La web “Somos Vicencianos” cumple 5 años de existencia y 25 millones de visitas

25000000

El año se acaba y es bueno hacer un pequeño balance de nuestro recorrido.

Mientras celebramos el encuentro del Señor que se hace niño, que se hace humano, que “planta su tienda” en medio de nosotros, hoy al igual que hace veintiún siglos, nuestra página web de “Somos Vicencianos” cumple sus 5 años de existencia y los 25 millones de visitas desde su apertura (de los cuales, 20.000.000 se han originado prácticamente en los últimos dos años). Ha sido un camino intenso e ilusionante, con sus muchas alegrías y no pocos problemas.

El año 2013 ha superado con creces el número de visitas del año anterior, contabilizando más de diez millones, con algunos picos diarios de más de 50.000 visitas.

Si de algo sirven estos números es para confirmar que la labor que se realiza desde esta página web es valorada y útil. Para nosotros, los que estamos detrás de la página en el día a día, es una gran satisfacción y tan sólo podemos decir, con San Vicente, “¡bendito sea Dios!”. Nos apena la negativa de las WEBS oficiales de la Familia que, a pesar de los datos  y nuestra expresa solicitud, nos denieguen no sólo la existencia y financiación sino un simple enlace. Simplemente: ¡nos ignoran!

La página principal de "Somos VIcencianos" en Diciembre de 2013
Captura de la página principal de “Somos Vicencianos” tal y como era el 5 de diciembre de 2013

Agradecemos de corazón las muestras de simpatía y cariño que hemos recibido a lo largo de este tiempo desde todas partes del globo: correos electrónicos desde España, Brasil, Estados Unidos, Perú, Mozambique, Francia, Argentina, Italia, México, Colombia, Marruecos, Argentina, Polonia, Eslovaquia y otros países. Mensajes de hijas de la Caridad y misioneros Paúles, y también de seglares pertenecientes a movimientos vicencianos, seguidores del carisma del fundador que, en sus pequeñas o grandes comunidades, desempeñan una meritoria labor al servicio de los más pobres, siguiendo el ejemplo de Vicente de Paúl, Luisa de Marillac, Federico Ozanam y tantos vicencianos ilustres que hicieron de la opción por los pobres su forma de seguimiento a Jesucristo.

El principal objetivo de nuestra web es profundizar en el conocimiento y la puesta en práctica de nuestro carisma, siguiendo la máxima vicenciana de “saber más para servir mejor”, acercando los materiales de estudio y reflexión a cualquier persona que pueda acceder, desde cualquier parte del globo, a Internet.

Son muchísimos los materiales que acumulan polvo en las bibliotecas de las comunidades vicencianas, sin que sean fácilmente accesibles a los millones de seguidores de Vicente en nuestra época. Nuestro propósito fue, desde el principio, el facilitar que esa palabra escrita viviese una “segunda juventud” y que fueran muchos, los más posibles, los que tuviesen un acceso directo a su mensaje.

Internet, así, ofrece una plataforma excelente para democratizar los contenidos y permitir que su acceso sea universal. Este “sexto continente” —como también ha sido llamado Internet— es, sin duda, un campo nuevo para la evangelización, como así nos lo han insistido el beato Juan Pablo II, y también Benedicto XVI y el actual papa Francisco; también el Superior General de la Congregación de la Misión, el padre G. Gregory Gay, y su predecesor, Robert P. Maloney, han insistido repetidas veces en la gran utilidad del medio y oportunidad que tenemos los vicencianos de mostrar al mundo, desde la plataforma digital, nuestro particular modo de seguir las huellas de Jesús. Parafraseando al Evangelio, también estamos llamados a “echar las redes… digitales”.

Agradecemos de corazón las muestras de simpatía y cariño que hemos recibido a lo largo de este tiempo de todas partes del globo.

Hoy en día no se puede entender nuestra sociedad ni nuestro modo de vida sin los medios informáticos y, en particular, las redes que nos han interconectado y que nos permiten un acceso único y singular al fondo cultural y espiritual de la humanidad. En nuestro caso, la presencia evangelizadora, el anuncio, muchas veces primero, del Evangelio, de la persona de Jesús, del mensaje salvador de un Dios que nos ama, encuentra en Internet una plataforma idónea y un espacio privilegiado y apasionante, en el que los cristianos hemos de hacernos presentes. No nos podemos quedar en los templos; como primer paso evangelizador del misionero vicenciano, el “salir” (como tantas veces ha insistido el Papa Francisco), el buscar los nuevos areópagos, tiene un complemento privilegiado en Internet, donde podemos y debemos estar, formarnos, actuar, evangelizar, servir.

