada uno de los misioneros de la Provincia la renovación en el espíritu de conversión continua al ideal misionero del seguimiento de Cristo evangelizador de los pobres.

Hoy queremos concretar la expresión de este espíritu de conver­sión continua en el cultivo de la Formación Permanente y en una revi­sión de nuestras obras y ministerios, conforme a criterios vicencianos y desde el realismo de nuestras posibilidades, que facilite una atención preferente, en estos próximos años, a la Misión de Honduras, la Pastoral Juvenil y Vocacional, las Misiones Populares y la Familia Vicenciana.

Para ello cree la Asamblea que es imprescindible reavivar el fuego de nuestra vocación que encienda en nosotros el celo para en­tregar nuestra vida a la evangelización de los pobres, a lo largo de toda nuestra existencia, superando actitudes de desencanto y abriéndonos a una renovación continua para hacer frente a los nuevos retos que nos plantea la sociedad actual.

Necesitamos también revitalizar la oración comunitaria, en las múltiples formas urgidas por el Superior General, en la seguridad de que la oración nos hará capaces de todo, así como recuperar la fidelidad a nuestro voto de pobreza, firme defensa frente a las tentaciones de una sociedad que nos invita a consumir en demasía.

A ejemplo de San Vicente, que promovió la colaboración con toda clase de personas para responder a la llamada que el Señor le hacía en los pobres, nos parece urgente buscar caminos de colaboración con todas aquellas personas e instituciones con las que compartimos un mismo interés por el anuncio del Reino a los pobres, a fin de que la evangelización de éstos sea vicencianamente efectiva.

Reconociendo las dificultades con que pueden tropezar nues­tros mejores deseos, queremos exhortar a todos a reavivar la esperan­za y la confianza en la providencia del Señor que continúa realizando en nosotros su misión.

A Nuestra Señora del Pilar confiamos el fruto y las esperanzas de esta Asamblea.

NORMAS PROVINCIALES

ACTIVIDAD APOSTÓLICA

PRINCIPIOS GENERALES

1.- Manifestamos nuestra condición de misioneros y estaremos dispuestos a partir a otros lugares.

a) La sugerencia del cambio puede venir del Obispo, de la Provincia o de la Comunidad local.

b) La decisión del cambio compete siempre a la Provincia conforme a las Constituciones y Estatutos, teniendo en cuenta a la Comunidad local.

c) El Visitador, para los destinos, tenga en cuenta prioritariamente, las Líneas Operativas.

2.- Nuestros lugares de trabajo no podrán ser otros que los que se deriven del espíritu vicenciano: zonas rurales deprimidas económicamente y escasas de clero, núcleos de inmigrantes y emigrantes, y donde existan nuevos pobres en la sociedad actual.

3.- Revisaremos nuestras obras de manera que todas ellas respondan cada vez más plenamente a la vocación propia de la Congregación (Con. 12, y Est. 1).

MISIONES POPULARES

4.- La Provincia de Zaragoza considera la renovación de la Misión extraordinaria como la prioridad más urgente del momento actual. En particular, se propone promover con empeño las Misiones Populares según Const. 14.

5.- El Proyecto Provincial asumirá con claridad la forma de llevar a cabo de manera efectiva este ministerio, a tenor de las directrices expuestas en las Líneas Operativas de la Provincia.

MISIONES «AD GENTES»

6.- Nuestra participación en el trabajo misional «Ad Gentes», del que todos hemos de sentirnos solidarios, se orientará preferentemente a la misión de Honduras.

7. La Provincia procurará contribuir con su personal, preferentemente en forma temporal, a la evangelización de los pobres y al establecimiento del Reino de Dios en el territorio de dicha misión. Sea generoso el Visitador en permitir ir a éste y a otros posibles países de misión a quien lo pida y reúna los requisitos necesarios.

8. Procuraremos mantener una alta estima del ideal misionero y fomentaremos las inquietudes misioneras en cuantos se relacionan con nosotros, colaborando en OO.MM.PP. y AMVE.

9. A cada uno de los miembros de la Provincia se le invita a que tanto de sus bienes personales, como de lo que percibe de la Provincia como asignación personal, sea generoso con las misiones.

ACCION SOCIAL

10. Nos sensibilizaremos ante el fenómeno de la injusticia y de la violación de los derechos humanos. A la luz del Vaticano II, de los Sínodos Episcopales, de los Documentos de los últimos Papas y de la misma doctrina vicenciana, proclamaremos que la promoción integral del hombre y su liberación de toda injusta situación es parte de la evangelización

11. Donde ejerzamos nuestro ministerio trataremos de conocer la situación concreta de los pobres, las causas concretas de la pobreza, las posibles violaciones de la justicia y derechos humanos, y en colaboración con otras personas, grupos y organismos, nos esforzaremos en resolver los casos particulares y, sobre todo, en instaurar la justicia social, el respeto sagrado a la dignidad de !a persona y la paz, llegando hasta la denuncia profética.

12. En esta línea de acción social, y por común espíritu vicenciano, colaboraremos de un modo especial con las Hijas de la Caridad y con las demás Asociaciones fundadas por San Vicente o provenientes de su espíritu.

13.- La Comunidad Provincial y las locales, al elaborar sus respectivos Proyectos Comunitarios tendrán en cuenta la acción social que, en su aspecto económico, reflejarán en unas cantidades que dedicarán, incluso por medio de un proyecto propio, a la promoción social y a obras de caridad, de acuerdo con sus ingresos y las necesidades de la zona.

14.- Cada Comunidad de la Provincia dedicará cada mes el equivalente de los ingresos de un día de todos los misioneros para remediar las actuales formas de pobreza, como expresión de solidaridad. Esta aportación deberá proceder no de la contribución a la Procura Provincial, sino de una mayor austeridad en el modo de vida de la Comunidad. La manera de llevar esto a la práctica se concretará en el Proyecto Comunitario anual.

