Mision de Caudete (1975)

Durante tres semanas del mes de abril (del 9 al 30) se ha dado una misión en este pueblo de la provincia de Albacete. Población: cerca de 8.000 habitantes. La misión fue pedida por el párroco a través del Sr. Obispo de la diócesis. El único clero de la población, dividida en dos parroquias, es una comunidad de Carmelitas calzados.

Misionaron el pueblo durante la primera semana, y con dedicación exclusi­va a la juventud, los PP. Angel Aoiz, Martin Tirapu, Gregorio Alegría y Luis M. Marti­nez San Juan, a quienes ayudaron los seis estudiantes que cursan el año de Formación vicenciana en S. Sebastián, y dos Hermanas de la Provincia de Sta. Luisas: Emilia Relaño y Julia Gómez, estas dedicadas, al trabajo entre los enfermos y necesitados.

Terminada la primera semana los cuatro citados regresaron a sus casas. Las Hermanas permanecieron en el pueblo hasta el final de la misión, así como los seis seminaristas y se les añadieron para el trabajo de las dos semanas siguientes los PP. Valentin Navarro, Miguel Pérez Flores (visitador de Salamanca), Generoso Guembe, Jaime Corera,, José Rodriguez Bariain y Jesús Galarreta.

La misión general se tenía en tres actos; a las siete de la mañana, a las cuatro do la tarde, y, por la noche, comenzando a las ocho, en cuatro centros dife­rentes, todos ellos iglesias. A las 9,30 de la noche se daba una misión especializada a matrimonios en el salón de actos de una Caja de Ahorros, y a cuatro grupos de juventud divididos por edades a partir de los 15-16 años, en cuatro salones del convento de Carmelitas. La catequización especializada a los matrimonios no había sido prevista por nosotros al hacer el plan de la misión, sino que fue resultado de una petición expresa de varios matrimonios. La catequización juvenil, que había sido planeada solo para la primera Semana, se prolongó durante las tres semanas y vino a ser, junto con el traba­jo con los matrimonios, el plato fuerte de la misión. Esto, y el trabajo tremendamente constante y eficaz de las Hermanas, creemos todos los presentes van a ser el fruto real, si queda alguno, de la misión.

Quiero evitar en esta crónica de urgencia toda apreciación y valoración del trabajo hecho. Pensamos recoger con detalle en varios trabajos los diversos aspectos de esta experiencia interesante con vistas a su posible publicación, más adelante, en A­nales. Si se puede anticipar ya desde ahora que todos los participantes en la misión creemos haber visto en ella un rayo de esperanza firme para encontrar caminos renovados en este trabajo de pastoral extraordinaria para el que fuimos fundamentalmente creados hace 300 años largos.

Resultado de la encuesta a la juventud

Para la catequesis diaria se dividió a los jóvenes en cuatro grupos.

  1. 15 años (Aoiz) (Navarro,Galarreta) Asistencia media diaria 100
  2. 16-17 años (G.Alegria) (Guembe) 40
  3. 18-19 años (Sanjuan (Corera) 60
  4. de 20 en adelante (Tirapu) (Bariain) 70

Asistencia total media diaria 270

Esta asistencia media se mantuvo bastante constante a la largo de las tres semanas. Disminuyó, todo entre los chicos, los días de fútbol y algo menos los sábados. Los domingos no había misión aunque bastantes la pidieron expresamente.

No es posible calcular el porcentaje de asistencia en relación al número total de jóvenes del pueblo. Un poco a ojo de buen cubero se puede calcular que pasaría algo del 50% los que un día o más aparecieron en las charlas. Tal vez se haya superado ese porcentaje, pero no hay manera de asegurarlo.

Contestaciones a la encuesta

Grupo 1º: 40

Grupo 2º: 21

Grupo 3º: 22

Grupo 4º: 22

Total de respuestas: 105 o alrededor del 36% de los asistentes.

Sexo de los que contestaron; masculino: 29; femenino: 70; no lo dicen: 6. La asistencia fue mucho más equilibrada en cuanto al sexo que el número de las respuestas.

Profesión: en los grupos 2,3 y cuatro (de 16 años en adelante): trabajador: 33; estudiante 22 -los demás sin especificar, o bien ‘sus labores’,…

En el grupo de 15 años: trabajador 7; estudiante 28 -los demàs9 sin especificar.

Hay en Caudete una importante población juvenil obrera, que, como se puede ver par los números de asistencia, tienen interés por las cosas de la fe. Hay que tener en cuenta que la misión terminaba todos los días mas cerca de las once de la noche que de las diez y media que venía al final de una jornada laboral de mas de ocho horas9 y en no pocos casos de diez o mas horas.

