Proyecto Provincial 2000/2003

mso92DF1CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN

PROVINCIA DE ZARAGOZA

PROYECTO PROVINCIAL 2000 – 2003

En el marco de este año jubilar por el 2000 aniversario del nacimiento de nuestro Salvador, llega a nuestras manos este Proyecto Provincial que pretende orientar el devenir de la Provincia en los tres próximos años. Aunque el Proyecto mira al futuro, hay que situarlo en toda esa corriente de esperanza y de vida que se hizo presente en la Historia con la encarnación del Hijo de Dios. En la actualización de este Misterio tan vicenciano adquiere todo su sentido cuanto nos proponemos. Y en continuidad con la misión iniciada por Cristo hemos de entender lo que proyectamos

Precisamente porque nos situamos en esa perspectiva de Dios es por lo que entendemos que, pese a los años y los achaques, tiene sentido el proyectar y el vivir. Iniciamos hace ya tiempo un camino cuyo final siempre nos transciende. Es por eso por lo que la meta siempre tira de nosotros. No podemos detenernos porque aún queda recorrido. No podemos darlo todo por hecho porque aún hay mucho por hacer. Y, gracias a Dios, eso nos impide envejecer. Porque siempre hay una ilusión par cumplir, siempre hay una tarea que trabajar, siempre hay una etapa que recorrer. Y aparece entonces el proyecto como un resorte que nos impulsa hacia adelante

En este contexto de impulso, de renovación, de energía, de futuro y de vida se presenta el Proyecto Provincial. Quiere recoger, de una parte, las reflexiones y los compromisos que tanto en la Congregación como en la Provincia se han suscitado con ocasión de las últimas Asambleas. Y quiere animar, por otro lado, el espíritu que ha de alentar y mover todo nuestro ser.

Incide, por eso, cuanto se plantea en la línea de la renovación personal y de la conversión. Porque hemos de ser conscientes de que sólo desde unos corazones totalmente entregados a Cristo será posible el seguirlo en su misión evangelizadora superando nuestras limitaciones. Y se hace hincapié en el sentido misionero de nuestro carisma; sentido que hemos de cultivar en un doble campo: el de la promoción en nuestros ministerios de este dinamismo de misión y el de la colaboración con tantas personas y grupos con los que compartimos un mismo espíritu.

Como escribía nuestro Fundador en una de sus conferencias, “tengamos confianza en Dios, padres y hermanos míos, de forma total y perfecta y estemos seguros de que si empezó su obra en nosotros, la llevará a feliz término” (1256) Firmemente asentados en esa confianza y abandonándonos de verdad a su Providencia, dejémonos usar por Él como instrumentos de su gracia.

S. Azcárate Gorri, C.M. Visitador.

OBJETIVO GENERAL

Actualizar las formas de la Misión para nuestro tiempo, junto con los miembros de la Familia Vicenciana, renovándonos en el espíritu de conversión continua.

“Como Pueblo de Dios al servicio del Reino, en seguimiento de Jesucristo, evangelizador de los pobres, sabemos que hemos sido enviados para proclamar la Buena Noticia a los pobres, para trabajar al servicio del Reino : ¡qué felicidad, hermanos míos, dar a conocer a Díos a los pobres, anunciarles a Jesucristo, decirles que está cerca el reino de los cíelos y que ese reino es para los pobres’. Junto con los miembros de la Familia Vicenciana, nos sentimos llamados a actualizar las formas de la misión para nuestro tiempo” (Asamblea General 98, Convicciones)

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

OBJETIVO PRIMERO: renovarnos en el espiritu de conversión continua al ideal del seguimiento de Cristo evangelizador de los pobres.

“En el marco de este año jubilar, expresamos nuestro reconocimiento agradecido al Señor que nos llama a la conversión y nos recuerda, una vez más, el camino de la fidelidad vicenciana en nuestro mundo de hoy (Declaración final de la Asamblea Provincial 2000)

Líneas de acción:

1.- A nivel personal y local

1.1. Fortalecer nuestra adhesión a Cristo Evangelizador de !os pobres revitalizando la oración comunitaria, recuperando la fidelidad a nuestro voto de pobreza y entregándonos apasionadamente a la misión.

1.2. Reavivar el fuego de nuestra vocación que encienda en nosotros el celo para dedicar nuestra vida a la evangelización de !os pobres, a lo largo de toda nuestra existencia.

1.3. Promover en nosotros actitudes de esperanza y confianza en la providencia del Señor que continúa realizando en nosotros su misión.

1.4. Cultivar el sentido de pertenencia a la Congregación de la Misión (en la Provincia de Zaragoza), participando en los encuentros organizados provincialmente e interesándonos por los ministerios de los demás misioneros.

1.5. Favorecer en todas nuestras obras y ministerios, así como en nuestras comunidades, la cultura vocacional: descubrir y fundamentar el sentido de la vida en el Señor que llama a todos a ser hijos y hermanos, a hacer vida el Evangelio en la pluralidad de carismas y servicios.

1.6. Ahondar en la densidad de las relaciones comunitarias y promover el sentido comunitario de la misión mediante la confección de Proyectos Comunitarios realistas, concretos y evaluables.

1.7 Estar abiertos a una renovación continua para hacer frente a los nuevos retos que nos plantea la sociedad actual.

2.- A nivel provincial

2.1. Promover, en los encuentros de misioneros organizados provincial mente, dinamismos que motiven la renovación en fidelidad al ideal vicenciano de Cristo evangelizador de los pobres.