PARROQUIAS-MISION

15.- Para la evangelización en nuestras parroquias tendremos en cuenta los criterios y objetivos siguientes:

a) Trabajaremos por llegar a una Iglesia misionera que busque y esté abierta a los alejados y no creyentes. Tendremos especial empeño en potenciar siempre la dimensión evangelizadora de toda nuestra acción pastoral.

b) En las parroquias donde trabajamos intentaremos una catequesis sistemática orientada a formar comunidades.

c) Procuraremos que las comunidades parroquiales donde evangelizamos sean sensibles a las necesidades de los más pobres y marginados y estén animadas constantemente a vivir el amor y a compartir con los necesitados. Hemos de animar las instituciones caritativas de la Iglesia.

d) Promoveremos a los seglares de nuestras parroquias en responsabilidades específicas y, en diálogo constructivo con los mismos, favoreceremos sus iniciativas y respetaremos su autonomía.

16. De acuerdo con el sentir evangélico y obedeciendo a la auténtica llamada de la Iglesia universal, los miembros de la Provincia de Zaragoza en U.S.A. se dedicarán al servicio pastoral y social de la Comunidad Hispana. Nuestro trabajo deberá organizarse teniendo en cuenta su constante movilidad y su mejor servicio.

EDUCACIÓN

17. Según los criterios del Est. 11, nuestro apostolado en el campo de la educación tendrá una real y eficaz dimensión evangelizadora de los pobres.

INSERCION DIOCESANA

18. Nos esforzaremos en lograr, personal e institucionalmente, una mayor proyección hacia las realidades diocesanas.

VIDA DE LA CONGREGACIÓN

NORMAS SOBRE LA PRÁCTICA DE LA POBREZA

19. La Provincia se guiará en el tratamiento de sus asuntos económicos a nivel provincial, local y personal, por los criterios contenidos en las Constituciones (nn. 31-35 y 148-155), en los Estatutos (nn. 100-107) y en el Estatuto Fundamental de la pobreza.

20. El estudio de los citados números y del Estatuto de la pobreza deberán incluirse en el Programa de Formación Permanente y serán objeto de estudio por parte de las Comunidades.

21. Según las Constituciones, el Estatuto Fundamental de la pobreza y el espíritu de las Reglas Comunes, se establecen las siguientes normas para la práctica de la pobreza.

a) sujetos a la ley universal del trabajo, nuestra dedicación al mismo no ha de ser menor en horas a la de los hombres de modesta condición.

Las vacaciones de todos los miembros de la Provincia, cualquiera que sea su destino, comprenden un mes.

b) Todo fruto del trabajo personal pertenece a la Comunidad. Se considera fruto de este trabajo lo percibido incluso con ocasión del ministerio  o por razón de oficio.

c) Nuestro estilo de vida en todos sus aspectos, tanto comunitaria como personalmente, «sea como conviene a quien es pobre» (RC. III, 7).

d) Todos observaremos gran moderación en viajes, vacaciones y gastos personales.

e) En la elaboración de los Proyectos Comunitarios y en las revisiones de vida comunitaria deberá tratarse el uso del teléfono y de los coches, a la luz del número 21.3 de estas Normas.

f) La asignación mensual lleva implícito el permiso para emplearla en los gastos que ella debe cubrir.

g) La compra de vehículos se limitará a las necesidades de la casa, siendo necesaria la autorización por escrito del Visitador. No se autorice ni la posesión ni el uso de coches particulares.

h) Periódicamente evaluaremos la práctica de la pobreza al revisar el Proyecto Comunitario, según Est 16.

ORACIÓN

22. Del tiempo señalado para la oración personal en las Const. 47,1, tendremos, al menos, media hora de oración en común en el tiempo más apropiado para la Comunidad.

23. Dedicaremos anualmente cinco días a una profundización de la vida espiritual, personal y comunitaria, mediante los Ejercicios Espirituales.

El Visitador y su Consejo organizarán tandas de Ejercicios para la Provincia, sin perjuicio de la programación y aceptación de otras formas de hacerlos.

MIEMBROS DE LA CONGREGACIÓN

PROCESO DE ADMISION E INCORPORACION

24. En el Seminario Interno se recibe a quienes, habiendo alcanzado una madurez humana y cristiana,  a juicio de los moderadores, oído el parecer de los estudiantes y teniendo en cuenta el Plan General de Formación, quieren ser admitidos en la Congregación, tras haber hecho la petición por escrito.

25. Los Propósitos se hacen una vez para siempre y cada uno los reaviva en su corazón frecuentemente.

26. La emisión de los Votos se hará no antes de dos años ni después de seis desde la admisión en el Seminario Interno.

ALGUNOS DERECHOS Y OBLIGACIONES

27. El miembro simplemente admitido:

a) Tiene como normas rectoras de su vida las Constituciones y Estatutos de la C.M. y las Normas Provinciales, según su propio Directorio.

b) Participa de todos los bienes espirituales de la C.M.

c) Participa de los bienes materiales de la Comunidad a la que se encuentra adscrito, según se programación del grupo dentro del Proyecto Comunitario y de acuerdo con su Directorio.

d) Participa activamente en la planificación y funcionamiento de la Comunidad local, salvo los derechos específicos de los formadores.

28. a) además de lo establecido en las Constituciones, cada misionero de de la Provincia ofrecerá una misa por cada difunto de la misma, preferentemente en la concelebración comunitaria.

b) Nos sentiremos muy cercanos a los misioneros en la pérdida de sus padres, haciendo lo posible por acompañar a la familia en los funerales.

29. Cada miembro de la Provincia podrá ofrecer, o hacer que se ofrezcan, cuatro misas al mes sin estipendio por su propia intención.

FORMACIÓN

PASTORAL VOCACIONAL

30. La Provincia de Zaragoza dispone de un Plan de Pastoral Vocacional, cuyo funcionamiento revisará anualmente el Visitador y su Consejo.

31. Los directores del Seminario Menor Vicenciano y de la Etapa de Acogida son nombrados por el Visitador con el consentimiento de su Consejo.

FORMACION DE LOS NUESTROS

32. La Provincia de Zaragoza cuenta con un Plan de Formación Inicial, que revisará periódicamente el Visitador y su Consejo con las propuestas de la Comisión de Formación.