En su conjunto, hay un núcleo numeroso de juventud bastante bien cultivada y dócil, no separada aun de la Iglesia en el afecto y en la práctica, con ganas de aprender. Desde este punto de vista la misión ha sido “fácil”. No sabemos hasta qué punto ha calado o ha llegado a los jóvenes habitualmente alejados, aunque creemos que muy poco, pero si algo, pero no sabemos cuánto. Los horarios de trabajo y sus condiciones (trabajo fuera del pueblo durante toda la semana) han sida el mayor obstáculo en este caso para que llegara a un número mayor.

Las preguntas de la encuesta eran demasiado vagas y generales para que puedan ser reducidas a porcentajes significativos las respuestas dadas. Tampoco ayuda mucho el número escaso de respuestas. De todos modos, se indica entre paréntesis el número de respuestas coincidentes en cada caso. A pesar de todo, de una mera lectura de las respuestas se desprende bien el tono general del estado de ánimo de los jóvenes, así coma el impacto claramente positivo de la misión.

1ª ¿Qué esperaba la juventud de Caudete de la misión?

Una serie de sermones aburridos, al antiguo estilo (27). Todos sin excepción expresan su grata sorpresa por el nuevo estilo de charla y por los temas tra­tados. Otras respuestas: conocer mejor la palabra de Dios, a Cristo vivo, a la Iglesia, acercarse más a Dios, una orientación concreta de vida cristiana, so­lución a muchos interrogantes, aclarar el sentido de la fe en la vida, plantear cristianamente los problemas del joven.

2ª ¿Qué ha logrado la misión para la juventud?

Respuestas recurrentes, aclararnos dudas, darnos alegría, hacernos conocer mejor a Dios y al verdadero Cristo, «descubrir la fe en su salsa». En general, nos ha dado mucho más de lo que esperábamos. Crear inquietudes y despertar in­terrogantes, conocernos mejor los jóvenes, comprender mejor las exigencias de la Iglesia de hoy, preocuparnos por el prójimo, «cómo vivir esta vida tan fabulosa del cristianismo», «descubrir mi vocación (de misionera)».

El tono general, y sin excepción, de las respuestas da la impresión de que por sus cabezas ha pasado un vendaval inesperado que les ha cogido de sorpresa, y las ha abierto perspectivas en que no habían soñado. Muchos indican que la misión debiera haber sido más larga.

3ª ¿Qué no ha logrado?

Gran parte no contesta. Otros apuntan falta de tiempo para aclarar algunos puntos, «deberian venir todos los años», no han venido los más alejados «pero creo que es culpa nuestra por falta do apostolado», «está per ver en qué queda­rá todo esto cuando termine la misión, pero eso depende de nosotros», «la mi­sión no ha atraído demasiado a la gente mayor», no se ha conseguido que acudie­sen igual número de chicos que de chicas, sobre todo per el fútbol; poco diálogo, porque el grupo era muy grande (unos 100), algunos venían a pasarlo bien y a fumar, no ha habido un diálogo con los padres. El resto de los que contestan vuelven a afirmar que a ellos la misión les ha dado mucho mes de lo que esperaban.

4ª ¿Qué aspecto general te ha satisfecho más?

La asistencia de tantos jóvenes durante tanto tiempo. La cordialidad, unión, alegría, clima de confianza y compañerismo; la visión realista de la religión «sin artimañas»; el haber hecho las reuniones por grupos y en diálogo (22), la misa de la juventud «porque se veía vida». En cuando a los misioneros, no ven más que lados positivos (véase 10 a).

5ª ¿Qué no te ha convencido?

Muchos no contestan; otras respuestas como al número 3. Bastantes dicen sin más: me ha convencido todo. Varios señalan: «tanto jaleo de la Virgen para a­rriba y para abajo» (otros pocos lo señalan sin embargo como positivo). Otros fallos: el número demasiado grande de los grupos (5), la poca profundidad de algunos temas, por el poco tiempo de cada sesión (alrededor de una hora), el que algunos iban a «hacer el indio» (4 en el grupo de 15 años), que no había ningún padre confesando en las misiones (chica de 15 años), lo que han dicho sobre el tema de la política (en los grupos 2 y 3).

6ª ¿Qué temas te han impresionado más?

Bastantes contestan: «todos me gustaron mucho». En general, los temas de la juventud eran los mismos de la misión general, adaptando el tono a la au­diencia juvenil. No se siguió, sin embargo, exactamente el mismo plan en los cuatro grupos. Especifican: el tema de la amistad (30), amor cristiano-sexua­lidad (38), fe cristiana (18), padres e hijos (3), la Iglesia en el mundo do hoy (8), Jesucristo (8), libertad (8), justicia social-sentido cristiano del trabajo (6), matrimonio (6), Dios (3), sentido cristiano del ocio-diversiones y del domingo (3), pecado, reconciliación.

7ª ¿Qué otros temas te hubiesen gustado y no se han tratado?

