Curso de sacramentos en la casa vocacional, Las Palmas de Gran Canaria

El pasado fin de semana, del 22 al 24 de febrero, nos reuníamos en la Casa Vocacional de Las Palmas un grupo de 18 jóvenes, Sor María Teresa H.C. (Sor Maite) y un servidor, para dedicar estos días a la reflexión y estudio de los Sacramentos cristianos, más concretamente centrándonos en los de iniciación. Tras la acogida y saludos, nos distribuimos entre la Casa Vocacional y algunas habitaciones de nuestra comunidad. Llegada la noche comenzamos nuestro trabajo con una introducción acerca de los Sacramentos. Sor Maite nos inició con una dinámica sobre del lenguaje de los símbolos y los gestos humanos para luego pasar a una parte más teórica de lo qué es un Sacramento. Intenté explicar cómo Dios actúa por medio de esos signos. Ya para concluir el viernes, en la capilla, hicimos una Celebración Penitencial que quedó abierta a la posibilidad de participar individualmente de este Sacramento a lo largo del fin de semana.

El sábado, terminada la oración, continuamos con nuestros deberes. Intentamos responder a qué es eso de la Iniciación Cristiana, dando paso al Sacramento del Bautismo, Sacramento de la Fe. Después de muy bien trabajado el documento «La audacia de creer» explicamos el rito del Bautismo con la variedad de símbolos que tiene. La primera parte de la tarde la centramos en el Sacramento del Espíritu, Sacramento de la Confirmación. Después de la merienda vimos la película dirigida por Agniezka Holland, Copying Beethoven, que gustó mucho. El vídeo-forum de la misma, muy bien introducido y dirigido por Sor Maite, llevó a los jóvenes a que se implicaran profundamente en el trabajo posterior. Transcribo a continuación una de las reflexiones que ellos tenían que trabajar:

La música es un protagonista más de la película. Agnieszka Holland se apoya continuamente en la música compuesta por Beethoven, por lo que podríamos decir que la mitad del trabajo ya lo tenía hecho a la hora de crear el «film». La música proporciona a su obra momentos extraordinariamente gloriosos- el estreno de la Novena Sinfonía, secuencia que dura diez minutos y que es todo un deleite para los oídos,- su pieza musical Para Elisa,- el Himno a la Alegría, La Gran Fuga,…
Tal vez te parezca absurdo pero, ¿alguna vez te has parado a pensar en que tú eres música de Dios para ti mismo/a, para Él y para los demás?

Dios es el Compositor y te escoge primeramente como si fueras una partitura vacía que Él quiere convertir en una gran sinfonía. Él mismo, con pluma y tinta ~muchas veces son los otros~ tu familia, tus amigos, los acontecimientos de la vida, etc.- va llenando tu vida de armonía, de silencios, de alegrías, de paz,… ¿Eres consciente de todo esto? Recuerda alguna experiencia en la que te hayas sentido «música de Dios».

Cuando acabamos de cenar tuvimos una celebración muy bonita de Renovación de nuestras Promesas Bautismales.
El domingo lo centramos en la Eucaristía. Primero hicimos una introducción sobre el Sacramento en sí y luego centrarnos en el rito y en sus partes. Los jóvenes, sorprendidos por muchos aspectos que desconocían, pusieron también mucho interés en la explicación que se les dio.

A última hora de la mañana nos dirigimos a la Casa de Actividades de las Hijas de la Caridad para tener, junto a un grupo de matrimonios y parejas reunidos allí, la Eucaristía, que considero fue muy participativa por parte de ambas comunidades. Personalmente, fue un fin de semana intenso pero muy enriquecedor, no sólo por el estudio y reflexión sobre los Sacramentos -que siempre viene bien recordar-, sino también por la convivencia y el clima fraterno vivido a lo largo de estos días.

P. Óscar H. González Gutiérrez c.m.

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