33. El Plan de Formación Inicial de la Provincia de Zaragoza comprende dos etapas:

a) Seminario Interno

b) Seminario Mayor Vicenciano

Previamente, los candidatos a la Congregación deben vivir una experiencia de acogida entre nosotros, que permita un juicio suficiente de los moderadores y una opción madura de los propios candidatos.

34. Nombramiento de los Directores:

a) Dado el carácter interprovincial del Seminario Interno, su Director es nombrado por la Conferencia de Visitadores, de acuerdo con lo establecido en los “Estatutos para el Seminario Interno Interprovincial de la Congregación de la Misión en España”.

b) El  Director del Seminario Mayor Vicenciano es nombrado por el Visitador con el consentimiento de su Consejo.

FORMACIÓN PERMANENTE

35. 1. Según Const. 77.1 y Est. 42, el Visitador nombrará la Comisión que anime la formación continua de los nuestros, de acuerdo con los programas locales, con los suyos propios y con los que puedan preparar las mismas Comunidades.

2. Urja esta Comisión la lectura comunitaria de las Constituciones, Estatutos y Normas Provinciales, de forma periódica, y programe su estudio en las distintas comunidades y Zonas hasta la próxima Asamblea.

3. Cada individuo, cada Comunidad y aun el Visitador con su Consejo procuren responder y favorecer estos programas organizando la vida ministerial de modo que se pueda atender a ellos responsablemente.

ORGANIZACIÓN DE LA PROVINCIA

RÉGIMEN PROVINCIAL

36. El Visitador es elegido por la Provincia para cuatro años. Puede ser reelegido sólo para dos más.

37. 1. El Visitador, o quien haga sus veces, oído su Consejo, iniciará el proceso electoral el 15 de septiembre anterior al término del período para el que fue elegido.

El Visitador, o quien haga sus veces, nombrará una Comisión de tres miembros para que ponga en marcha dicho proceso electoral.

2. Serán funciones de la Comisión: enviar de listas de miembros con voz activa y pasiva, señalar el calendario de votaciones, hacer el recuento de los votos y comunicar al Superior General y a la Provincia los resultados.

Con el fin de no dilatar el proceso, la Comisión utilizará los modernos medios de comunicación.

La Comisión electoral enviará a las casas, junto con las listas y el calendario, tres bloques de papeletas de distinto color, señalando en cada una el número de votación a que corresponde. Cada bloque contendrá tantas papeletas oficiales  cuantos sean los miembros con voz activa en cada comunidad. Estas papeletas deberán diseñarse de manera que garanticen el secreto y eviten falsificaciones. Dentro del tiempo hábil y convocados por el Superior al menos con una semana de antelación, los  miembros de las casas, se reunirán para efectuar la votación en acto comunitario. Si algún miembro de la comunidad está ausente, podrá hacer llegar su voto en un sobre cerrado dentro de otro. El escrito exterior deberá explicar que el sobre cerrado contiene la votación a incluir con las demás papeletas de la Comunidad.

El Superior y Secretario comprobarán que el proceso de votación ha sido correcto.

Una vez introducidos todos los votos en un sobre, será cerrado y sellado en presencia de todos. El Secretario lo enviará a la Comisión Electoral y levantará acta de la sesión. La Comisión Electoral abrirá los sobres de las casas y contará los votos, comprobando que no sobrepasan el número de miembros con voz activa de cada casa. Los sobres de las casas sólo se podrán abrir en presencia de la Comisión en pleno. Una vez que han sido mezclados los votos se iniciará el escrutinio.

3. En cada una de las votaciones, cada elector podrá presentar un solo candidato.

Será elegido, en primera votación, el candidato que obtuviere la mayoría absoluta de los votos válidos.

Si ninguno de los candidatos obtuviere mayoría absoluta, se procederá a una segunda votación, en la que tendrán voz pasiva los cinco que hubieren obtenido mayor número de votos. Si hay varios empatados en el quinto lugar, todos ellos gozarán de voz pasiva en la segunda votación.

Será elegido, en la segunda votación, el candidato que obtuviere mayoría absoluta de los votos válidos.

Si ninguno de los candidatos obtuviere mayoría absoluta, se procederá a una tercera y definitiva votación. Serán candidatos en la tercera votación únicamente los dos que hayan obtenido el mayor número de votos en la segunda. Los casos de empate se resolverían a favor del mayor de vocación y edad.

Resultará elegido el que obtuviere la mayoría absoluta de los votos válidos. En caso de empate, se tendrá por elegido el mayor de vocación y edad.

4. Una vez elegido el Visitador, el Presidente de la Comisión electoral no lo comunicará a la Provincia hasta que el Superior General lo confirme en su oficio y el interesado haya aceptado. Si el Superior General no confirma al elegido o el interesado no acepta la elección aprobándolo el Superior General, se comenzará de nuevo el proceso electoral después de haber publicado el resultado total de la elección.

5. El Visitador elegido, una vez confirmado por el Superior General, tomará posesión del cargo dentro de los quince días siguientes a la fecha de su confirmación.

38 En caso de muerte del Visitador o de cese en su cargo gobierna la Provincia temporalmente el Asistente Provincial, o en su defecto, el Consejero más antiguo, debiendo convocar elecciones para Visitador en el plazo de quince días.

39. El Visitador tendrá un Asistente nombrado por el mismo Visitador de entre los Consejeros.

40. Los Consejeros serán cuatro, nombrados por el Visitador, previa consulta a la Provincia, para el mismo tiempo para el que haya sido elegido el Visitador.

El Consejo Provincial se reunirá, aproximadamente, una vez al mes.

41. El Visitador, con el consentimiento de su Consejo, nombrará Ecónomo Provincial. Puede ser uno de los Consejeros. En caso de que no lo fuera, podrá ser llamado a los Consejos cuando se trate de asuntos económicos.

42. El Visitador y su Consejo elaboren, mediante una Comisión, si fuera necesario, un Proyecto Provincial.

NUESTRAS CASAS EN USA

43. Los misioneros de la Provincia de Zaragoza destinados en las casas de U.S.A. forman una Corporación. “PP. Paúles Community (Vicentians) Inc.».