OBJETIVO SEGUNDO: Intensificar el carácter misionero de nuestros ministerios

“Esta Asamblea quiere provocar en todos y cada uno de los misioneros de la Provincia la renovación en el espíritu de conversión continua al ideal misionero del seguimiento de Cristo evangelizador de los pobres” (Declaración final de la Asamblea Provincial 2000)

Líneas de acción:

1.- A nivel personal y local

1.1. Cultivar en nuestras comunidades y ministerios preocupación preferencia¡ por la misión en Honduras, Pastoral Juvenil y Vocacional, las Misiones Populares y Familia Vicenciana.

1.2. Vertebrar todos los ministerios en torno a proyectos bien elaborados con objetivos claros, líneas de acción concretas, previsión de evaluaciones y coordinación de personas y tareas.

1.3. Potenciar la responsabilidad de los laicos en la misión y abrir nuestras casas, ministerios y comunidades a experiencias de encuentro, oración, convivencia y trabajo, de modo que nuestro carisma y forma de vida puedan ser conocidos y compartidos por otros.

1.4. Acercarnos personal y comunitaria mente a la realidad de los pobres de nuestro entorno, atendiendo especialmente a los  inmigrantes e indomiciliados y a los que sufren las consecuencias del paro, de la inseguridad laboral y de la degradación ético-moral.

1.5. Dejarnos interpelar por las necesidades de los pobres y trabajar en la promoción de la caridad y de la justicia.

2.- A nivel provincial

2.1. Revisar nuestras obras y ministerios conforme a criterios vicencianos y desde el realismo de nuestras posibilidades.

OBJETIVO TERCERO: cultivar la formación permanente

“En respuesta a la llamada de Dios, que se inició en el bautismo, nos esforzamos por seguir a Cristo evangelizador de los pobres, dando forma en nosotros a las mismas actitudes de Cristo. En este dinamismo de fidelidad y conversión, se inscribe nuestra necesidad de formación permanente (inicial y posterior)”. (Líneas Operativas 1, Preámbulo)

Líneas de acción:

1.- A nivel personal y local

1.1. Asumir, personal y comunitariamente, la necesidad de la formación no sólo para lograr una mayor eficacia en nuestros ministerios ni sólo como necesidad para nuestro desarrollo personal sino, sobre todo, como expresión de nuestra fidelidad a la vocación.

1.2. Cuidar la “reunión de zona” como espacio de encuentro y de animación en la vocación vicenciana, y promover una más amplia participación.

1.3. Concretar y urgirnos en los Proyectos Comunitarios medios eficaces de formación en cuanto comunidades y para cada uno de los misioneros.

1.4. Esmerarnos en la preparación y realización de los ministerios y servicios que se nos confían.

1.5. Participar en los encuentros provinciales e interprovinciales por ministerios y responder a las variadísimas ofertas de formación que anualmente se nos hacen desde la Congregación y la Provincia y desde las diócesis e instituciones nacionales o internacionales,

1.6. Sentirnos urgidos en cada una de las comunidades a ofrecer un testimonio vocacional que resulte significativo.

2.- A nivel provincial

2.1. Redactar el Plan de Formación Permanente, que nos esforzaremos en aplicar con fidelidad, seriedad y compromiso.

2.2. Potenciar la preparación de los misioneros en la Doctrina Social de la Iglesia y en las Ciencias Sociales.

OBJETIVO CUARTO: potenciar la colaboración con la familia vicenciana

“A ejemplo de San Vicente, que promovió la colaboración con toda clase de personas para responder a la llamada que el Señor le hacía en los pobres, nos parece urgente buscar caminos de colaboración con todas aquellas personas e instituciones con las que compartimos un mismo interés por el anuncio del Reino de los pobres, a fin de que la evangelización de éstos sea vicencianamente efectiva” (Declaración final de la Asamblea Provincial 2000)

Líneas de acción:

1.- A nivel personal y local

1.1. Esforzarnos por conocer cada uno de los movimientos , vicencianos, leyendo sus publicaciones, abriendo nuestras comunidades a su presencia, relacionándonos en igualdad con ellos y potenciando momentos de encuentro.

1.2. Favorecer la creación de los grupos vicencianos allí donde no estén implantados y animar los ya existentes.

1.3. Ayudarles generosamente en su formación y apoyar toda iniciativa de formación conjunta.

1.4. Fomentar, a nivel local, mesas de coordinación que favorezca¡) la colaboración en actividades concretas y proyectos comunes al servicio a los pobres.

1.5. Reflexionar junto con ellos en foros, congresos, semanas de estudio, sobre las causas de la pobreza y la promoción de la justicia y de la caridad.

1.6. Asistir gustosamente a sus reuniones cuando nos inviten.

1.7. Celebrar juntos las fiestas propias de la Familia Vicenciana.

2.- A nivel provincial

2.1. Implicarnos, junto con los laicados vicencianos, en las Cornisiones de Justicia y Paz

NOTA: folleto en blanco y negro sin paginar.

Mitxel Olabuénaga, C.M.

Sacerdote Paúl y Doctor en Historia. Durante muchos años compagina su tarea docente en el Colegio y Escuelas de Tiempo Libre (es Director de Tiempo Libre) con la práctica en campamentos, senderismo, etc… Especialista en Historia de la Congregación de la Misión en España (PP. Paúles) y en Historia de Barakaldo. En ambas cuestiones tiene abundantes publicaciones. Actualmente es profesor de Historia en el Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo.

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