Sabemos que San Vicente de Paúl utilizó de una manera intensa los medios de comunicación de su tiempo. Sus miles de cartas y los informes que recibía de sus compañeros son, también hoy en día, una fuente de inspiración para todos sus seguidores. No seríamos buenos seguidores de su particular visión de la evangelización si no usásemos los medios que se han puesto a nuestro servicio. En este sentido, el camino por andar es aún grande.

El principal objetivo de nuestra web es profundizar en el conocimiento y la puesta en práctica de nuestro carisma, siguiendo la máxima vicenciana de “saber más para servir mejor

Así, son varias las iniciativas desde la Familia Vicenciana, y son mayoría los movimientos vicencianos que tienen página web; también encontramos páginas de parroquias, seminarios, etc., y algunos blogs de personas particulares (misioneros Paúles, alguna hija de la Caridad, algunos seglares…). Se plantean, no obstante, algunos retos para mejorar la presencia viocenciana en las redes:

  1. El principal no es tanto que existan estos espacios sino mantenerlos y darles continuidad en el tiempo, además de dotarles de contenido útil. Es una pena ver páginas vicencianas que llevan meses, e incluso años, sin actualizarse.
  2. Un segundo reto es adaptarse al cambiante mundo digital, utilizar las tecnologías (redes sociales, Web 2.0, integración, interconectividad, etc.) que son novedosas y llevan entre nosotros relativamente poco tiempo. Es una lástima ver todavía páginas web que no utilizan estos medios, y que tienen una programación informática semejante a la que se hacía hace 15 años, cuando la realidad ha cambiado tanto.

    Estas Webs, estos espacios, están abiertos a todos los vicencianos.

    Nuestros retos (desde la web “Somos Vicencianos” y sus hermanas en Inglés, Francés, Italiano, Portugués y Polaco) es tanto dotarlas de contenidos como asegurar su continuidad.

  3. Un tercer reto, no menos importante, es que esta presencia vicenciana se realice en múltiples idiomas. Los contenidos vicencianos que encontramos en Internet en Inglés y en Español son importantes; en Francés, Italiano y Portugués creemos que son escasos; en otros lenguajes…
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El primer logotipo que usamos, en 2008

La iniciativa de poner en marcha “Somos Vicencianos” surgió, sin saber muy bien cómo, de las mentes de dos seguidores de san Vicente: el misionero paúl Mitxel Olabuénaga, que tenía unos cuantos materiales en su ordenador y que le parecía una buena idea compartirlos, y el seglar vicenciano Javier F. Chento, quien además de tener otros materiales tenía los conocimientos informáticos necesarios para realizar la programación de las Webs. Ninguno de los dos nos planteamos al comienzo nada más que una página que compartiese estos materiales formativos, un sencillo vehículo para poner a disposición de los vicencianos algunos textos, algunas reflexiones, algunos mensajes. De hecho, los primeros años apenas acumulan demasiados artículos. El grueso principal del fondo que hoy en día se acumula (miles de artículos) comenzó a gestarse a partir de finales de 2010, siendo 2012 y 2013 los años en los que más artículos se han publicado. Las necesidades de equipo (servidor dedicado con potencia suficiente para manejar las crecientes visitas que se producían en la Web) supusieron, a partir de 2011, un costo económico inesperado y que ha sido cubierto gracias a la generosidad de personas anónimas y comunidades que han colaborado, también de esta manera, a que este servicio se prolongarse en el tiempo. Emociona cuando un misionero Paúl o una hija de la Caridad entrega de su peculio personal unos cuantos euros para apoyarnos, o cuando se reciben 10 ó 15 euros de un seglar anónimo que, encima, nos da las gracias por el servicio. También hemos recibido cantidades algo más grandes de comunidades vicencianas que han querido así apoyar la obra. Emociona, también, cuando las ayudas se reciben de países que son económicamente menos privilegiados; aquí también se puede decir aquello de “los pobres nos evangelizan”, también, compartiendo las necesidades económicas. Quizás este medio de financiación no sea el que más nos hubiese gustado; pero, cuando buscamos ayuda en canales más institucionales y no la encontramos, no encontramos mejor manera para asegurar que este proyecto no tuviese que “morir de éxito”.

Histórico de visitas:
Noviembre de 2011: 5.000.000.
Junio de 2012: 10.000.000.
Diciembre de 2012: 15.000.000.
Junio de 2013: 20.000.000.
Diciembre de 2013: 25.000.000

Más allá de estas “cuestiones mundanas”, nosotros queremos seguir centrándonos en el objetivo principal: seguir ofreciendo un servicio de información y formación para todos los vicencianos, para los seguidores de Jesús en general, y para todas las personas de buena voluntad que nos quieren visitar y se toman la molestia de compartir su tiempo y reflexionar los mensajes que se publican en la Web.