44. Es atribución de los miembros de la Corporación: nombrar por votación los cinco directivos exigidos para  la Junta de Gobierno.

45. Es obligación de la Junta de Gobierno de la Corporación:

1. Ejecutar los acuerdos que se tomen en la Asamblea de la Corporación y de las Juntas.

2. Celebrar la reunión anual prescrita por la ley civil en el lugar, tiempo y con la agenda aprobados por el Visitador.

3. Tener en el domicilio de la Corporación un archivo en el que se guarden los documentos, Reglamentos, sello y actas de las reuniones.

4. Preocuparse de que todos los miembros de la Corporación estén asegurados contra enfermedad, invalidez y tengan el seguro de jubilación.

5. Preocuparse de que todos los miembros de la Corporación estén asegurados contra enfermedad durante sus estancias en España.

6. Informar anualmente al Visitador, al Ecónomo Provincial y a todos los miembros de la Corporación sobre el estado económico de la misma y de las casas de la Provincia en U.S.A.

RÉGIMEN DE LAS CASAS

46. El Superior local es nombrado por el Visitador para un trienio, previa consulta a los miembros de la comunidad. De la misma manera podrá ser nombrado para un segundo trienio y, con la aprobación del Superior General, hasta un tercero si fuera necesario.

47. El Asistente y el Ecónomo domésticos son elegidos anualmente por los miembros de la comunidad. Hecha la elección, se informará al Visitador.

48. El Ecónomo doméstico informará mensualmente a la comunidad sobre el estado de las cuentas. Presentará a la comunidad el balance de fin de año, una vez firmado por el Superior y el Asistente.

49. Los oficios de los Colegios se nombran conforme a lo determinado por el Reglamento de Régimen Interior del propio Centro.

50. Todos los miembros de la comunidad son miembros del Consejo doméstico. Cuando el Visitador, con el Visitador, con el consentimiento de su Consejo, lo juzgue necesario para alguna casa, constitúyase un Consejo Doméstico compuesto por el Superior, Asistente, Ecónomo y dos elegidos por la comunidad.

ASAMBLEAS

51. Asisten a la Asamblea Provincial.

1. Por oficio el Visitador, Ecónomo y Asistente

2. Un diputado elegido en cada casa por mayoría absoluta. Cada casa elegirá además, en votación distinta, el sustituto del diputado, siendo suficiente en este caso la mayoría relativa.

3. Uno de cada diez miembros o fracción, computados según el número 61 de las Constituciones, elegido por mayoría de votos en un único colegio

Esta votación se realizará después de que hayan  sido designados los diputados de las casas.

Al enviar a las casas los resultados de esta votación, las listas contendrán los nombres y el número de votos obtenidos por los que han resultado elegidos diputados y por otros tantos sustitutos. De los demás, figurará el nombre, pero no el número de votos.

52. La Asamblea Provincial tiene su propio Directorio. La Comisión preparatoria envía una copia del Directorio aprobado en la última Asamblea a cada uno de los asambleístas para que lo estudien y se apruebe en la primera sesión con las modificaciones que parecieren oportunas.

ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES TEMPORALES

PRINCIPIOS GENERALES

53. Es necesaria la diferenciación entre Administración de la Obra y de la Comunidad Esta diferenciación se ha de hacer, a ser posible, en todas nuestras actividades.

54. La gestión económica de la Provincia corresponde al Ecónomo Provincial, a los administradores de las obras y de las comunidades, debiendo haber una sola administración en cada obra y en cada comunidad.

55. Tanto los gastos como los ingresos de las obras, de las comunidades y de la Provincia han de ser presupuestados y con suficiente antelación, a fin de que sean examinados por el organismo competente, antes de finalizar el ejercicio y con las observaciones oportunas los pase al Visitador y su Consejo para su aprobación si procede.

56. Las escrituras de nuestras propiedades, deudas, becas perpetuas y fundaciones estén en regla y consten en lugar identificable, tanto en el archivo doméstico como provincial. Las becas de fundación acompañan al seminarista hasta su ordenación.

57. Las comunidades y las obras deben tener al día un inventario de sus cargas y de sus bienes, que ha de ser examinado en la visita de oficio        que hace el Visitador cada dos años.

58. Los préstamos y arrendamientos que se hicieren a misioneros y extraños, así como los que se reciban, efectúense con fórmulas de valor legal. La cuantía de los préstamos no podrá superar nunca el 50 por ciento de los gastos que puede hacer el Superior.

59. En orden a evitar una deuda considerable por acumulación repetida de la cantidad que los diversos administradores pueden gastar sin consultar, una vez contraída una deuda igual a la cantidad señalada para tal gasto, no podrán gastar o prestar nada sin consultar a la autoridad superior según derecho y normas.

60. Las cuentas bancarias de todas las administraciones de la C.M. han de tener como titular a la misma y al menos dos firmas autorizadas, normalmente las del Superior y Ecónomo, e indistintamente.

NIVEL PROVINCIAL

61. 1. Gastos que puede hacer y permitir el Visitador:

– Por sí mismo, 1.000.000 de pesetas.

– Consultando al Ecónomo Provincial, hasta 5.000.000 de pesetas.

– Oído el Consejo, hasta 10.000.000 de pesetas.

– Con el consentimiento del Consejo, hasta 50.000.000 de pesetas.

– Con el consentimiento unánime del Consejo, hasta 100.000.000 de pesetas.

– Para gastos superiores a los 100.000.000 de pesetas ha de consultar a la Provincia.

2. Puede, además, el Visitador delegar al Ecónomo Provincial para que disponga por sí mismo de hasta 1.000.000 de pesetas.

62. 1. El Ecónomo Provincial informará a la Provincia:

a) Semestralmente, de su gestión administrativa.

b) Anualmente, de la economía de las casas,

c) Cada año, del estado de los bienes de la Provincia.

2. Cuídese de que la información sea discreta y de que no trascienda a los extraños.

63. Los ingresos de la administración provincial provienen:

1. De los bienes que directamente dependen del Ecónomo Provincial.

2. De las administraciones de las obras que se gestionan con independencia de la administración de la comunidad, salvo las de fundaciones.

