Una Pascua Familiar con aire fresco

Pascua2013_26Es verdad, nuestra Pascua Familiar en Canedo, monasterio franciscano de finales del siglo XVIII, en el término municipal de Ponteareas, provincia de Pontevedra, tuvo mucho de nuevo, de novedad, de frescura… No tanto por la lluvia constante que nos acompañó todo el tiempo, ni por el aire fresquito del atardecer o del aura de la mañana, en esta primavera incipiente, mirando al atlántico, sino por las formas nuevas que suscitan el interrogante, la búsqueda compartida, la creatividad abierta…

Los componentes del grupo eran de lo más variopinto: niños de 5 a 12 años; adolescentes de 14-15; algunos jóvenes; matrimonios entre los 30 y 50; adultos maduros por encima de los 70… Las procedencias geográficas y pastorales no iban a la zaga en eso de variedad: Galicia en primer lugar, País Vasco, Argentina, Bolivia… Sus raíces pastorales o fuentes espirituales donde han alimentado su fe los participantes en este acontecimiento pascual, todavía eran más enriquecedores: franciscanos, familias invencibles, carismáticos, familias vinculadas a Feyda, antiguos miembros de JMV… Cada uno de ellos con un bagaje personal de experiencias de Dios que llama la atención desde el primer momento… Total 90 personas, buceadoras de paz y alegría pascual…, distribuidas en armónica proporción de edades e inquietudes…

Dirigió la convivencia del triduo pascual el P. Miguel de la Mata, Responsable de la Residencia Franciscana de Santiago de Compostela. Impactó desde el comienzo a los participantes con sus dinámicas de “oculista” avezado al oficio, sus ideas claras en las reflexiones y catequesis que nos impartió y, sobre todo, por su cercanía y entrega generosa a su papel, en todo momento. Acompañó las celebraciones con sus dotes de cantor experimentado… Su “Angélica” neocatecumenal y la anáfora en la Vigilia Pascual, íntegramente cantadas, fueron la constatación fehaciente de sus más que notables dotes de cantor en liturgias solemnes…

Pascua2013_16Todo comenzó con una revisión interior de nuestra vista… Desde el primer momento quedamos convencidos de que hay muchas maneras de ver la realidad: la peor de ellas es ver solo lo que queremos ver. Los ojos nos engañan normalmente, porque solo nos muestran la realidad exterior y, con frecuencia, de una manera defectuosa. Si miramos las cosas desde una actitud de cercanía y de amistad, desde el afecto, con los ojos del corazón, desde la fe…, las cosas cambian, la realidad se transforma, se hace diáfana: se hace luz de nuestras vidas.

La fe nos conduce a penetrar la realidad de las cosas desde otra perspectiva: hemos de empezar a sospechar de nuestra propia mirada; quizá la realidad esté distorsionada… Tener el coraje de aceptar el dolor que nos invade; dejarnos abrazar por el dolor, como fuente de agua viva, expresión del amor transformador… Descubrir como Dios está presente en nuestra realidad…

Lo más novedoso de Jesús fue hacer presente a Dios donde nadie antes lo había hecho: el dolor, el sufrimiento, la muerte… Proyectar una mirada contemplativa e implicativa sobre la realidad… Aprender a mirar las cosas con la mirada de Dios: apasionadamente, compasivamente, misericordiosamente, sintiéndonos enviados a transformar lo que no nos gusta…

Estas ideas-madre, que aletearon a lo largo de las reuniones catequéticas, fueron el hilo conductor de todo el encuentro. Culminaron en interioridad y compromiso de vida en la mañana de desierto del Sábado Santo y en la preparación para la celebración del sacramento de la reconciliación…

Las celebraciones litúrgicas oficiales brillaron por su solemnidad y participación popular. Desde hace 25 años, estas celebraciones del triduo pascual, en forma de Pascuas juveniles o Familiares, en el monasterio franciscano de Canedo, abren las puertas al pueblo más próximo y a todas las buenas gentes del entorno: es ciertamente un ejemplo a imitar.

El equipo animador de la liturgia contribuyó en buena medida a dar esplendor, dinamismo y alegría desbordante a las celebraciones. El coro de jóvenes y adultos bien ensayados, las guitarras, el piano, el tambor, el ritmo alegre y los movimientos dinámicos de los cantos carismáticos crearon una atmósfera inigualable de alegrías y esperanzas: brillaban los ojos, se elevaban a lo alto los anhelos de paz; palpitaban los corazones entusiastas… El tono y el ritmo característico del pueblo argentino, interpretado por Pedro y familia, procedentes de La Plata-Buenos Aires, completaban el cuadro celebrativo…

Pascua2013_23Los equipos de reflexión y de preparación para el dialogo comunitario del grupo de adultos fue otro de los elementos que contribuyó grandemente a ensamblar personas de tan diversas procedencias… Siendo tan distintos, con tan diferentes experiencias de vida, parecía que nos conocíamos de toda la vida y que nos movíamos por los mismos impulsos vitales…

Los testimonios de vida, personales y de familia, impactantes en sí mismos por la espontaneidad y naturalidad, conmovieron a algunos hasta las lágrimas: Dios estaba allí moviendo los hilos, empujando hasta el infinito… Pudimos comprender que Dios llama a cada uno por su nombre, que le lleva a donde Él quiere y hasta donde Él designa; y los ecos de las llamadas de Dios se extienden hasta horizontes sin límite, según las capacidades y las actitudes de las personas, con un respeto admirable, por parte de Dios, a la libre aceptación por parte del hombre. Dios Siempre llama, es el hombre, la persona, la que no acude a la cita…

Y allí se fraguaron amistades de las que perduran en el tiempo, de las que dejan huella… Se comunicaron direcciones y correos entre las familias recién conocidas, como si de adolescentes se tratara, nostálgico recuerdo de tantas Pascuas Juveniles compartidas… Y me consta que ya han empezado a ponerse en marcha los nuevos lazos de amistad y de redes sociales… ¡Que perduren! ¡Que se extiendan! ¡Que sean como la nueva luz que ilumine nuestro entorno, que llene nuestras vidas de esperanzas nuevas, de ilusiones por estrenar, porque Cristo ha resucitado de verdad y la muerte ha sido vencida para siempre!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *