Boggiero al descubierto

SONY DSCYa sé que no puedo igualar a Michel, el Cronista del Reyno, pero voy a intentar imitarle. Érase la noche del domingo en Boggiero, zona peligrosa para hacer la “ruta del vidrio”… El viento afilado del Moncayo sigue recorriendo las calles de Zaragoza y barriendo los restos de contaminación.

No son las mil y una noches, pero sí los mil y un días… Corera, emulando al querido P. Agustín, convierte en un hombre feliz a Chento haciendo más casero a un tal Ozanam… ¿Loyola?…, venciendo en su batalla diaria con cuestas y escaleras. El Superior nos privará unos días de su compañía para retornar a Boggiero desde Donosti, como los antiguos conquistadores de las regiones vascas.

Se nos fue unos días Alfredo (Freddy para los amigos de Casablanca) creo que a clausurar las fiestas de san Isidro, que debió iniciar Juan Bautista Iborra. Ado sigue con honor haciendo realidad su título de “visitador” (con minúsculas) de Hermanas, tanto en Canarias como en la tira de la Provincia de Pamplona. Al amigo Dallo no se le ha visto demasiado emocionado por la permanencia del Osasuna ni demasiado deprimido por el descenso del Zaragoza. Y Velloso trata de poner al día a la nueva cocinera de la casa, Pilar. Sara se nos fue con “sonrisas y lágrimas”.

La comunidad en pleno seguimos viviendo la ilusión que vence hasta los 80 años todos los días proclamados como el horizonte cercano de esta casa.

El silencio de la noche queda alterado por algún coche con radio macarra que pasa por la calle Santa Inés. A mi no me conviene tener la ventana ni abierta ni entornada por si el lumbago. Bueno, ¡que calle este pobre cronista con minúsculas y sin ningún tipo de award asambleario!

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