3. De donaciones y fundaciones de carácter provincial.

4. De las aportaciones hechas por los individuos en régimen especial.

5. De estipendios y binaciones.

6. De lo proveniente de las administraciones de las comunidades. Las comunidades de la Provincia contribuirán con el 75 por ciento del superávit anual.

Cuando el superávit no alcance los dos millones de pesetas, podrá la comunidad quedarse, para iniciar el ejercicio siguiente, con la cantidad de hasta medio millón de pesetas.

7. De las aportaciones de otras Provincias por personal cedido.

64. La administración provincial cubre gastos de:

1. La Curia Provincial

2. Las casas de formación y las comunidades que lo necesiten, en la cuantía que marque el déficit del presupuesto y en el tiempo en que la comunidad lo precise.

3. Las obras extraordinarias de las casas, cuya aprobación corresponde al Visitador y su Consejo.

4. La contribución provincial a las misiones.

5. Las limosnas y obras pías de carácter provincial.

6. El coste inicial de los nuevos ministerios que se emprendan.

7. La subvención de enfermos y ancianos de quienes no se puede hacer cargo la comunidad, mientras no existan seguros suficientes para ellos.

8. Las ayudas que necesiten los misioneros que viven en régimen especial.

9. Las cotizaciones a la Seguridad Social de los misioneros no incluidos en el régimen de trabajadores por cuenta ajena.

10. La contribución a la Procura General.

65. La pensión o pensiones de jubilación o enfermedad que corresponden a cada misionero, provenientes de la Seguridad social o de la aportación de otras Provincias, se harán efectivas en la cuenta bancaria de la comunidad a la que el misionero pertenece.

66. La Seguridad Social de los estudiantes se rige por los seguros actualmente en vigor en España. La Provincia suple los defectos de aquéllos.

67. La ayuda a los familiares necesitados se ajustará a las necesidades reales, a juicio del Visitador y su Consejo.

68. 1. En las administraciones especiales el Visitador con su Consejo determinará las normas propias.

2. Ningún misionero de la Provincia podrá llevar administración especial alguna o ser responsable de ella sin permiso expreso por escrito del Visitador o Superior respectivo.

3. De estas administraciones se presentarán los libros de cuentas al Superior local cada trimestre, según Est. 103, 3-4.

69. Todos los vehículos de la C.M. deberán estar a nombre de la misma y con los siguientes seguros: seguro ilimitado contra terceros, seguro personal del conductor y seguro de viajeros.

70. La Corporación U.S.A. dispondrá de una reserva suficiente, a juicio del Visitador y su Consejo, para cumplir sus obligaciones.

ADMINISTRACIÓN DE LA OBRA

71. Las funciones del administrador de una obra son:

1. Presupuestar los capítulos de ingresos y gastos de la misma.

2. Llevar el movimiento diario de unos y otros.

3. Rendir cuenta de su gestión a los organismos competentes.

4. Enviar al Ecónomo Provincial el estado de cuentas dentro de los treinta días siguientes al término del ejercicio anual.

72. Los ingresos provienen de la naturaleza misma de la obra y de las aportaciones de la Procura Provincial.

73. Los gastos de la administración de una obra son:

1. Los sueldos y cargas sociales anejos a ellos.

2. Los provenientes de la promoción profesional de los que en ella trabajan si están primordialmente en función de la misma.

3. La conservación de los edificios y seguros de éstos.

4. Los sueldos abonados por las obras a los misioneros. Estos han de ser iguales a los de nuestros paralelos profesionales conforme a la realidad en que se vive. Los sueldos abonados por las obras a los misioneros serán ajustados a las horas reales de trabajo.

ADMINISTRACIÓN DE LA COMUNIDAD

74. 1. Gastos que puede hacer y permitir el Superior local.

a) Por decisión propia, 50.000 pesetas.

b) Con el consentimiento de la comunidad, hasta 200.000 pesetas

c) Con el consentimiento unánime de la comunidad, hasta 500.000 pesetas.

2. Puede, además, el Superior local delegar al Ecónomo doméstico para que disponga por sí mismo de hasta 50.000 pesetas.

75. El Superior y Ecónomo doméstico de las casas de la Corporación U.S.A. podrán gastar tres veces las cantidades señaladas en el número 74 de estas Normas Provinciales.

76. Las funciones del Ecónomo de la comunidad son:

1. Presupuestar anualmente el capítulo de gastos e ingresos de su administración.

2. Llevar el movimiento diario de los mismos.

3. Rendir cuentas de su gestión a los organismos competentes.

4. Tener un libro de becas y de fundaciones.

5. Enviar anualmente el estado de cuentas de la casa al Ecónomo Provincial dentro de los veinte días siguientes al término del ejercicio anual.

6. Enviar también a la Procura Provincial, dentro del mismo plazo, el 75 por ciento del superávit anual.

7. Informar a la comunidad sobre el estado de cuentas en la forma y tiempos necesarios para la evaluación de la pobreza.

77. Los ingresos de la comunidad provienen:

1. De los emolumentos fijos que perciben de la obra a la que están adscritos los miembros de la comunidad.

2. De los estipendios de las misas.

3. De los réditos de fundaciones y becas.

4. De las retribuciones por trabajos eventuales.

5. De las pensiones recibidas por ancianos y enfermos.

78. Los gastos de la administración de la comunidad son:

1. Habitación y alimento

2. Médicos y medicinas

3. Libros y cultivo profesional, dedicando al menos para libros 15.000 pesetas por individuo y año.

4. Contribución a la Procura Provincial.

5. Contribución a las  misiones en cuantía no inferior a 5000 pesetas por persona y año.

6. Limosnas y obras sociales, pudiendo hacer uso del fondo presupuestado para ellas, no sólo el Superior, sino también los demás componentes de la comunidad.

7. Asignaciones personales a cada uno de los miembros de la comunidad para sus gastos.

79. Nuestras casas en U.S.A. contribuyen a la Procura Provincial a través de la Corporación, en la forma señalada para el resto de la Provincia.