No contestan varios. Muchos señalan la falta de tiempo y de días. En concre­to señalan: relaciones padres-hijos (12), elección de estado.-vocación (8), amor (7), tercer mundo (5), fin del mundo (4), confesión (5), fe (3), drogas (2), infierno (2), exorcismo (2), misa (2), relaciones Iglesia-estado (2), gracia, conciencia (2), predestinación (2), diálogo con Dios, reconciliación, justicia, guerra, prostitución, alcoholismo, pecado original, vida de clausura, cielo, virginidad de Maria, doctrina social de la Iglesia, oración, ateismo, pecado, preparación para el matrimonio, infalibilidad del Papa, curas antiguos y modernos.

8ª ¿Qué crees aportará la misión para la juventud de Caudete?

Una huella en muchos que no se borrar4 (16), muchos frutos, pero de poca duración (5), mayor acercamiento a Dios y al prójimo (17), mayor formación cristiana y humana (15), mayor comprensión entre jóvenes y mayores (6), saber por qué somos cristianos (5), profundizar en nuestra fe (5), sembrar inquietu­des (5), alegría ante la vida (4), encontrar sentido a los actos religiosos, despertar a mucha gente dormida en su fe (3), ganas de ayudar a todos (2), enseñar a otros lo que hemos aprendido estos días (2), en los que han venido para hacer el tonto, nada (2), imitar mejor a Jesús y a Maria, un futuro mejor en la sociedad, ningún fruto, porque seguiremos como mucho una renovación in­terior, aceptar otras misiones que puedan venir, acercarnos más a los sacer­dotes, salir de la rutina, conocer mejor a Cristo, deseos de superación, «presiento que esta misión va a producir cosas sorprendentes de interés reli­gioso» (chico de 18 años).

9ª ¿Cómo plantearías una continuación de estos días?

Tener nosotros reuniones por grupos pequeños con alguna persona, sacerdote o seglar, que nos oriente (37); venir algún misionero una vez al mes (16), com­prometernos en pequeños grupos para ayudar a los demás en los problemas del pueblo (10), formar grupos para llevar a la práctica lo que hemos oído (9); que no se terminara la misión, mantener contacto con los sacerdotes del pueblo para continuar esta misión sin misioneros, que nosotros mismos seamos misione­ros.

Algunos entienden la pregunta en el sentido do que si se debiera seguir en otras misiones el plan seguido en ésta. Unos 12 contestan que les parece muy bueno come ha ido, reuniones por grupos y en diálogo.

10ª Da tu opinión sobre los misioneros

a) ¿Qué has visto en ellos de positivo?

Simpatía, amabilidad, alegría (33), saber comprendernos y saber hablarnos (25), entrega (13), sinceridad (9), claridad (7), sencillez (7), nunca de mal humor (6), la ilusión con que viven su vocación (6), paciencia (5), unión en­tre elles (4), amor a todos (4), valientes y firmes (3), mucha fe (3), viven la actualidad (3), buenos sacerdotes, ganas de dar a conocer lo que saben (2), quieren que todo el mundo crea en Jesús, muy bien preparados (2), su alegría por enseriar su fe (3), siendo adultos, tienen el corazón muy joven; viven el Evangelio; la visita a las enfermos; dan buen ejemplo; se han comportado como hermanos nuestros; su conocimiento del Evangelio; aceptan posturas y criterios diversos.

b. ¿Qué has visto en ellos de negativo?

Nada (59). Que no nos han dejado elegir temas algunos temas; que sean más abiertos a la gente; a veces, falta de diálogo, el tono tal vez demasiado ele­vado para la cultura media de las jóvenes de este pueblo (4).

11ª Anota otras impresiones que no estén reflejadas en las preguntas anteriores

Misiones más a menudo (8), más tiempo de misión (8), más tiempo para tratar los temas más a fondo; nos hemos quedado en la introducción; las charlas de­bían haber sido más temprano (eran a las nueve y media), para ganar más tiempo para el diálogo. La mayor parte no contestan a esta pregunta.

Conclusiones provisionales

  1. Comparado con la misión general, lo de la juventud ha sido un éxito total, y además inesperado y no planeado.
  2. Hay que notar los muchos ausentes por exigencias del horario de trabajo o por falta de interés. Tenemos que pensar en unos métodos de atracción para los alejados. En esta misión la mayor parte de los que acudían parecen haber sido «los de siempre».
  3. Se impone la necesidad de apelar a métodos de grupos menores, exposición sencilla y diálogo. Debemos arrumbar definitivamente el «sermón», por lo menos para la juventud.
  4. Si los temas son de interés y los misioneros se defienden, una misión juvenil puede durar muy bien cuatro semanas.
  5. Ha sida una gratisima sorpresa el descubrir que hay en esta provincia hombres hábiles, y no pocos, para hablar a los jóvenes. La edad del misionero no parece influir mucho en ello, ni para bien ni para mal. Edad media de los cuatro misioneros de la primera semana: 34 años. Del segundo grupo de 5: 43 años. El veterano del grupo (60 años bien cumplidos) gozaba do una gran aceptación precisamente por parte del grupo más joven (15 años) y más numeroso.

(For el resumen: Jaime Corera)
Tomado literalmente del BPZ -1975-

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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