Nunca insistiremos suficientemente en que estas Webs, estos espacios, están abiertos a todos los vicencianos: un proyecto como éste difícilmente sobrevivirá sin el apoyo de personas que dediquen parte de su tiempo a realizar tareas de actualización y mejora en la Web. Para continuar al ritmo actual necesitamos voluntarios que se animen en esta misión.

Existen al menos siete vías de colaboración con el desarrollo de esta Web:

  1. Todos los artículos tienen abierta la posibilidad de comentarios (mediante un formulario que se encuentra al final de cada uno): éste es un espacio abierto a tus reflexiones y aportes sobre el artículo en cuestión. Te animamos a que colabores con nosotros ofreciendo tus reflexiones a todo aquél que visita la página.
  2. Debido al numeroso material que se aporta, es seguro que habrá erratas, faltas de ortografía, etc… Ayúdanos a corregirlas: cada artículo cuenta en su barra lateral con un formulario específico para este fin. Una vez recibidas las sugerencias las erratas serán inmediatamente corregidas.
  3. Cualquier nuevo artículo sobre vicencianismo es bienvenido. Sabemos que muchos y muy buenos materiales de estudio, recursos pastorales, etc… se acumulan en las computadoras de muchos vicencianos… ¡Esta web es un espacio abierto para que todo ese material fructifique! Ofrece tus trabajos a los demás… envíanoslos a nuestro correo electrónico y en breve aparecerán publicados en la Web.
  4. Necesitamos traductores de inglés, francés, portugués o italiano a español, y viceversa. Hay muchos contenidos que están a la espera de poder ser traducidos para su publicación. Durante este año de 2012 sufrimos la pérdida de nuestro inestimable colaborador y hermano, el P. Máximo Agustín, C.M., en paz descanse, quien hizo una impresionante obra de traducción de contenidos inéditos, algunos de los cuales aún esperan su turno para ser publicados en la web. Pero aún hay un material ingente esperando ser traducido. Si crees que puedes realizar este servicio, escríbenos a nuestro correo electrónico.
  5. Ayúdanos a publicar contenidos. Muchos materiales esperan su publicación en la Web. Si posees unos mínimos conocimientos informáticos que te permitan ayudarnos a publicar los artículos pendientes, ¡necesitamos tu ayuda!

    Esperamos que disfrutes con el contenido de “Somos Vicencianos” al menos tanto como nosotros disfrutamos haciéndola.

    Actualmente aún siguen sin publicarse miles de entradas que están pendientes en nuestros ordenadores. Aun siendo un trabajo muy sencillo, se necesita un poco de tiempo para hacerlo. La página web de vicencianos se realiza bajo plataforma WordPress, muy sencilla de aprender y administrar, y en muchos casos saber copiar y pegar desde Microsoft Word es suficiente para poder colaborar con esta Web. Por otra parte, si sabes usar Omnipage u otro programa de reconocimiento de caracteres, también puedes ayudarnos a recuperar materiales antiguos. Si estás dispuesto a destinar unos minutos al día para poder seguir publicando las obras, escríbenos a nuestro correo electrónico.

  6. Promueve el conocimiento de la obra vicenciana: muestra en tu parroquia, grupo, comunidad, blog, red social… la página e invita a todos los seguidores de san Vicente a visitarla y a enriquecerse con sus contenidos. En particular: todo artículo tiene al final un método sencillo y rápido de compartir su información a las redes sociales más importantes… ¡Anímate a propagar el espíritu vicenciano!
  7. Por último: Si puedes colaborar económicamente a la gestión y mantenimiento de este proyecto, te lo agradecemos infinitamente. Mantener esta página en Internet conlleva unos costes que hasta ahora hemos asumido de nuestro bolsillo y de las aportaciones voluntarias de algunas personas. Si alguno quiere realizar un aporte, por pequeño que sea, nos ayudará a seguir adelante con este hermoso proyecto. Estos fondos se dedican única y exclusivamente al mantenimiento y mejoras anuales de la web.

Nuevamente, gracias a todos por vuestra confianza.

Francisco Javier Fernández Chento
Mítxel Olabuénaga, C.M.

Javier F. Chento

Laico vicenciano español. Dos veces graduado por la Universitat Oberta de Catalunya (en Secretariado de Dirección y en Contabilidad). Bilingüe español/inglés. Dirige y mantiene varias páginas Webs cristianas y vicencianas, entre ellas Somos Vicencianos. Es músico católico y ha publicado varios discos.

Trabaja como informático, ofreciendo servicios de alojamiento, diseño y mantenimiento Web, así como asesoramiento, formación y soluciones informáticas, gestión documental y digitalización de textos, edición y maquetación de libros, revistas, flyers, etc.

Twitter: @javierchento. Facebook: JavierChento

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