ADMINISTRACIÓN DE LAS PARROOUIAS

80. Las parroquias, como todas nuestras casas, deben tener distinta administración para la comunidad y la obra.

81. Administración de la comunidad:

1. Son ingresos de la comunidad: las nóminas y cualquier otro tipo de complemento concedido por concedido por la diócesis, los trabajos extra de los misioneros, los estipendios de de misas o sus equivalentes, los donativos a la comunidad.

2. Son gastos de la comunidad:

a) Todos los que se refieren al sustento de los que trabajan en la parroquia: alimentación, mantenimiento de la vivienda si es propiedad de la C.M., servicio, asignación personal de los misioneros pertenecientes a la comunidad con o sin nómina diocesana, contribución a la Procura Provincial y a las Misiones.

b) Si la fábrica o parte de ella es de la C.M. hay que fijar una parte de los ingresos de la obra parroquial para su conservación y amortización.

3. Se propone como nómina la determinada por la diócesis, más una cantidad que, junto con la nómina, cubra los gastos citados en este mismo número 2.a). La cantidad total tiene que provenir de la nómina oficial, de la caja de compensación, de las aportaciones voluntarias y de las colectas. En su defecto, la diócesis suplirá hasta completar esta cantidad.

82. Administración de la obra parroquial:

1. Son ingresos de la obra parroquial: la cantidad proveniente de los servicios parroquiales, las colectas, las aportaciones voluntarias, los donativos de la obra parroquial y las aportaciones de la diócesis.

2. Son gastos de la obra parroquial:

a) El edificio, material y su mantenimiento, mantenimiento de la obra si es de la diócesis y el servicio de la obra.

b) Gastos de obras apostólicas de la parroquia, de caridad, de catequesis, etc.

c) Las contribuciones obligatorias de la diócesis

d) Las nóminas y suplementos que se han de pagar a los sacerdotes de la parroquia y a otros colaboradores y agentes de pastoral.

83. Este apartado hay que tenerlo en cuenta al hacer contratos con la diócesis.

ADMINISTRACION DE LOS COLEGIOS

84. El colegio se administrará racionalmente de manera que la obra produzca para los gastos anuales y para su conservación y amortización, si fuera posible.

85. La comunidad presentará las pensiones al Visitador y su Consejo para su aprobación.

86. La obra pagará a todos los misioneros dedicados al colegio los seguros sociales de acuerdo con la legislación vigente.

BIENES  DE ADMINISTRACION PERSONAL

87. 1. La comunidad local pondrá a disposición de cada uno de sus miembros,   cada mes y con motivo de las vacaciones, una cantidad de dinero con la que pueda proveer a sus necesidades personales; esta cantidad se denomina «asignación personal”

2.  Con la asignación personal se cubrirán los siguientes gastos:

a) Aseo, ropa, calzado y efectos personales.

b) Viajes y diversiones personales.

c) Vacaciones y aficiones.

d) Limosnas personales.

3. El Visitador y su Consejo determinarán la cantidad correspondiente a la asignación personal. Será revisada a comienzos de año, teniendo en cuenta la situación económica de la Provincia y el nivel de vida.

4. Como puede ocurrir que por circunstancias extraordinarias un misionero tenga alguna necesidad que no puede cubrir con la asignación personal, esté la comunidad atenta a proveer esa necesidad.

5. El uso de este dinero que la comunidad pone al servicio de sus miembros será uno de los puntos de revisión periódica en las comunidades locales.

6. La comunidad sufragará los viajes de vacaciones de los residentes en Canarias y de los canarios residentes en la península, cuando se desplacen de Canarias a la península o viceversa.

7. La comunidad abonará a cada uno de los miembros de la Corporación U.S.A. cada año un tercio del coste real del viaje a España.

8. Vea el Visitador la forma de atender a los viajes de los misioneros destinados en Honduras.

88. Se suprime toda clase de asignaciones personales por parte de la comunidad: mensualidad -fuera de la asignación personal-, onomástica del Superior y particulares, Navidad y Reyes, fin de curso, clases de verano, etc…

VOLUNTARIADO

89. 1. La Provincia de Zaragoza, así como sus comunidades y obras, en el desarrollo de sus fines propios, favorecen la participación de personas voluntarias y la promoción del voluntariado.

2. Las obras y comunidades suscribirán un acuerdo con cada una de las personas voluntarias, a quienes otorgarán su correspondiente acreditación.

3. Las obras y comunidades suscribirán, por sí mismas o en colaboración con otras organizaciones, las pólizas de responsabilidad civil, enfermedad y accidentes, de acuerdo con la legislación vigente en cada lugar y para cada situación.

4. Del acuerdo con las personas voluntarias y de las pólizas se guardará copia en los correspondientes archivos de las obras y comunidades.

5. Desde la administración provincial se mantendrá suscrita, además una póliza de responsabilidad civil subsidiaria.

90. ESTAS NORMAS PROVINCIALES SON LAS ÚNICAS VIGENTES EN LA PROVINCIA DE ZARAGOZA.

LÍNEAS OPERATIVAS

Formación permanente

En respuesta a la llamada de Dios, que se inició en el bautismo, nos esforzamos por seguir a Cristo evangelizador de los pobres, dando forma en nosotros a las mismas actitudes de Cristo. En este dinamismo de fidelidad y conversión, se inscribe nuestra necesidad de formación permanente (inicial y posterior).

1. En los próximos tres años nos proponemos:

1.1. Concretar y urgirnos en los Proyectos Comunitarios medios eficaces de formación en cuanto comunidades y para cada uno de los misioneros.

1.2. Esmerarnos en la preparación y realización de los ministerios y servicios que se nos confían.

1.3 Especializar a algunos misioneros para poder afrontar como comunidad las nuevas respuestas que reclama la evangeliza­ción de los pobres.

1.4. Participar en los encuentros provinciales e interprovinciales por ministerios, que nos ayuden a mantenernos atentos a las situaciones cambiantes, sostenidos en las crisis, serenos en medio de las dificultades y creativamente comprometidos an­te las llamadas de la Iglesia y de los pobres.

1.5. Cuidar los encuentros de zona (entre comunidades próximas) de modo que favorezcan el conocimiento mutuo, la conviven­cia fraterna, el celo misionero, la sintonía con los pobres y la atención a los temas candentes del momento.

2. Se confía al Visitador, con la posible ayuda de la Comisión de Forma­ción Permanente, la redacción en los próximos años del Plan de Formación Permanente (Inicial y Posterior) de los misioneros.

Pastoral vocacional

Nuestra fidelidad a Dios requiere el cultivo y extensión del caris­ma vicenciano en la Iglesia.

En los próximos tres años nos proponemos:

1. Favorecer en todas nuestras obras y ministerios, así como en nues­tras comunidades, la cultura vocacional: descubrir y fundamentar el sentido de la vida en el Señor que llama a todos a ser hijos y herma nos, a hacer vida el Evangelio en la pluralidad de carismas y servi­cios.

2. Potenciar la pastoral juvenil en todas nuestras obras y dedicar nues­tras mejores fuerzas al acompañamiento de jóvenes y adultos en sus procesos de maduración en la fe.

3. Impulsar la Comisión de Pastoral Vocacional en todas las comuni­dades e implicarnos personalmente, sin descargar esta responsabili­dad únicamente en los delegados locales.

4. Acercarnos a los jóvenes y su mundo, facilitando su encuentro con la vitalidad de la Iglesia y con la novedad del Evangelio.

5. Abrir nuestras casas, ministerios y comunidades a experiencias de encuentro, oración, convivencia y trabajo, de modo que nuestro ca­risma y forma de vida puedan ser conocidos y compartidos por otros.

Pastoral juvenil

A través de los distintos ministerios observamos que la Pastoral Juvenil constituye no sólo una línea transversal de nuestra actuación pas­toral sino también un auténtico reto a nuestra labor evangelizadora. Para responder a este reto nos proponemos:

1. Activar el trabajo con los jóvenes reconociendo la diversidad de ámbitos en los que éste se desarrolla entre nosotros: parroquias, mi­siones populares, centros educativos, grupos juveniles, JMV, Feyda, 4R…

2. Crear foros de comunicación y actuación en los que las diferentes formas de Pastoral Juvenil intercambien sus puntos de vista y sus actuaciones, a fin de enriquecernos mutuamente y de poder progra­mar acciones conjuntas.

3. Priorizar la dimensión vicenciana, atendiendo a los grupos que han nacido en el seno de la Familia Vicenciana y a todos los que poten­cian el compromiso con la justicia y la transformación de la socie­dad.

4. Favorecer procesos de crecimiento y maduración en la fe, a través de un acompañamiento personal adecuado, que ayude a desembo­car al joven en opciones de vida cristiana concreta.

5. Urgir una preparación específica de los misioneros dedicados a la Pastoral Juvenil que ayude a entender, acompañar y responder a la cultura juvenil actual.

6. Suscitar en los jóvenes a quienes acompañamos algunos de los ras­gos más significativos del talante vicenciano para que:

6.1. Sean misioneros en sus propios ambientes

6.2. Se comprometan como Voluntarios al servicio de los más necesitados.

6.3. Y se impliquen en las distintas estructuras de transforma­ción de la sociedad.

Misión en Honduras

Nuestra presencia en Honduras es actualmente la forma más ex­plícita de nuestra participación en la Misión “ad gentes “.

Para llevar a cabo esta labor evangelizadora :

1. Mantendremos el Equipo Misionero y elaboraremos un Plan Pasto­ral de Evangelización para toda la Misión.

2. Responderemos generosamente a los nuevos proyectos que se pre­pararán en la propia Misión y se enviarán a la Curia Provincial para su presentación en las instancias correspondientes. Las ayudas pro­venientes de los fondos económicos provinciales, de ayudas per­sonales y de otras instituciones servirán para el mantenimiento de las obras sociales actuales y de los nuevos proyectos.

3. Tendremos presentes en nuestras oraciones las misiones . En este sentido impulsaremos el Día de la Misión de Honduras, animare­mos y comprometeremos en esta tarea a las personas con quienes trabajamos;

4. Trabajaremos en la Pastoral Vocacional, colaboraremos con los laicos cristianos y con la Familia Vicenciana, así como potencia­remos en nuestra Misión el trabajo de Voluntarios cristianos res­paldados por nuestras Comunidades.

5. Continuaremos la colaboración interprovincial con las Provincias de Barcelona y Colombia en Puerto Lempira.

6. Mantendremos un intercambio mutuo y permanente entre la mi­sión y las demás comunidades de la Provincia a través de la cola­boración temporal de misioneros en proyectos puntuales; el Bole tín Provincial y el correo; la comunicación habitual y agradecida con los bienhechores y personas afectas a la Misión.

Trabajo en parroquias

En fidelidad a nuestra vocación cristiana y vicenciana, quere­mos vivir y transmitir el carisma vicenciano en las parroquias en que los misioneros ejercemos nuestro ministerio. Para ello:

1. Trabajaremos para que la comunidad parroquial crezca y madure como comunidad misionera que vive, celebra y anuncia la Buena Nueva de Jesucristo al mundo.

2. Para hacer efectivo el ideal vicenciano de evangelización promo­veremos la acción caritativo-social en favor de los pobres, y el cambio de las estructuras sociales que impiden el desarrollo de las personas y de las comunidades humanas en justicia y libertad.

3. Por fidelidad a Dios, que por su Espíritu distribuye sus carismas en la Iglesia, daremos a conocer y promoveremos en la medida de lo posible, las asociaciones de la Familia Vicenciana.

4. Intensificaremos nuestro esfuerzo en la consolidación los Consejos Pastoral y de Asuntos Económicos de manera que los laicos tengan en ellos el protagonismo y la corresponsabilidad que la Iglesia re clama para ellos. Para que esto sea posible tendremos como tarea primordial la formación de los laicos y nuestra constante reflexión para evitar todo tipo de actitudes “clericales” que lo impidan.

5. Trabajaremos con un Plan de Pastoral con objetivos y líneas de ac­ción que favorezca la continuidad en el trabajo pastoral cuando haya cambios de personal en quienes atienden este ministerio.

6. Siguiendo nuestra herencia vicenciana, favoreceremos con nuestra participación e interés todas las tareas que lleven a una mejor pas­toral de conjunto en las Zonas y Diócesis en las que estamos pre­sentes.

Misiones Populares

La Provincia de Zaragoza asume como una de sus prioridades las misiones populares tan entrañablemente queridas por san Vicente. Como la Provincia de Zaragoza favorece y estimula el ministerio de las misiones:

1. Mantendremos un Equipo de Paúles no inferior a 6 personas e in­cluso procuraremos que crezca.

2. Revisaremos en los próximos tres años el Proyecto de Misiones de la Provincia, para tratar de adaptarlo mejor a las distintas circuns­tancias de la iglesia y de la sociedad. En esta revisión tendremos en cuenta de manera particular:

2.1. La adecuada estructuración del Equipo.

2.2. Las demandas que vienen de distintos ámbitos: rural, barrio marginal, urbano…

2.3. La posibilidad de distintas formas de misión que puedan favo­recer el pluralismo.

2.4. La preocupación por la justicia social y la organización de la caridad.

2.5. El desarrollo de la 3ª fase de la misión: la continuidad.

2.6. La apertura a las sugerencias de los misioneros.

3. El Equipo de misiones mantendrá una buena comunicación con las Comunidades de la Provincia; las Comunidades facilitarán, en la medida de sus posibilidades, la participación de alguno de sus miembros en el trabajo misionero.

4. Buscaremos cauces para una mayor colaboración en este campo con la Familia Vicenciana.

5. Intentaremos consolidar el grupo de seglares del Equipo.

6. Procuraremos igualmente aglutinar otras fuerzas eclesiales, sacerdo­tes y laicos .

7. Para reforzar el desarrollo de cauces de colaboración, concretare­mos la posibilidad de un compromiso temporal de uno o varios años de forma que posibilitemos que la colaboración de los laicos res ponda a las necesidades de este ministerio, procurando para ellos la adecuada cobertura y ayuda: espiritual, formativa y económica. La aprobación de los posibles contratos corresponderá siempre a la Ad­ministración Provincial.

Educación

Entendemos que nuestra presencia en los centros educativos debe estar centrada en promover valores humanos, cristianos y vicencianos, pa­ra cumplir el fin de la Congregación. Para ello­

1. Proponemos que se preparen adecuadamente los misioneros en los ámbitos que hoy día pueden requerir nuestra intervención educativa.

2. Respecto a nuestros Colegios procuraremos la presencia de un nú­mero suficiente de misioneros que puedan, junto con el profesorado, mantener vivo nuestro Proyecto Educativo vicenciano. Centraremos nuestra presencia en los órganos de gestión y pastoral evangelizado­ra.

3. En las contrataciones de personal se exigirá la aceptación del Pro­yecto educativo del centro y fomentaremos la implicación del profe­sorado en su elaboración, revisión y cumplimiento.

4. Fomentaremos la colaboración y coordinación con los demás centros educativos vicencianos, con los movimientos juveniles, y con los proyectos pastorales relacionados con la educación de los jóvenes.

Nuestra presencia en Estados Unidos

Nuestro trabajo entre hispanos en los Estados Unidos responde plenamente al carisma vicenciano y es tenido en gran estima. Por lo tanto mantendremos nuestra presencia apostando por la evangelización de los hispanos principalmente:

1. implicando en el trabajo a los seglares y movimientos vicencianos;

2. participando en los programas de Justicia social de la Diócesis;

3. ayudando a los hispanos a la regularización de su residencia perma­nente en U.S.A. y a la mejora su situación social y económica;

4. abriendo nuevos caminos de evangelización.

Colaboración con el laicado

La Provincia de Zaragoza asume con gozo la corresponsabilidad de todos los bautizados en la tarea de evangelización requerida por la Igle­sia y urgida por la necesidad de aunar esfuerzos. Entendemos que esta mu tua colaboración pertenece al carisma vicenciano. Por eso:

1. Potenciaremos su identidad laical y secular. Colaboraremos con ellos a fin de que asuman responsable y efectivamente los trabajos que les corresponden tanto en la esfera de las decisiones y de la ges­tión, como en las acciones concretas.

2. Prestaremos, desde nuestra sensibilidad vicenciana, especial importancia a su formación en los distintos ámbitos a ellos confiados, en el espíritu del voluntariado.

Colaboración con la Familia Vicenciana

Asumimos con gozo las iniciativas llevadas a cabo por los corres­pondientes superiores y presidentes en relación con la creación y fortale­cimiento de la familia vicenciana. De nuestra parte:

1. Haremos un notorio esfuerzo por conocer cada uno de los movi­mientos vicencianos, leyendo sus publicaciones, abriendo nuestras comunidades a su presencia, relacionándonos en igualdad con ellos y potenciando momentos de encuentro.

2. En la medida de lo posible, promoveremos los movimientos vicen­cianos desde nuestras comunidades.

3. Apoyaremos toda iniciativa de formación conjunta.

4. Intentaremos igualmente colaborar con la familia vicenciana en al­gún proyecto de acción social.

5. Cada comunidad, en el proyecto comunitario, asignará los misione­ros más directamente implicados con cada grupo de la familia vi­cenciana.

Servicio a las Hijas de la Caridad

Manifestamos el convencimiento de que el ministerio desempeñado en orden a la atención de las Hijas de la Caridad responde al carisma vicenciano y ocupa un espacio privilegiado.

1. Dando por supuesta la autonomía de la Compañía de las Hijas de Caridad, estaremos disponibles para atenderlas cuando pidan nuestro servicio.

2. En el trabajo con las Hijas de la Caridad, al mismo tiempo las evangelizamos, nos dejaremos evangelizar por ellas.

3. Colaboraremos con ellas en proyectos de servicio a los pobres y en la cercanía a los grupos que comparten nuestro carisma.

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc…
Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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